Alertan por la falta de recursos oficiales en la lucha contra el apeo

Hombres y medios técnicos no alcanzan a cubrir áreas protegidas en la frontera con Brasil. Predominan los cazadores ilegales

Desmonte. En plena reserva, los aserraderos móviles arrasan los árboles. [Foto:Gentileza escuadrón 12 de GN]

POSADAS. En las zonas selváticas protegidas de la provincia, que llegan a las 778.662 hectáreas, son escasos tanto los recursos humanos como los materiales, a la hora de combatir los delitos vinculados a la conservación del medio ambiente.

El apeo ilegal de madera nativa ocupa en los últimos meses el primer lugar de la lista de infracciones detectadas a la Ley Provincial 2932 de Áreas Naturales Protegidas.

Desde la escasez de recursos humanos, hasta falta de medios de trasporte terrestre y aéreo y de comunicación conforman una situación propicia para que se multipliquen los actos delictivos contra la madera de ley de Misiones, de acuerdo con lo alertado tanto por los grupos ecologistas de la provincia como por los propios pobladores de la zona.

Elite de la selva

Un ejemplo es el del Escuadrón 12 de Gendarmería Nacional de Bernardo de Irigoyen, que cuenta con un grupo especializado para los operativos en el monte. A esa dependencia están destinados 183 hombres que tienen como una de sus misiones principales la de custodiar las 236.313 hectáreas que componen la Biosfera de Yabotí, compuesta por más de 170 lotes de capitales privados. Esa vigilancia además incluye el Parque Provincial Moconá y la Reserva de Esmeralda.

En esa región los que trabajan en los aserraderos móviles se encargan de buscar y talar ejemplares de pino paraná, guatambú, cedro, palo rosa, guayubira, éstos últimos son buscados para hacer postes de luz. Esas “presas” arbóreas llegan a alcanzar los dos metros de diámetro, y en escasos segundos se terminan con varios años de vida vegetal.

Entre los medios de movilidad que tienen a su disposición los uniformados se encuentran: camiones y vehículos todo terreno, botes inflables no semi-rígidos, motos y cuatriciclos para ingresar al monte. Aunque todos ya cuentan con varios años de uso intensivo por las irregularidades de los terrenos en los cuales se los utiliza, por lo que deberían ser reemplazados.

Otro inconveniente que tienen las fuerzas es el relacionado al apoyo aéreo, ya que una sola vez al mes se traslada desde Posadas un helicóptero o una avioneta. Su finalidad es la de detectar desde el aire los aserraderos móviles instalados en plena espesura misionera y a posteriori, con la ayuda del sistema de posicionamiento global o sistema georreferencial satelital (GPS), se logra determinar la posición exacta para proceder a la detención de los delincuentes.

En la zona de la selva, los operativos para detectar irregularidades se concretan entre uniformados de la Gendarmería, autoridades del Juzgado de Instrucción Nº 3 con asiento en San Vicente, además de guardafaunas y de guardaparques del Ministerio de Ecología, Recursos Naturales Renovables y Turismo.

Las veces que los depredadores, tanto de la fauna como de la flora, logran trasponer la frontera con Brasil, se pone en conocimiento de la situación a los uniformados brasileños. En tales circunstancias los miembros de la Policía Militar de Brasil, de la Federal y de la Civil del Estado de Santa Catarina arrestan a los infractores como resultado del trabajo en conjunto con las fuerzas argentinas.

En Misiones el sistema de áreas naturales protegidas está estipulada por la legislación provincial. Comprende un arco de parques provinciales, reservas naturales y la reserva de la Biosfera de Yabotí, reconocida como tal por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

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