Alertan desde Jujuy sobre los peligros de la Ortorexia, un trastorno alimentario que podría llevar a la muerte

Nuestro medio entrevistó en forma exclusiva a la responsable del Servicio de Nutrición del Hospital Psiquiátrico "Doctor Néstor Sequeiros", Claudia Inés Dagum, quien nos alertó sobre los riesgos de la ‘Ortorexia’, un trastorno alimentario caracterizado por la obsesión por comer sano. Indicó que, si bien es saludable una cierta preocupación por alimentarse correctamente, las personas que padecen este trastorno pasan a ser esclavos de su alimentación, lo cual, según el doctor norteamericano Steven Bratman, puede llevar a la muerte.
Dagum señaló que "es muy bueno preocuparse por tener una buena alimentación, por estar en forma, tener cierto nivel de entrenamiento, ya que esto nos aumenta la capacidad aeróbica, previene enfermedades, previene osteoporosis, etc. Pero también hay que tener presente que, dentro del nuevo espectro de adicciones alimentarias, de enfermedades por trastornos de la conducta alimentaria, hay una patología que se llama ‘ortorexia’, que es la obsesión por comer sano".

En este sentido, "no es comer sano relajadamente, como una cuestión de conducta, sino la cuestión de la obsesión por comer solo comida sana, solo comida Light, que todo sea ‘diet’. La persona que padece este trastorno pasa a ser un esclavo de su alimentación, un calculador de calorías, que se pesa entre 14 y 20 veces por día, por lo que esto ya pasa a ser un trastorno de la conducta alimentaria".

En lo que hace a la obsesión por bajar los kilos de más ante la llegada del verano, "es muy bueno hacer actividad física, pero cuando es el centro de tu vida, que hace que vayas a un gimnasio en el cual permanecés 4 o 5 horas, por supuesto que es una conducta dañosa, física y psicológicamente. Porque obviamente el cuerpo no está capacitado para semejante nivel de exigencia".

A esto agregó que "volver a la naturaleza es siempre la respuesta a nuestra alimentación porque, cuando vos volvés a la naturaleza, empezás a consumir los alimentos de estación. Es natural que en invierno se tengan uno o dos kilitos más de reserva, pero lo que no es natural es que en el invierno se tengan 7 u 8 kilos más que en el verano, y que los bajes en dos meses desesperadamente, porque sabés que te vas a sacar el buzo y, cuando quedes en remera, se van a ver los 7 kilos".

Por lo tanto, "lo ideal es mantener un peso mucho más estable, una conducta mucho más estable y relajada, entonces la recomendación es volver a la alimentación de la madre tierra, comer las verduras de estación. El invierno nos da pocas frutas, pero nos da citrus, donde tenemos una sobrecarga de vitamina C que nos ayuda a prevenir toda la patología respiratoria. Así que si nosotros nos volvemos a este esquema natural de la alimentación, naturalmente en esta época comienzan a aumentar las verduras de hoja, porque son brotes, y eso es en realidad lo que nuestro cuerpo necesita".

En cuanto a los perjuicios físicos y mentales que produciría la ‘ortorexia’, "para el cuerpo no es fácil adaptarse a los aumentos, que lo más visible son las estrías y la celulitis, ya que la gente que aumenta y baja de peso permanentemente se llena de estrías y celulitis. Pero este mismo cambio lo sufre el aparato cardiovascular, las venas, que están comprimiendo y descomprimiendo".

Relativo a la cuestión psicológica, "hay varias cosas: una es el cambio de imagen, el cambio de talle, que todo esto produce un movimiento en tu psique, y la otra cosa muy importante es el tema de los trastornos alimentarios. Si vos durante el invierno aumentaste 7 u 8 kilos, muchas veces estas personas, que la mayoría de las veces son adolescentes, ante la llegada de la primavera recurren a cualquier cosa. Lo que se suele hacer es que comienzan con comidas compulsivas, por el mismo proceso angustioso, que se inducen el vómito, o directamente restricciones alimentarias gravísimas".

Es por eso que "hay que tener ojo con los chicos, porque en estas épocas llevan ritmos de vida muy desordenados, entonces muchas veces durante todo el día se la pasan durmiendo, no comen nada, y arrancan a las 7 u 8 de la noche con comida chatarra".

Continuó afirmando que "evitar los alimentos con grasa y con azúcares tendría que ser una norma de conducta, pero no como una cuestión obsesiva, sino como una cuestión de auto cuidado. Además, me parece interesante que en esta época también hagamos alusión al consumo de algo que, si bien no está considerado como alimento, porque no produce bienestar, viene de la naturaleza y se incorpora al cuerpo, que es el tema del alcohol".

Al respecto, "creo que esta época es un muy buen momento para recalcar que el alcohol es un veneno, que es un tóxico, que intoxica el cerebro y mata neuronas, y que lo ideal es no consumir alcohol, ni mucho ni poco. Y si se consume alcohol, que no sea más de dos copas por semana para los varones, y no más de una copa por semana para las mujeres".

Por último, cabe destacar que Ortorexia, u ‘ortorexia nerviosa’, es un término acuñado por Steven Bratman, para calificar como trastorno alimenticio la obsesión de comer comida considerada saludable por la persona, lo que este doctor de Estados Unidos sostiene que puede llevar a la muerte.

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