Alerta de recaída económica en EE.UU.

Para el analista preferido de Cristina Fernández, es muy probable que la economía estadounidense vuelva a contraerse en el segundo semestre del año que viene. Y le pide a Obama que haga algo pronto para atacar el altísimo desempleo en su país.
El Nobel de Economía Joseph Stiglitz aseguró que es necesario que el gobierno estadounidense prepare un segundo plan de estímulo para el año próximo. El economista advirtió que es "muy probable" que la economía vuelva a contraerse en el segundo semestre de 2010.

Para el catedrático, uno de los economistas preferidos de la presidenta Cristina Fernández para observar la crisis global, la recuperación de los primeros meses del año no generará la capacidad de absorción laboral necesaria para garantizar la continuidad del crecimiento. Stiglitz calculó que el desempleo total en Estados Unidos asciende al 17 por ciento.

"Si no se preparan ahora y la economía se debilita, como pienso que lo hará, nos encontraremos en una situación muy difícil", aseguró Stiglitz en una conferencia en Singapur.

En el tercer trimestre del año 2009, la economía estadounidense dejó atrás la recesión y creció un 2,8% respecto del período anterior. Fue la primera cifra positiva luego de un año de número negativos.

Para los últimos tres meses del año, se espera que las actividades comercial e industrial sigan en el sendero de la recuperación, pero Stiglitz piensa que el rebote no llegará a compensar el desplome de la actividad sufrido durante el primer semestre. Con los datos tomados hasta septiembre, las estimaciones oficiales arrojaban una caída del 2,3% para todo 2009.

Desde el gobierno de Obama sostienen que todavía es temprano para hablar de un nuevo plan de estímulo. Pero la cuestión sobre la que sí hay consenso es sobre el elevado nivel de desempleo. Sobre ese punto se basa Stiglitz para proyectar una nueva recaída en la segunda mitad de 2010. Según el profesor de la Universidad de Columbia, el PBI norteamericano debe crecer, al menos, al 3% de forma sostenida para crear suficientes empleos para todas las nuevas personas que ingresan en el mercado laboral.

En noviembre, la tasa de desempleo descendió 0,2 puntos y se ubicó en el 10 por ciento. Stiglitz afirmó que esa cifra, calculada por el Departamento de Trabajo, impide ver la verdadera magnitud del asunto. El economista sostuvo que si una persona no busca trabajo no es registrada como desempleada aunque su decisión se deba a la escasez de puestos laborales. El analista calculó que si se contemplara a quienes abandonaron la búsqueda, la tasa de desocupación ascendería al 17 por ciento.

El mes pasado, el laureado economista Paul Krugman pidió nuevos planes frente a la amenaza de "muchos años de elevado desempleo". Ayer, en Singapur, Stiglitz se sumó a su petición y llevó la voz federalista. Pidió a Washington que también inyecte fondos en aquellos estados que resultaron más afectados por la caída en la recaudación de impuestos a raíz de la recesión.

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