Alerta epidemiológica por sarampión.

Dos bebés de Buenos Aires, que contrajeron sarampión y pasaron las fiestas en Realicó, pusieron ayer a La Pampa en el centro de la agenda de salud del país.
La Dirección de Epidemiología de la Nación envió una alerta a las correspondientes áreas provinciales. La medida tiene como objeto que el sistema médico se encuentre no en "alarma", sino "con todos sus sentidos" ante la posible presencia de síntomas en pacientes que asistan a consultas, explicó ayer en diálogo con Radio Noticias Claudia Elorza, coordinadora de Epidemiología del Ministerio de Bienestar Social de La Pampa.

En ocho años.

Luego de su estadía en nuestra provincia, volvieron a Buenos Aires, donde se manifestó el sarampión. "La aparición de la enfermedad es importante porque fue confirmada por un laboratorio nacional de referencia".

Además, desde 2000, no había casos en Argentina. De hecho, la última vacunación fue en 2005, para niños de hasta 18 meses. Luego, se aplicaron refuerzos en adultos, con las campañas de rubéola de 2006 y 2008, que inmunizaban con la doble viral, cuyos componentes son rubéola y sarampión. Hay una gran cantidad de la población, que está cubierta ante el riesgo de contagio, dijo.

"La Pampa se ve relacionada por el paso de los bebés y su familia por la localidad de Realicó, en una época que coincide con el período de incubación de la patología". El miércoles, el equipo de Epidemiología de la Provincia estuvo en la localidad del norte provincial, para entrevistarse con médicos del hospital y clínicas privadas, así como familiares, que habían estado en contacto con los niños para establecer si la fuente de infección había estado en el pueblo.

La hipótesis fue descartada, debido a que no se encontró ningún otro caso de síntomas similares antes, durante, ni después de la estadía de los chicos, relató Elorza. También realizaron un relevamiento de cobertura de vacunas en el pueblo, para colaborar con el informe que elabora Nación. "El sarampión es muy contagioso y los bebés tienen diez meses; es decir, todavía no habían recibido la primera dosis de la vacuna triple viral, que se coloca al año".

Para estar atentos.

Los síntomas en un principio pueden ser bastante inespecíficos, dijo la profesional. Pueden empezar con fiebre de 38 grados, catarro bronquial o nasal y conjuntivitis por cuatro días. Luego, se empiezan a ver las primeras papulitas en la cara, que después se diseminan por todo el cuerpo. Este período dura diez días, aproximadamente.

El de contagio es mayor en los chicos. "La medida es la vacunación y tener el calendario al día", sintetizó Elorza.

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