Alerta: el dengue ya estaría en la región y se puede extender a Junín

En Lincoln detectaron un caso sospechoso y se realizan los estudios para confirmar la patología, pero desde el Municipio juninense aseguran que el mosquito transmisor de la enfermedad aún no llegó a la ciudad.
La invasión de mosquitos que azota toda la zona, favorecida por la humedad y las altas temperaturas, sumada a la ausencia de políticas permanentes y eficaces destinadas a combatir estos insectos, potencian el riesgo de casos de dengue en territorio juni-nense y de toda la región.

La primera aparición de un caso sospechoso en la zona demuestra que el dengue ya está entre nosotros y que, además, llegó para quedarse, porque pese a las medidas preventivas que se pregonan desde sectores oficiales, no hay un plan regional conjunto para afrontar la emergencia.

La detección del primer caso sospechoso en el partido de Lincoln, dentro de la Región Sanitaria III, potencia la posibilidad de que esta peligrosa patología se extienda rápidamente y se torne incontenible.

Las autoridades sanitarias tratan de no alarmar a la población y muchas veces buscan minimizar los efectos y la incidencia que puede tener esta enfermedad sobre la salud pública, pero la realidad demuestra que en las condiciones actuales, la aparición de casos entre los juninenses es inminente.

El doctor Carlos Lombardi, titular de la Dirección de Salud del Municipio, aseguró que en el distrito no hay casos sospechosos y mucho menos personas enfermas, pero resaltó también que en los rastreos aún no se detectó el vector de la enfermedad, el Aedes Ae-gypti.

"No podemos decir que no va a llegar pero estamos tranquilos con el hecho de que ni siquiera tenemos el mosquito", dijo Carlos Lombardi a DEMOCRACIA. "Lo cierto es que si se detecta cerca, significa que también puede llegar a Junín", reconoció, para luego señalar que "estamos satisfechos pero no podemos bajar los brazos".

En ese sentido, Lombardi señaló que "el pico del año pasado se dio en febrero y marzo, pero este año hay más prevención", y recordó que "es fundamental que la gente continúe con el trabajo para evitar la chatarra".

Falta de conciencia

La posibilidad de que el dengue llegue a tierra juninense tras su aparición de un caso sospechoso a apenas poco más de cincuenta kilómetros de la ciudad, es muy alta, máxime teniendo en cuenta que existe un contacto permanente entre la población de toda la zona.

Pero además, las altas temperaturas, la humedad reinante y la recurrencia de las lluvias en las últimas semanas, favorecen el desarrollo del mosquito transmisor de la enfermedad y tornan estériles las tareas de fumigación que se hacen en los distintos centros urbanos.

Por otra parte, más allá de la difusión de las medidas preventivas que sugiere eliminar restos de agua para evitar que los mosquitos depositen sus larvas, en todas las ciudades de la zona hay "chacaritas" y desarmaderos de autos. En esos sitios el agua de lluvia se acumula y queda estancada entre los vehículos y los neumáticos, convirtiéndose en verdaderos "criaderos" de mosquitos.

La Provincia, invadida

La realidad es incontrastable y demuestra que el dengue es una amenaza latente, como una bomba a punto de estallar, porque se detectó la presencia del mosquito vector en 176 muestras analizadas en 69 municipios.

La cartera sanitaria provincial confirmó ayer que, en lo que va de 2010, se encuentran en estudio 27 procesos febriles que, dentro del diagnóstico diferencial, incluyen dengue, tres de los cuales corresponden al partido de La Plata, uno de ellos en Melchor Romero y los dos restantes sin que se constatara la procedencia.

La calificación de "sospechoso", según explicó el director de Epidemiología de la Provincia, Mario Masana Wilson, obedece a que "por la sintomatología que se observó en cada paciente, el médico solicitó un análisis para corroborar o descartar dengue y otras enfermedades de manifestaciones similares".

Por otra parte, el director de Asistencia Primaria de la Salud del partido de Baradero, Julián Gómez, aseguró que se registró en ese distrito el primer caso de dengue autóctono de la Provincia de Buenos Aires. El funcionario confió que los análisis realizados a uno de los pacientes sospechosos dieron positivo, aunque el Instituto Maiztegui pidió una segunda muestra para otra contraprueba. Por este motivo, las autoridades sanitarias bonaerenses no dieron por confirmado el caso.

Según trascendió, la persona afectada sería un hombre cuyos análisis, tras dos semanas de espera, llegaron a la cartera sanitaria local con diagnóstico "positivo" de dengue. "Los resultados preliminares están dando positivo, y el Instituto Maiztegui ha pedido una segunda muestra para confirmarlo definitivamente. En la primera el valor del corte ha dado muy cerca de lo positivo", señaló Gómez, quien sostuvo que se trata de un caso autóctono, y confirmó que en el con-trafrente de la vivienda del afectado se hallaron ejemplares de Aedes aegypti, el mosquito transmisor de la enfermedad.

Cada vez más cerca

Por otra parte, el ministerio de Salud provincial profundizó en las últimas semanas la vigilancia del Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue, y obtuvo resultados positivos en el 13,7 por ciento de las 1.327 muestras de ovitrampas y larvitrampas analizadas.

"Analizamos más de 1.300 muestras procedentes de 69 municipios y, hasta el momento, encontramos larvas y huevos del mosquito Aedes aegypti en 176 muestras", detalló Luis Crovetto, director provincial de Medicina Preventiva del ministerio de Salud.

El experto destacó que uno de los datos que llamaron la atención este verano, fue "el hallazgo de ejemplares adultos de Aedes aegypti en el municipio de Balcarce, esto implica que se encontró el mosquito aún más al sur del paralelo 36º 5', que hasta el año pasado era el punto más austral en el que se había encontrado esta especie", agregó.

Según destacó Masana Wilson, esta nueva localización puede deberse en parte, a que las condiciones climáticas que se dieron durante este verano, caracterizado por una mayor cantidad de lluvias y altas temperaturas, favorecen el desarrollo del insecto en latitudes nunca vistas hasta ahora.

Las autoridades aclararon que si bien hasta el momento no hay circulación viral en la provincia de Buenos Aires, la presencia del mosquito "nos debe mantener en alerta y, sobre todo, muy activos en la principal herramienta para combatir el dengue, que es el descacharrado", agregó Crovetto.

El gran peligro es el dengue hemorrágico

Dengue hemorrágico, menos frecuente (5% del total de casos clínicos), aparece cuando la persona que ya tuvo la enfermedad, vuelve a ser picada por un mosquito transmisor. El dengue hemorrágico incluye los síntomas del dengue clásico, a los que se agregan manifestaciones hemorrágicas con aumento de permeabilidad vascular y anormalidades en los mecanismos de coagulación.

El principal factor de riesgo para la aparición de este tipo de dengue es haber tenido una infección previa por otro serotipo de dengue, pero también influyen el origen geográfico de la cepa viral y susceptibilidad del huésped. El síndrome de choque del dengue incluye el cuadro más grave de dengue hemorrágico, más los signos de choque: pulso débil y acelerado, disminución de la presión del pulso, hipotensión, piel fría y húmeda e inquietud generalizada.

La enfermedad comienza de modo repentino con fiebre, y en los niños con síntomas leves de las vías respiratorias superiores, a menudo con anorexia, enrojecimiento facial y perturbaciones leves en las vías gastrointestinales.

El estado del enfermo se deteriora repentinamente con signos de debilidad profunda, inquietud intensa, sudoración profusa y dolor abdominal intenso.

El dengue hemorrágico es la forma grave de la enfermedad y produce shock y muerte si no se trata adecuada y oportunamente.

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