Empresarios y sindicalistas coincidieron en señalar que la reducción que el gobierno de Scioli aplica sobre el Fondo Provincial de Puertos pone en peligro la continuidad de las operaciones
"Se está comprometiendo la disponibilidad de los fondos para hacer frente a los servicios, con el agravante de que esas deudas con los proveedores están acarreando intereses", se quejó a LA NACION Alberto Mayo, secretario general adjunto de Apdfa, sindicato que agrupa al personal de dirección de ferrocarriles y portuarios.
La preocupación por el destino y afectación de los recursos del Fondo de Puertos, una cuenta especial creada con la ley N° 11.206 en la que se depositan las recaudaciones de los puertos, no es ajena a las autoridades provinciales. Dos semanas atrás, se conformó una reunión entre representantes gremiales de los trabajadores, el ministro de Producción bonaerense, Cristian Breitenstein, y funcionarios de la Subsecretaría de Actividades Portuarias para tratar el tema.
En diálogo con LA NACION, Jorge Otharán, titular de la subsecretaría, reconoció que "gracias a la participación del ministro nos liberaron una suma para los gastos corrientes, pero tenemos cuestiones pendientes, relacionadas con la estructura y normas de seguridad de carácter internacional, que se empiezan a poner en riesgo", por eso "no compartimos lo que dice la cartera de Economía, porque si bien el dinero no se está gastando para otra cosa tampoco la estamos usando".
Los problemas a los que hacen referencia trabajadores y representantes del área portuaria podrían surgir, en lo inmediato, sobre todo en el área de servicios e insumos básicos para la operatividad de todas las terminales bonaerenses salvo la del Puerto La Plata, que tiene otro tipo de administración, explicó Mayo a LA NACION.
Según indica la ley, el dinero que se recauda y que queda depositado en esa cuenta del Fondo Provincial de Puertos se debe reinvertir de manera exclusiva para cubrir gastos propios de la administración y funcionamiento de las terminales. "En Dock Sud, por ejemplo, estos días había problemas con el combustible para las maquinarias y toda la logística que gira alrededor de los buques", contó Mayo.
Fuentes cercanas al Ministerio de Economía explicaron a LA NACION que, "en el contexto en el que se están aplicando más controles sobre los fondos públicos de la provincia, se impusieron nuevos cupos sobre el Fondo (aunque no se precisó cuáles son los nuevos valores), pero el dinero no está bloqueado".
Debido al estado de situación, al que los manifestantes calificaron como "grave", Mayo le propuso al ministro Breitenstein acordar una reunión con representantes de los operadores, los responsables de las terminales, las agencias marítimas y las empresas que trabajan en las jurisdicciones portuarias para buscar una solución a la problemática. "No descartamos un plan de lucha", advirtió el sindicalista..


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