Alemania teme un tenebroso 2009 económico.

Según un sondeo del semanario "Der Spiegel", 18% de los alemanes teme perder su empleo durante el año que empieza. El desempleo está en la barrera de los tres millones de personas.
Alemania se dirige hacia un 2009 tenebroso. Un sondeo realizado a mediados de diciembre y hecho público la semana pasada por el semanario "Der Spiegel", indica que el 18% de los alemanes temen perder su empleo durante el año que empieza. Por ahora, el mercado de trabajo germano continúa portándose mejor que en otros países europeos, principalmente porque su economía, basada principalmente en la exportación, cuenta con contratos a largo plazo. Pero no llegan nuevos encargos. Así, el desempleo está en la barrera de los tres millones de personas y deberá aumentar vertiginosamente.

Los anuncios de paradas técnicas se multiplican en la industria desde hace semanas. Para 2009, el presidente de la Agencia Federal de Empleo, Frank Jürgen Weise, espera al menos 600.000 desempleados más contando con una recesión económica del 0,5%. Pero si la crisis, tal y como parece, hace caer aún más el PIB alemán, podría llegar a llevarse por delante más un millón de empleos.

El Gobierno, que forman las dos grandes familias políticas del país -cristianodemócratas y socialdemócratas- y que tiene en 2009 un año electoral con cinco elecciones regionales, las europeas en junio y las legislativas en septiembre, sabe que hay que empezar a actuar si no quiere verse arrastrado por el descontento general. El resto de Europa mira a Berlín como el peor alumno de la crisis financiera y económica por no haber comprendido a tiempo la gravedad de la crisis. Pero esta vez Alemania sacará la artillería pesada contra la crisis.

Así, después del primer paquete de reactivación económica aprobado en el otoño, se prepara uno para mediados de enero que invertirá masivamente en proyectos de infraestructuras, ayudará a la industria del automóvil y bajará ciertos impuestos. Se trata de un total de 25.000 millones de euros tras los 31.000 del primer plan. En total suman más del 2% del PIB alemán.

Alemania tiene la ventaja que no estar sufriendo, como el Reino Unido o España, la explosión de una burbuja inmobiliaria que se lleve por delante otros varios centenares de miles de empleos y la bajada del petróleo contiene la inflación y da un respiro a los salarios. Pero lo que hace fuerte a la economía alemana, su potencia exportadora, podría verse gravemente dañada porque sus principales clientes -el resto de Europa, Estados Unidos y las grandes economías emergentes- demandan, en tiempos de crisis, cada vez menos productos alemanes. Las previsiones dicen que para 2009 el montante total de exportaciones de Alemania bajará por primera vez desde 1993.

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