Alem: "la solución definitiva es mudar la actividad a la escollera norte"

Así lo consideró el secretario de Gobierno, Ariel Ciano. No obstante, aseguró que hay que tomar a lo que está pasando ahora como "una etapa de transición". En ese sentido, defendió los controles que hace la Municipalidad y dijo que eso "no es negociable".
El Ejecutivo municipal continúa adelante con su idea de mudar la actividad nocturna de Alem a la escollera norte. Esta mañana, el secretario de Gobierno Ariel Ciano aseguró que esa era "la solución definitiva" a las quejas de los vecinos y que hay que tomar lo que está sucediendo como "una etapa de transición".

Mientras tanto, los funcionarios municipales continúan con el diálogo junto a los empresarios que integran la Cámara de Bares de Playa Grande, con el objetivo de llegar a un acuerdo sobre los controles que se realizan. "Sabemos que el diálogo es necesario siempre", consideró Ciano.

"Lo que hay que tener claro es que para que el conflicto de Alem tenga una solución definitiva, lo que hay que hacer es mudar la actividad a la escollera norte", indicó el funcionario a la vez que recordó que este proyecto tiene más de un año pero que con "el Concejo anterior era imposible tratarlo".

Para Ciano, esta iniciativa además de permitir la creación de un polo de atracción para los turistas, además apuntará a "promover que el legítimo derecho de los vecinos a descansar se materialice". Por eso, para él hay "que tomar esta etapa como una transición hacia el traslado, mientras tanto se soluciona este asunto".

El secretario de Gobierno cuestionó a los empresarios que se quejan por los controles que realiza el Municipio: "me parece que las normas están para cumplirse; esto que es el tema más álgido en la discusión, que es el factor ocupación, para nosotros no es negociable". Y recordó que esto lo fijan los bomberos y sólo si ellos lo modifican, la Municipalidad puede rever la situación.

Por último el funcionario reconoció las quejas de los vecinos "que no pueden descansar" y recordó que esta actividad se permitió en el barrio residencial "hace algunos años, no es de ahora". Así, marcó distancia con la gestión anterior y destacó los controles que se realizan: "hubo más de 200 actuaciones y por eso el malestar de los dueños de los bares".

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