Alem al 2200: clausuraron un edificio en construcción

Los encargados de la construcción, que carece de la documentación que exige la Municipalidad, no dieron respuestas a los requerimientos, a pesar de las actas e intimaciones realizadas.
La clausura por tiempo indeterminado y la suspensión de la matrícula de los profesionales intervinientes en una obra multifamiliar que se lleva a cabo en la avenida Alem al 2.200, fue decidida por el titular del Juzgado de Faltas Nº 1 de nuestra ciudad, Ricardo Germani.

Los encargados de la construcción, que se encuentra con su estructura de hormigón armado hasta el cuarto piso y que carece de la documentación que exige la Municipalidad, no dieron respuestas a los requerimientos respectivos, a pesar de las actas e intimaciones realizadas desde las oficinas técnicas correspondientes.

"Se trata de un emprendimiento realizado mediante un fideicomiso, que incluso cambió de razón social durante el transcurso de la construcción y que arrancó sin autorización y fue avanzando, a pesar de las advertencias recibidas por los profesionales sobre esa irregularidad", señaló Germani.

El funcionario explicó que los profesionales involucrados en la construcción trataron, en la etapa final del procedimiento, de desvincularse de la obra, "en una maniobra desesperada", según apreció Germani, aunque el expediente acreditada esa participación.

"Nuestra sentencia indica que se mantenga el estado de clausura de la obra y la suspensión de la firma de los profesionales, con la debida comunicación al Colegio de Arquitectos", amplió Germani.

Los trabajos se encuentran detenidos por orden del municipio desde el pasado 6 de octubre, luego de haberse realizado las respectivas intimaciones por parte de los inspectores de la oficina de Contralor de Obras Particulares.

De esta manera, Germani continúa dando respuesta a denuncias realizadas sobre construcciones ejecutadas siguiendo la modalidad denominada "sin permiso", así como cierta anarquía existente en la presentación en tiempo y forma de la documentación exigida por la comuna.

El primer caso se remonta a julio de 2007, cuando ordenó la demolición de un tinglado construido por una firma dedicada a la venta de neumáticos en calle Brown al 600 y sumó la clausura de una confitería en la esquina de la avenida Alem y Rodríguez, que tampoco se ajustó a las exigencias reglamentarias propias de su destino de uso.

Otros dos casos resonantes en manos del magistrado

Uno de los casos en manos del juez Germani que han trascendido en los últimos días es la confirmación, por parte de la Justicia, de la clausura determinada, en abril de 2008, para el hotel Austral, situado en avenida Colón 159, ante una denuncia realizada por el propio propietario del establecimiento, Alfredo Sanz, contra quien era entonces locatario del mismo, Julián Rochet, a quien acusaba de carecer del correspondiente certificado de habilitación.

En los últimos días, la Cámara Correccional confirmó la sentencia dictada por Germani, que había sido apelada por el locatario.

A pesar de esta confirmación, Germani informó a este diario que las circunstancias que dieron lugar al conflicto se han modificado sustancialmente, por cuanto Sanz recuperó la administración del hotel, con lo que podrá solicitar la respectiva habilitación.

"El problema que tenía Rochet es que su calidad de locatario no le permitía tramitar la habilitación ni el final de bomberos", explicó Germani.

A pesar de estar confirmada la sentencia, el juez explicó que el hotel no será clausurado, "salvo que el municipio verifique que el propietario no cumplió con los requisitos para la habilitación".

Finalmente, el magistrado señaló que posiblemente la semana venidera haya novedades respecto de los 380 kilos de pescado en mal estado incautados a fines de septiembre en el hipermercado Walmart, situación que podría derivar en la aplicación de una multa y la clausura del área involucrada.

Si bien el municipio realizó el análisis de la mercadería secuestrada mediante el Servicio Nacional de Sanidad Alimentaria (Senasa), Walmart solicitó la realización de un segunda prueba, de acuerdo con su derecho de defensa, que derivó, además, en una confirmación de los resultados del Senasa.

"Estamos esperando estos resultados. A la fecha tenemos el primer análisis, que señaló que el pescado estaba podrido. Si esto se confirma corresponderá aplicar una multa y una pena accesoria que debería ser una clausura del área de donde se verificó la infracción", indicó Germani.

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