Alcohol: controlarán la "previa", pero no cerrarán antes los boliches

Alcohol: controlarán la "previa", pero no cerrarán antes los boliches
El gobernador justificó la falta de más definiciones al señalar que la de hoy fue la primera de una serie de encuentros. Dijo: "Lo importante es controlar la previa. Si nos limitamos a discutir en el horario (de bares y discotecas), es un error".
Más controles en la "previa", impedir el ingreso de menores de 18 años y endurecer las sanciones a los boliches que quebranten la ley. Estas son algunas de las pocas definiciones que surgieron de la reunión que este lunes Daniel Scioli mantuvo con empresarios del sector. El objetivo: terminar con los excesos y la violencia que suele mostrar los fines de semana por la noche la provincia de Buenos Aires. Un hecho que, según el gobernador, provoca la muerte de unos 1.000 chicos al año.

Con el objetivo final de poder acortar los horarios, Scoli -en sintonía con Sergio Massa, intendente de Tigre- aseguró que "lo importante es controlar la previa, porque si nos limitamos a discutir en el horario vamos a caer de nuevo en errores", agregó sobre los cierres de los boliches "no se llegó a ninguna determinación" y aclaró que "es un tema complejo que no se resuelve en una reunión".

"Queremos que los jóvenes se diviertan, pero con límites", dijo el gobernador que, tras aclarar que se seguirá reuniendo con los empresarios, dijo que también habrá reuniones con intendentes y los gobiernos de Capital Federal y del sur de la provincia de Santa Fe para tratar el tema: "Mi idea es que cuando fijemos un tope horario para esta actividad, después de haber consultado con otras jurisdicciones vecinas, tendríamos que fijar que la barra que vende alcohol cierre unas horas antes del cierre de los boliches", completó.

De la conferencia de prensa también participó el apoderado de la Cámara de Asociaciones Empresarias y Confiterías bailables de la provincia de Buenos Aires, Aníbal Mathis, quien aseguró: que "hoy se nos convoca desde el consenso, no para tomar medidas de horario que en el pasado han sido autoritarias y fachistas" y agregó que "nos hemos comprometido a tratar de solucionar la venta de alcohol y controlar de manera muy fuerte en la entrada de menores". También pidió a las familias que funcionen "como una medida de contención".

De esta manera, la iniciativa de Daniel Scioli, para limitar el horario de cierre de boliches a las cuatro de la mañana tuvo el primer, y más importante, visto bueno desde su anuncio: el de los empresarios.

Antes de la reunión, los empresarios adelantaron que buscan acordar con Capital Federal el límite al horario ya que a ellos también los beneficia. Así lo había expresado Mathis para quien el cierre a las 4 y no a las 7 conviene "porque se gasta menos luz, menos personal y todo. A nosotros nos conviene pero no manejamos la costumbre de la gente", dijo.

"Creo que es necesario un consenso con la Capital, que no hubo en la época de (el ex gobernador Eduardo) Duhalde, para el límite: si hay un límite horario conjunto, no va a haber problemas", afirmó.

MASSA APUNTA A LA "PREVIA". La crítica a la iniciativa llegó a través de un comunicado firmado por Massa. En el texto, asegura que "no sólo hay que ver a qué hora termina el boliche" para controlar a los jovenes, "sino a qué hora empieza, porque en realidad, gran parte del problema tiene que ver con lo que los pibes llaman "la previa".

Como la mayoría de los locales nocturnos abren sus puertas pasada la medianoche, los chicos "hacen tiempo" en diversos espacios públicos, ingiriendo alcohol e incluso drogas, describió en el escrito, sin dar más precisiones.

"Hay que tener una mirada integral del problema, a la noche hay que mirarla desde que empieza hasta que termina, porque además de la actividad en los locales bailables, hay que prever las situaciones de seguridad, de transporte, de los comercios que rodean a los boliches, y de los vecinos que viven o trabajan alrededor", agregó Massa, quien dos días después de reasumir la intendencia de Tigre instaló cámaras de seguridad en los boliches.

"Hay que controlar los ingresos y salidas (de los locales) porque ahí es donde pasan muchas de las cosas, desde las peleas o las salidas alcoholizadas, hasta los abusos de los patovicas y las situaciones de discriminación, además de ser el momento donde merodean en mayor cantidad los 'dealers' de la droga", consideró el ex hombre fuerte de los Kirchner.

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