Los alcaldes destacan el valor del intercambio de experiencias

Así lo destacan a cada momento los jefes de gobiernos locales que participan del encuentro y van tomando nota de la realidad que se vive en distintas partes de América latina y el mundo.
"Esta cumbre es una gran escuela para todos nosotros", le dijo a LA CAPITAL el vicealcalde de San José de Costa Rica, Gonzalo Ramírez Guier, quien ayer integró el panel en el que se debatió acerca de autonomía municipal.

Ramírez Guier vino a la cumbre a contar cómo su ciudad, la capital del país, obtuvo autonomía respecto del Gobierno nacional y a partir de allí pudo mejorar notablemente la calidad de vida de sus habitantes, en el término de una década. El vicealcalde aseguró que al mismo tiempo mantiene las orejas bien abiertas para escuchar lo que otros tienen para contar. "Estoy muy interesado en saber qué es el presupuesto participativo y cómo se aplica en muchas ciudades donde los vecinos puedan decidir el destino de fondos para inversión. En nuestro país recién se empieza a hablar de este tema y deseo conocer las experiencias de otros lugares", comentó.

Ramírez Guier explicó ayer en la Cumbre el proceso de reformas políticas e institucionales que permitió que San José y poco a poco otras localidades del país fueran obteniendo una autonomía que hoy permite que la figura de los alcaldes cobre relevancia y que los municipios atiendan de manera más eficiente las necesidades de los vecinos. "Hoy Costa Rica atraviesa por un renacimiento de lo local y lo regional y ese es el conocimiento que vengo a aportar a este encuentro", comentó.

Por su parte Isidoro Negrón, el alcalde de San Germán, una localidad puertorriqueña con más de 400 años de historia, tuvo un papel destacado en el panel de participación ciudadana donde expuso cuáles son los mecanismos mediante los cuales el Gobierno canaliza la opinión de la gente en el diseño de la ciudad.

Una de las cosas de las que Negrón dijo sentirse orgulloso, es de la creación de un mecanismo para que cada distrito de su localidad -de unos 50 mil habitantes- genere sus propias normas de convivencia. "Por ejemplo en algunos barrios la gente se quejaba de que los vecinos arreglaban sus autos en la calle molestando a otros o de que se dejaba que los caballos pastaran en las plazas públicas", le contó a LA CAPITAL.

Negrón comentó que la comuna promovió un mecanismo para que la gente cree normas que regulen la vida en las mismas zonas en las que residen. Fue así como, a partir de la propuesta de la población, la Legislatura aprobó reglas específicas para cada distrito.

Incluso, algunas vinculadas al esparcimiento nocturno, lo que hoy es un verdadero problema en algunas zonas de Mar del Plata.

Negrón contó que en ciertas zonas comerciales, se dispuso establecer -por propuesta de la gente- un tope horario que llega hasta la 1 de la madrugada. No obstante, algunos bares pueden permanecer abiertos hasta las 3 siempre y cuando cumplan con algunas condiciones, como tener seguridad privada y garantizar que el público no provoque disturbios en al vía pública. "Tener abierto el comercio hasta las 3 es en San Germán un privilegio que la sociedad concede y que se puede perder cuando la norma no se respeta", comentó.

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