La Alcaidía mantiene su situación de conflicto interno

Dentro de una serie de reclamos que dio inicio a una huelga de hambre de parte de sus internos, ayer se dieron respuestas parciales pero, pese a ello, la "medida de fuerza" es sostenida pese a la intervención de Defensa Pública, organismo que está siendo comunicado de los pasos que se van dando, tanto en el reclamo como en las respuestas.
El segundo jefe de la institución, Héctor Quilaleo, aseguró que gran parte de los reclamos "lógicos y atendibles", han tenido respuestas favorables ya que "hemos tenido una situación de desgastes de materiales por el uso, como el termotanque, por lo que el pedido para que volvieran a tener agua caliente ya está virtualmente solucionado", recalcando que "no hay soluciones inmediatas en una rotura de este tipo. Se compró equipo nuevo y, ante ello, hay que realizar una serie de trabajos de albañilería para asegurar el nuevo termotanque, lo que implica esperar un par de días hasta que fragüe el sector de contención y luego de ello se volverá a tener el agua caliente".

En cuanto a la mayoría de los pedidos, el comisario señaló que se dio intervención al sector de Política Penitenciaria provincial –hace ya un par de meses- y en cuanto al ingreso de elementos para que los internos realicen manualidades que su familia puedan vender, ya se les dio el visto bueno con el compromiso de los detenidos de cumplir un plazo lógico de días para terminar lo que emprendan. Imagínese que no podemos convertirnos en depósito de materiales".

En cuanto a excesos en las requisas de familiares, Quilaleo aseguró que también se aplica un plan de revisión que ha sido consensuado con las autoridades penitenciarias y que en ello "no hay otra manera de realizar ese control; se efectúa con el debido respeto -con personal femenino para las mujeres y masculino para las visitas de hombres- y de hecho, ese revisión nos ha permitido abortar el ingreso de sustancias o elementos prohibidos, por lo que esa situación se mantendrá como hasta el momento".

Lo mismo respondió en cuanto a los recreos, los que "no se extenderán más allá del que tienen actualmente que son de dos horas por cada turno, y eso fue comunicado nuevamente a dos internos con los que hoy mantuve un encuentro para intentar concluir el reclamo de fuerza".

"Hemos aceptado el ingreso de algunos comestibles extras, como frutas o lácteos y lo único que les hemos pedido –señaló Quilaleo- es que se mantenga el respeto hacia los celadores y personal de guardia, un compromiso de orden y disciplina que es el que debe primar en la institución pero, a pesar de la buena voluntad que hemos puesto, quienes sostienen el reclamo anunciaron que continuarán con la huelga de hambre pasiva, lo que también se respeta, con la debida comunicación a la Defensoría Pública".

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