Alberto F. sabe que el Gobierno lo espía

Qué acordaron el ex jefe de Gabinete y el vice, su opinión sobre las versiones de espionaje y su delicada relación con Kirchner.

Crecen las sospechas de espionaje desde el Gobierno. Esta vez, Alberto Fernández sugirió que espían y hacen un seguimiento de los mensajes de texto de su celular. El interlocutor del ex jefe de Gabinete fue, ni más ni menos, que el enemigo público número uno del kirchnerismo: el vicepresidente Julio Cobos. Y las consecuencias no se hicieron esperar: en los últimos días apartaron a varios funcionarios cercanos a él que habían sido nombrados durante su gestión.

Las versiones comenzaron a tomar trascendencia pública por los comentarios publicados el último domingo por Joaquín Morales Solá en La Nación y Eduardo Van der Kooy en Clarín, el periodista político del Gran diario Argentino con el que Perfil logró fotografiarlo en enero último anticipando el enojo de Kirchner.

En diálogo con radio Mitre, el ex jefe de Gabinete dio su versión: "La verdad que ocurrió algo muy sintomático. Objetivamente hubo una andanada de gente echada que vinculada conmigo, personas que convoqué al gobierno. Todo eso ocurrió cuando intercambié una serie de mensajes con Cobos para tomar un café".

En relación a este apartamiento de funcionarios nombrados durante su gestión en el Gabinete como una especie de venganza, Aníbal Fernández aseguró que incluso "gente del Gobierno lo han planteado así y lo han hablado con otros periodistas" y sostuvo: "Yo no sé por tanta preocupación por saber lo que digo y lo que hago si además lo deigo públicamente".

A través de la seguidilla de mensajes con Julio Cobos, según Fernández, buscaban acordar un encuentro con el vicepresidente de la Nación.

"El primero, que partió de mi, decía 'Julio, me parece importante que hablemos'.'Sí, cuando quieras', me contestó. Luego, le volví a escribir: 'Julio, ¿te parece que desayunemos en casa?'. Y me contestó que le parecía bien. Eso fue todo. Lo que pasa es que no saben para qué nos íbamos a reunir".

El ex jefe de Gabinete no descartó que desde el Gobierno puedan suponer una teoría conspirativa: "Eso es lo que más lamento. Porque mi preocupación son las facultades delegadas que se van a tratar en el Congreso. Porque todos hablan de las retenciones a la soja pero son una infinidad de retenciones. Por eso le plantee mi preocupación (a Cobos) y hablamos francamente de eso".

Sobre las versiones de espionaje del gobierno. "Nunca me constó que exista. Cuando padecí la "mercantilización de mails" eran dos personas que ahora están en Uruguay y eran fuera del gobierno. Esto me duele, naturalmente".

Sobre el ex Presidente Eduardo Duhalde, dijo que hace tiempo no se reúne con él. Y en relación a las polémicas declaraciones de este fin de semana, en las que el ex mandatario había afirmado que "este Gobierno tiene fecha de vencimiento" y que "esperemos que no sea antes del 10 de diciembre de 2011", el ex jefe de Gabinete de los Kirchner dijo que "Duhalde ha dicho lo que dice ultimamente. No es una frase feliz. Lo que pasa es que se habla tanto de esas cosas que luego parecen profesías autocumplidas".

Sobre las cosas que podrían complicar la gobernabilidad, Fernández insiste en un punto: "La formidable incapacidad de ver lo que está pasando y que ha quedado delineado un escenario político difícil después de las elecciones". Insistió, de esta manera, en criticar la miopía de la gestión de Cristina.

Los periodistas Ernesto Tenembaum y Marcelo Zlotogwiazda le consultaron sobre la última reunión que mantuvo con Kirchner, en enero. "Se dice que terminaron a los gritos...", señaló Tenembaum. "Nunca que me reuní con Kirchner terminé a gritos", aseguró Fernández. "Mis diferencias fueron por Faggionato Márquez y porque no estaba de acuerdo con que si perdía el gobierno se volvía al 2001. Pero no fue más que eso", agregó.

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