Alberto Rodríguez Saá: “Jaque y Gioja no quieren arreglar los problemas en común que tenemos”

Asegura que Mendoza y San Luis podrían avanzar en la solución de muchos temas si hubiera diálogo. Hasta ofrece plata para hacer cárceles regionales. “Obama quiere hacer algo que yo ya estoy cumpliendo”, dice sobre su plan informático.
lberto Rodríguez Saá arranca la charla contando que el 21 de agosto del año que viene cumplirá 60 años. Conocedor del horóscopo chino, afirma que 2009 será el del búfalo, que es su signo, por lo que sus contrincantes, asegura, deben tener cuidado con él, especialmente los Kirchner. Así pasa de una a otra de sus pasiones, sin intervalo.

El gobernador de San Luis estuvo en Mendoza el viernes invitado por la Universidad Nacional de Cuyo para dar una charla sobre leyes de su provincia; libertad de conciencia, de pensamiento y culto, y la de promoción del cine. En la conversación con Los Andes contó que está armando un partido con los lineamientos del peronismo.

Sostiene que no tiene ningún contacto con Celso Jaque y plantea que hay mucho que conversar sobre temas de límites, al igual que con el sanjuanino José Luis Gioja, a quien además acusa de contaminar los cursos de agua que llegan a San Luis con su política minera.

-En lo político ¿dónde se está encolumnando?

-Estamos armando un partido. En San Luis soy presidente del Partido Justicialista y asumo el lunes después de haber ganado la elección interna. En otros distritos, no nos han dejado participar por lo que vamos a armar un partido que se denominará “Otro país es posible” que, por supuesto, tiene esencialmente la ideología peronista pero con una apertura hacia los jóvenes, sobre todo al mundo digital, al mundo del progreso, a las nuevas ideas.

Queremos abrazar el futuro. Vamos a participar en todo el país en 2009 y en 2011. Yo soy uno de los precandidatos y vamos a ver en ese espacio con quién más vamos. Yo quiero ser amigo de los chicos de las computadoras.

-¿Quiere seguir el ejemplo de Obama?

-No. Me encantaría por supuesto. Pero su ejemplo es distinto. Obama es el cumplimiento del sueño de Martín Luther King. Obama quiere hacer algo que yo ya estoy cumpliendo en San Luis. Él dijo que quiere que cada chico en los Estados Unidos tenga una computadora y yo en San Luis lo estoy haciendo.

En mi provincia hay un plan, el más fuerte de la Argentina, y hasta estamos asesorando a gobiernos a través de la Universidad de la Punta, como el de la Ciudad de Buenos Aires. Quieren saber cómo tenemos wi fi gratis en toda la provincia, algo que se concretará en marzo, aunque ya se utiliza en 22 pueblos. Y computadoras con un plan especial para los más modestos.

-¿San Luis ha efectuado alguna protesta ambiental por el gasoducto Beazley-La Dormida?

-Nosotros hemos ido a Beazley y no hemos visto el gasoducto. No está. Estamos preocupados. Por allí, está bajo tierra y no lo hemos visto. Nos llama la atención y le debo confesar que me sentí muy molesto porque el señor Jaque no me invitó a la inauguración de esa obra en la que Mendoza y la Nación, atropellando a la provincia de San Luis, no han realizado los estudios ambientales y no nos informaron que estaban trabajando en nuestro territorio.

Es feo que el gobernador de Mendoza haya hecho una obra en mi provincia y no me invitara. Es lo mismo que ocurrió con un tren en la época de Cobos, que lo mandaron desbocado y ni siquiera levantaron el teléfono para avisarnos.

-¿Qué otros temas tiene pendientes con Jaque?

-Me gustaría hablar con el gobernador de Mendoza de Guanacache, de sus humedales, de las culturas huarpes que son comunes y donde es necesario un acto de justicia, de los conflictos de límites que tenemos a la altura del puente de La Horqueta con el Desaguadero. Mendoza está pisando tierra puntana y hay que hablar razonablemente.

-¿Gioja tiene la misma conducta que Jaque ?

-Son bastante distintos. Gioja además de no invitar nos manda contaminación a través del potasio, del cianuro, de los químicos de la minería, de la explotación del oro. Nosotros hemos sacado una ley especial y está prohibido que se haga esto con el medio ambiente. Estamos en contra de la minería contaminante. Yo sostengo que hay que hacer un tratado de paz entre el medio ambiente y el progreso.

-¿Esto implica que ya no existe la región de Cuyo?

-Vamos a aclarar: yo no estoy alejado de Gioja y Jaque. Lo que ocurre es que ellos no quieren ir a San Luis para arreglar los problemas en común que tenemos. Debemos hablar también con Jaque, por ejemplo, del tema de seguridad. Mendoza, que tiene esos problemas, debe trabajar con San Juan y San Luis, con la región.

En la cuestión de salud tenemos que trabajar juntos, unir esfuerzos. Un caso es la construcción de un hospital en la zona de Desaguadero para beneficiar a la población de ese lugar y de Alto Pencoso. Pero ustedes tienen que hacer lo mismo con La Paz. Ahora, ¿qué tal si lo hacemos juntos? ¿Por qué no ponemos juntos wi fi gratis a los dos pueblos? ¿Por qué no hacemos juntos las cárceles regionales, un tema en el que Mendoza tiene impugnaciones en materia de derechos humanos?

-Para todo eso hace falta mucha plata...

-En ese sentido estamos dispuestos, por ejemplo, a hacer las cárceles y que Mendoza las vaya pagando en el tiempo y las administramos en forma conjunta. Tenemos los fondos, pero hay que hablar. También estamos en condiciones de vender medicamentos.

En este momento, San Luis vende medicamentos a la Ciudad de Buenos Aires. ¿Por qué no venderle a Mendoza y lo cambiamos por atención en alta complejidad? ¿Cuánto ahorraríamos las dos provincias? Tenemos intereses comunes y los debemos resolver para bien de nuestros pueblos.

- A usted y a su hermano, Adolfo, se los acusa de actuar como los dueños de San Luis, de tener una actitud autoritaria.

-Se trata de agravios e insultos que me han hecho. Por supuesto que no es tan así y ni siquiera existe eso. Adolfo Rodríguez Saá es el mejor gobernador que ha tenido San Luis en el siglo XX. Despierta mi admiración.

- ¿Pero usted no le ha sacado protagonismo ahora?

- No hay nada de eso. Le insisto: tiene mi admiración y el pueblo de San Luis se lo demuestra. Camina por la calle con toda libertad, sin custodia, no tiene ningún proceso ni ninguna cosa rara. Tiene hasta el reconocimiento, inclusive, de la oposición. En mi caso soy un luchador de las instituciones y la calidad institucional. Con esto hagamos de cuenta que contesté la pregunta.

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