Alberto Pérez: "no veo un armado del PJ disidente"

Rudo, el sol de enero potencia su fuerza en el asfalto de la capital provincial. Casual, el ministro de Jefatura de Gabinete y Gobierno, Alberto Pérez, se presta a las fotos y a la charla en un bar cercano a la Gobernación.

Agobia el calor, pero el ritmo natural que impone el verano da tiempo a reco-rrer varios planos de la política provincial, y hasta permite que el ministro deje abierta alguna puerta a la intimidad que comparte con su esposa y tres hijas en City Bell.

El barrio platense lo ha seducido hasta convencerlo de fijar allí residencia para siempre. También la casa con parque dará respiro a una temporada de vacaciones acotadas. Pérez asegura que el gobierno es el que “marca el ritmo” de la política, y en un año electoral, a los vaivenes de la gestión habrá que agregar horas de rosca.

-¿Qué queda pendiente de 2008 para acelerar este año?

-No sé si quedaron cosas pendientes. Como todas las políticas de Estado, se van realizando a través del tiempo. Y hay muchas políticas que encaramos que son de fondo, estructurales, como la organización económica del Estado, la lucha contra la droga y a favor de la seguridad, lo que tiene que ver con una renovación de las políticas sociales, la obra pública. Se empezó y este año se van a terminar de desarrollar. Y seguramente en los dos años posteriores, también, porque no son políticas puntuales o coyunturales, sino que hacen a las bases de nuestra gestión.

Mientras juguetea con el añillo que lo une sentimentalmente a María, Alberto reseña los logros que acreditan esas políticas de fondo: “Entre otras cosas, se hizo la ley de Administración Financiera, la creación de Arba y una reforma en el sistema impositivo. Se implementó la tarjeta alimentaria, que fue un cambio radical y debió haberse hecho hace muchos años. El Programa de Derecho Garantizado de la Niñez que se empieza a implementar en 2009 es importante, y hace a otra polí-tica social moderna. El tema de la obra pública empezó en 2008 y va a desarro-llarse con más plenitud este año. Si bien hicimos mucho en la lucha contra la in-seguridad y la droga, no vimos los resultados que queríamos. La seguridad vial también es una política de Estado que se va a desarrollar este verano y los dos ve-ranos que quedan hasta 2011”.

-Ustedes instalaron el tema de la baja de imputabilidad de los menores, ¿la discusión quedó congelada?

-Nosotros planteamos un debate que, más que la baja de la edad de imputabilidad tiene que ver con una política de niñez, adolescencia y protección de los derechos. La Provincia tiene una ley de defensa de los derechos de los niños y adolescentes, y uno de los subcapítulos es el tema del régimen penal juvenil. Queremos que a nivel nacional haya una ley que contemple una política hacia los niños y adolescentes y que también tenga un subcapítulo de régimen penal juvenil, donde se contemple cómo tratar a los chi-cos de 14 a 18 años que cometen delitos graves. Es una discusión que en la Pro-vincia se ha dado, que se tiene que dar a nivel nacional, porque es una cuestión de fondo, nosotros la instalamos y la vamos a mantener.

-Es una pelea dura.

-Estamos dispuestos a dar todas las pe-leas duras que tengan que ver con cómo puedan vivir mejor los chicos, cómo lu-chamos contra la droga, cómo hacemos para que la seguridad vial no se cobre más vidas, cómo hacemos para generar más puestos de trabajo y, por ende, más inversión. Por eso es que estamos tratando de devolver el uno por ciento a aque-llos fondos que son volcados a la producción. Son todos temas que despiertan discusión, como qué hacemos con la despenalización de la droga, qué hacemos con los niños que delinquen, cómo hacemos desde el Estado para contener a los niños sin una situación familiar estable, cómo hacemos para generar más puestos de trabajo. Estamos dispuestos a dar debates duros, serios y profundos. Creo que en 2008 los hemos dado. El sello distintivo de nuestro gobierno el año pasado fue plantear temas que en la Provincia no se planteaban y destruir algunos mitos. Por ejemplo, el tema educativo era sinónimo de conflicto; nosotros pudimos demostrar que hablar de educación puede ser ha-blar de aumento del 40 por ciento de au-mento a los docentes, triplicar la inversión en infraestructura, trabajar en las escuelas técnicas, en las escuelas de verano. Hablar de astilleros Río Santiago era sinónimo de conflicto gremial; este año hemos botado dos barcos, hemos tenido un trabajo armónico entre las autorida-des y los trabajadores del astillero. Otro tema no abordado antes fueron las leyes de Justicia (reforma de Casación, imposición del sistema de flagrancia, reforma del Código Procesal Penal, ley de Media-ción), temas importantes, donde se han dado respuestas a requerimientos socia-les. Hubo acompañamiento de la Legis-latura para eso. Y encaramos el tema de la droga con una decisión que hace años no se veía en la provincia de Buenos Ai-res. Acá hay un gobernador y un gobierno decididos a dar una lucha sin cuartel contra la droga.

“Vamos a proponer”

El anillo deja de pasar del anular al meñique. Ahora la mano acompaña las palabras con un lápiz que gira entre los dedos.

-Estamos en un año electoral, ¿cómo va a actuar el gobierno provincial de cara a los comicios?

-Si todas esas cuestiones que enumeré, y las que vamos a llevar adelante en 2009, son bien aplicadas y ejecutadas, y tienen la importancia que le asignamos, sin duda vamos a tener el acompañamiento de la ciudadanía. La gente quiere mayor seguridad, ver a un gobierno luchando contra la droga, que haya una Justicia más ágil, que haya programas sociales que no lleguen a través del clientelismo sino a través de la necesidad, que haya una organización económica capaz de asistir a estos programas, que haya obra pública, que haya buenas escuelas, maes-tros bien pagos y programas acordes a estos tiempos. Si a todas esas políticas las llevamos adelante como en 2008 e incluso las mejoramos, nuestra idea va a ser acompañada por la ciudadanía. Si lo hacemos mal o no lo hacemos, seguramente seremos rechazados. Esa es la mejor forma de concebir la política

-Se especula con la posibilidad de que algunos miembros del gabinete, entre quienes se encuentra usted, integren la lista de diputados nacionales este año.

-(Interrumpe) Te contesto con el copete de tu pregunta: es una especulación.

-¿No recibieron ningún tipo de pro-puesta formal o informal?

-¿De quién?

-Del Gobierno nacional.

-No, porque en las listas no vamos simplemente a recibir propuestas, sino que también vamos a proponer.

-¿Y dentro de las propuestas que

ustedes harán…?

-En su momento vamos a poner los nom-bres y apellidos.

-Pero ya hay algunos nombres y ape-llidos dando vueltas…

-No. Todavía no. Faltan casi 10 meses.

-¿El que integre la lista tendrá que asumir sí o sí en el cargo?

-¿El que vaya en la lista y que hoy es qué?

-Ministro de la Provincia.

-No sabemos si serán ministros. Falta mucho. Pero candidato que vaya a algo tendrá que asumir en ese cargo. Aún no sabemos si habrá funcionarios en las nóminas. Sí tendremos incidencia importante como Provincia en el armado de las listas provinciales junto a los intendentes y a los actuales legisladores por la gober-nabilidad de nuestra administración. Debemos tener legisladores que nos acom-pañen en las Cámaras y que defiendan las políticas de los gobiernos nacional y provincial. Sin duda, tendremos incidencia en el armado.

-¿Y en el Congreso Nacional, para que se sancionen algunas leyes que la Provincia necesita?

-También. Todos los diputados nacio-nales del FpV por la provincia de Buenos Aires son fieles representantes de los intereses de los bonaerenses.

-¿Ven difícil la pelea con una lista encabezada por Margarita Stolbizer?

-No. No me gusta opinar de los dirigen-tes de la oposición. Ella es una de las dirigentes opositoras más representativas. Salió segunda en la elección a Gobernador, y seguramente va a encabezar. Pero si hay gente con ideas, buena predisposición y calidad de dirigente, lejos de preocuparnos tenemos que estar contentos, como hombres de la democracia. Así mejoran los sistemas. No sería bueno para nadie tener enfrente solamente opo-sitores que no ayuden a mejorar el siste-ma.

-¿Cómo ve el armado del peronismo disidente, de Solá, de De Narváez, con Duhalde detrás?

-No lo veo. No veo que haya todo eso que decís. No veo todo eso junto. Veo que camina De Narváez, veo que Solá está teniendo intervenciones públicas mediáticas, y seguramente esté haciendo política. Pero todavía no veo eso como un es-quema de construcción común.

-¿Qué opina, entonces, de los armados de De Narváez y de de Solá por separado?

-De Narváez fue otro candidato a Go-bernador en la última elección, y supongo que tendrá aspiraciones. Hace bien. Felipe Solá todavía no está muy claro.

-¿Sí a Kirchner como candidato en la provincia de Buenos Aires?

-Faltan muchos meses para nombres propios. Primero hay que tener una es-trategia y, sobre todo, llevar adelante las políticas nacionales en la Provincia y las netamente provinciales y municipales. Los nombres vienen al final.

-¿Si él se presentara, la campaña sería más nacional y no tan provincializada?

-Yo no le escapo a ninguna pregunta, pero especulaciones en torno a candida-turas, no hago. Eso lo hacen ustedes, los periodistas, y no quiero sacarles trabajo.

-¿Es hoy la oposición la que marca los tiempos electorales, dado que ya se lanzaron varias campañas de verano?

-No. Nosotros marcamos el ritmo go-bernando.

Cuestiones internas

-¿Evalúan la posibilidad de hacer cambios en el gabinete?

-No.

-Se especulaba con que hubiera un cambio en Seguridad.

-No. Son especulaciones.

-¿Qué hay de cierto en esto de la interna en el gabinete? Más concretamente, entre usted y José Scioli.

-Nada. No hay interna. A veces, cuando escucho esas cosas, tiendo más a reírme que a indignarme, porque me entero por los diarios. Cuando estamos trabajando juntos con José y leemos esas informaciones, nos reímos, porque no hay interna, ni discusión, ni siquiera intercambio de opiniones. Hace muchos años que trabajamos juntos con Daniel, con Pepe y la mayoría del equipo. Sabemos lo que queremos, hacia dónde vamos, cuáles son las políticas que queremos para la Provincia.

Prácticamente no hay grandes discusiones, y muchísimo menos internas. Las grandes internas suelen ser un karma de los gobiernos. En este gobierno no existen. No vamos a cometer nunca el error de que si hubie-sen discrepancias entre nosotros eso pueda llegar a lesionar el buen funcionamiento del gobierno. No existen y, seguramente, nunca existirán las internas en el gobierno de Scioli.

-¿No hay áreas para ajustar? Porque pareciera que está todo fenómeno.

-Todas. Todos tenemos que ajustar más nuestro trabajo. Scioli, como gobernador, es muy exigente. Si bien dimos todo en 2008, quizá tengamos que ajustar el es-fuerzo y poner mayor pericia, experiencia y fuerza para poder llevar adelante las cosas. Es un gobierno en constante mejora, aprendizaje y redoblamiento de esfuerzos. No somos conformistas, mu-cho menos en una provincia que tiene que solucionar tantos temas. Eso no implica que existan internas, porque la for-ma de gobernar de Daniel Scioli es muy clara: él no deja que crezca una interna. Y no hay planificados cambios, porque cada uno de los funcionarios tenemos que mejorar nuestra performance, para dar respuesta a lo que requiere la Provin-cia.

-¿El karma de la Provincia es la seguridad?

-No sé si de la Provincia. Creo que es un tema regional, nacional, provincial y, so-bre todo, del Conurbano. Es, sin duda, la primera exigencia en las encuestas para la ciudadanía. Por ende, es el tema donde más esfuerzo ponemos desde los ministerios de Seguridad, Desarrollo Social, Jefatura y Justicia.

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