Alberto Fernández pidió escuchar al agro y dijo que la política de Moreno es de una "extraordinaria ineficacia"

En una entrevista con lanacion.com, instó a cambiar la lógica de negociación con el campo, aunque reclamó cautela con las retenciones por el impacto fiscal; aseguró que sus críticas apuntan a fortalecer la gestión y que retomó la actividad política, aunque no regresaría al Gobierno; evitó opinar sobre el patrimonio de los Kirchner
Si hubo un protagonista de las complejas negociaciones con el agro en el momento más acuciante del conflicto, ese fue Alberto Fernández. A un año de su alejamiento del Gobierno y en medio de la expectativa por los resultados del nuevo diálogo que se inicia con el campo, el ex jefe de Gabinete pide que la Casa Rosada "escuche" al sector y "encuentre soluciones".

Quien fuera uno de los más férreos defensores de la polémica resolución 125, hoy vuelve a defender la iniciativa. "Las retenciones móviles eran un avance. Si hoy hubieran existido, habría menos retenciones", asegura.

En un día clave para las nuevas negociaciones entre el Gobierno y el campo, Fernández renueva las críticas contra el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sindicado como uno de los responsables de los frustrados acuerdos. Pide que se le dé confianza al flamante ministro de Economía, Amado Boudou, pese a considerar que tiene "poca experiencia". También reclama que se revisen las cifras del Indec y apunta a Guillermo Moreno.

En una entrevista con lanacion.com en su oficina de Callao y Posadas, el ex funcionario kirchnerista asegura que desde el 28 de junio decidió regresar a "la actividad política", pero subrayó que no volvería al Gobierno. "Estoy volviendo con reuniones con compañeros, con intendentes, con diputados con senadores, con concejales, con legisladores provinciales, tratando de llevar mi visión de cómo deberíamos hacer las cosas. Yo creo que este es un gobierno que ha hecho muchísimas cosas por la Argentina, pero que desde hace un año estamos trabados en un debate complicado", evalúa.

- Después de un tiempo de mantenerse en silencio, empezó a exponer críticas contra el Gobierno. ¿Cambió su relación con los Kirchner por esto? ¿Sigue hablando con Néstor y Cristina?

- Con Cristina no he hablado. Con Néstor no he hablado desde antes de la elección. Los comentarios no tuvieron por objeto mostrar debilidades, sino tratar de buscar fortalezas, ver qué cosas se pueden corregir para no seguir incurriendo en esas debilidades. Es muy distinto el sentido de lo que yo digo, que el sentido de lo que dice un opositor. Un opositor lo dice para debilitar, yo no lo digo para debilitar, sino para tratar de corregir y que se mejoren las cosas. Muchas cosas que dije que podían llegar a pasar, lamentablemente ocurrieron. Hubiera querido que no ocurran, pero ocurrieron. Y muchos han sentido que mis críticas fueron duras y en verdad fue un poco la lectura que hacía y el reclamo que expreso de mucha gente que es afín al Gobierno que siente que hay aspectos que se convierten en errores y que objetivamente terminan siendo un problema para el Gobierno.

- ¿En qué se equivoca hoy Cristina Kirchner?

- No la voy a juzgar a la Presidenta sobre lo que se equivoca o no se equivoca. Lo que digo es que hay políticas que debemos superar. La discusión que estamos teniendo con el campo es una discusión que debiera ser abordada desde otra lógica porque la realidad del campo de hoy es muy distinta de la de antes. Todos deben abordarlo desde otra lógica. Lo que el campo hizo el lunes pasado en La Rural fue un desastre. Y muchas declaraciones de [el presidente de la SRA, Hugo Luis] Biolcati no ayudan en nada, son declaraciones por momentos muy aventuradas y definitivamente descalificables. El campo nos tiene desde hace un año enredados en el mismo lugar y lo que uno busca es que podamos dar vuelta la página y empezar a discutir desde otro lugar. Hace un año lo que discutíamos era cómo a partir de ganancias extraordinarias ellos colaboraban con el fisco de otro modo y de ese modo garantizábamos algunas cuestiones de precios internos. Ahora los precios cayeron mucho porque las exportaciones cayeron, porque el campo soportó una sequía que se llevó el 25% de la producción, porque nosotros buscábamos objetivamente que la producción de soja no crezca y el año entrante vamos a tener 15 puntos más de soja producida sobre el área sembrada. Me parece que hay que revisar por qué el sector lácteo está mal, por qué el sector cárnico está mal, por qué ahora producimos más soja, menos trigo y menos maíz, contrariamente a las políticas que impulsábamos. Hay que abordarlo desde otro lugar. Después de las elecciones del 28 de junio rescato la idea del diálogo. Me parece que vale la pena, que está bien planteado, pero también digo que el diálogo por sí mismo no arregla nada.

- Usted había dicho que la convocatoria al diálogo fue confusa

- Fue insuficiente. Está bien el diálogo, pero además del diálogo hay que ir tomando medidas porque la Argentina tiene problemas fiscales, está en el medio de un mundo económicamente muy golpeado y eso repercute sobre la Argentina.

- ¿Cree que hay una excesiva intromisión del ex presidente en el gobierno de su esposa?

- Yo no creo que el problema sean las intromisiones o los consejos, sino las decisiones que se toman. Durante mucho tiempo el esquema de toma de decisiones era el mismo y las decisiones eran correctas y la gente estaba contenta. Y le dio a Cristina el 46% de los votos. Evidentemente hay algunas decisiones con las que la gente no está conforme. Y es ese el problema, no es quién toma las decisiones o quién está en las sombras. En todo caso hay que revisar las decisiones tomadas y cuáles son las decisiones a tomar. Si no, es simplificar muchísimo el tema decir que la culpa es de Kirchner. No es así. Yo no comparto esa idea.

- La Presidenta pierde autoridad con esto...

- Sí, sí. Pero si las decisiones fueran correctas su autoridad no estaría en discusión, se diría que es una Presidenta que toma los buenos consejos y que las decisiones son correctas. Rechazo mucho la lógica maniquea de pensar que el problema es Kirchner que aconseja a la Presidenta. Creo que evidentemente hay algo que está haciendo tomar decisiones que no son las decisiones que espera la gente.

- Más allá del proyecto para limitar los superpoderes, ¿no cree que el Gobierno debería suprimir o limitar el uso de los DNU?

- No, porque el Gobierno hace un uso muy limitado de los DNU y Cristina más todavía. Además, son herramientas de trabajo para administrar un país. Los que dicen que la facultad de fijar retenciones la tiene que tener el Congreso no entienden nada de cómo funciona el mundo. El mundo se ha globalizado y se ha generado eso que algunos llamaron "la aldea global", que lo que quiere decir es que todos comerciamos con todos y en tiempo real y el comercio se hace electrónicamente, a una velocidad vertiginosa. Y los precios de las commodities suben y bajan muchísimos puntos en horas. Y las retenciones son herramientas para proteger las economías de los efectos de la economía global. Si esto hay que someterlo a un debate parlamentario no se administra más el país. Cuando se hizo la Constitución en 1853 nada de esto existía. Tampoco en la reforma de 1994.

- La decisión unilateral del Gobierno de subir las retenciones o impulsar las retenciones móviles provocó un caos

- Creo que eso no se entendió acá. Las retenciones móviles eran un avance que le decían al productor que si el precio subía, subían las retenciones, pero si bajaba, se dejaba de cobrar la alícuota. Pero todos pensaban que los precios iban a ir en alza, pero si las retenciones móviles hubieran existido hoy habría menos retenciones. Pero bueno, no pasó. El tema de las retenciones dejó de ser una discusión racional y se convirtió en una discusión muy necia y en la que toda la oposición, que no tiene una sola propuesta para hacer, se abrazó de las polleras del campo y eso terminó politizado.

- En el contexto de crisis actual, ¿cree que deberían bajarse las retenciones?

- Hay que analizarlo. Hay que trabajar con seriedad. En un escenario en el que la recaudación fiscal baja, en el que el Gobierno tuvo un déficit financiero por primera vez en seis años, hay que moverse con mucha cautela. Hay que explicarle a la gente que si se bajan las retenciones hay que sacar dinero de la recaudación fiscal y ello repercute sobre aquello que el Estado paga, como las jubilaciones, la salud, la educación y eso se ve resentido. Es muy fácil decir, para ganarse el aplauso del sector, que se eliminen las retenciones. Sí creo que el campo está en una crisis, de eso no cabe duda, y que la situación del campo merece un análisis mucho más cuidadoso. No estamos hablando de los días de prosperidad, estamos hablando de momentos de crisis. Indefectiblemente hay que moverse con mucho cuidado y hay que encontrarle una salida a eso. Pero la salida de la eliminación de las retenciones no es una buena salida.

- Después de un año y medio del inicio del conflicto ¿tiene expectativas respecto a la reunión con el campo?

- Sí. Siempre tengo expectativas. Y para que esto funcione es necesario que el Gobierno no haga nada por generar rispidez con el sector y el sector también tiene que moderar un poco sus discursos y sus lógicas.

- ¿Qué postura debe asumir el Gobierno con el campo en la reunión?

- Tiene que escuchar y ponerse de acuerdo en encontrar soluciones. Hay problemas para la exportación de carne, para la exportación de algunos granos, tenemos que ver cómo empezamos a destrabar este tema. Y hay sectores que están en una situación particularmente crítica. El sector lácteo y el sector de la ganadería fundamentalmente.

- ¿Por qué la Presidenta no volvió a llamarlo después de su renuncia?

- No habrá tenido la necesidad de llamarme ni yo a ella.

- ¿Con Néstor está distanciado?

- Con Néstor hemos hablado muchas veces. Evidentemente tenemos algunas visiones distintas, pero el afecto creo que sigue siendo el mismo. Tengo un gran cariño personal por él.

- ¿Cómo es su actividad política hoy?

- Estoy volviendo a la actividad política después del 28. Poco a poco. Estoy volviendo con reuniones con compañeros, con diputados con senadores, con concejales, con legisladores provinciales, tratando de llevar mi visión de cómo deberíamos hacer las cosas. Yo creo que este es un gobierno que ha hecho muchísimas cosas por la Argentina y que desde hace un año estamos trabados en un debate complicado que ni siquiera nos permitió ver adecuadamente el nivel de crisis que iba a enfrentar la Argentina como consecuencia de la crisis internacional. Ha sido un proyecto exitoso en muchas cosas no puede ser que estas cosas nos detengan.

- ¿Cómo ve la reorganización del PJ?

- Cuando se habla de la reforma política y se habla de la reforma en el PJ me parece que hay que ser un poco más amplios. La Argentina tiene un problema en el sistema político. A veces se escucha a los partidos más nuevos hablar de reforma política y ellos son incapaces de hacer una elección interna. Las listas las hacen [Mauricio] Macri o [Francisco] De Narváez y en algunos casos lo que más predomina es la fortuna que la capacidad política. Me parece que debe revisarse todo eso. Tal vez el peronismo también debe revisarlo.

- ¿A quién ve como el candidato del peronismo para 2011?

-No lo sé. La impresión que tengo es que hay que presentar alternativas. Hay un país que reconoce varios logros de este Gobierno. Todo eso hay que rescatarlo y hay que corregir las cosas que han salido mal. Hay un amplio espacio de la sociedad argentina que rescata todo eso y que no siente que ninguno de los candidatos que hoy se postula esté rescatando esto. Hay que trabajar para crear esa alternativa.

- ¿Cree que Duhalde está en condiciones de asumir un rol más activo en la reorganización del PJ?

- Hay que ver qué quiere decir un rol más activo. Si un rol más activo significa que dé consejos, que dé su opinión, obviamente es un hombre con historia y con suficiente experiencia como para desaprovechar su opinión. Si la pregunta es que se convierta de vuelta en un dirigente, creo que no, porque me parece que el tiempo de Duhalde ya pasó. Lo digo con el mayor de los respetos y con el mayor de los afectos por él. Pero me parece que él es parte de un tiempo de la política que ha culminado. Si en este momento de cambio, de revisión de la política, vamos a volver a Duhalde, estamos en un serio problema.

- ¿Si el Gobierno lo convocara hoy para volver, aceptaría?

- No. Yo creo que hay ciclos que culminan. Yo creo que mi ciclo en este gobierno ha culminado. De todas maneras, no quiere decir que no quiera ayudar al Gobierno, pero quiero ayudarlo también respetando mis lógicas y respetando mis principios y convicciones. Cuando Kirchner decía que no dejó sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno, yo tampoco. También tengo mis convicciones. Y si hay algo que me enamoró de Kirchner cuando lo conocí fue la idea de que en la Argentina debíamos terminar con la idea del discurso único, que fue un sistema perverso que impidió los debates y yo creo en los debates. Y creo que alguien puede pensar distinto a mí, pero también quiero ser oído, a ver si podemos encontrar aquello que decía Kirchner y encontrar una verdad superadora. En eso sigo creyendo.

-¿Por qué cree que el Gobierno retiene a Guillermo Moreno?

- No sé. Hay evidentemente una valoración que no logro entender de Moreno. En verdad mis mayores cuestionamientos son a sus políticas, que son de una extraordinaria ineficacia. Y es por eso que hay que revisar la continuidad de esas políticas, amén de la continuidad de Moreno. Esas políticas están encarnadas en Moreno. El es el que las impulsó. El problema es que no han servido, no han dado el resultado que se buscaba. No me pongo a juzgar ni su antipatía, ni sus malos modales, ni ninguna de las cosas que le atribuyen. Juzgo sus resultados y los resultados no han sido buenos. Eso es lo que hay que revisar. Y ahí es donde no entiendo por qué hay que mantenerlo porque la continuidad de esas políticas no tienen sentido y no han servido. Aún cuando creo que la Presidenta debe haber confiado en que esos resultados iban a ser buenos, está a la vista que no ha sido así.

- ¿Y la Presidenta no lo ve?

- No lo sé, no lo sé. Pero todo esto que estoy diciendo es muy fácil de ver en resultados económicos.

- ¿Piensa que en algún momento lo van a echar a Moreno?

- No lo sé. Creo que el problema no es Moreno, sino la política que se está implementando y ahí sí hay un problema.

- ¿Y con respecto a Julio De Vido?

- No lo sé. No me gusta enjuiciar a nadie. Eso es responsabilidad del Gobierno. La continuidad o no de ellos es responsabilidad de la Presidenta y no soy quien para juzgarlo. Tengo mi opinión. Lo he dicho sobre Moreno. No creo que todo sea lo mismo.

- ¿Y cuál es su opinión respecto de De Vido?

- No, no... No es importante mi opinión sobre De Vido. En todo caso, tenemos que ver qué hacer para que la economía recupere la senda del crecimiento.

- ¿Cómo ve el futuro de Amado Boudou, después de tantos ministros de Economía que no lograron autonomía?

- Boudou es hasta acá una expectativa. Es un hombre joven a quien se conoce poco y nada. No tiene mucha experiencia, no se sabe bien qué piensa. Hay que darle el crédito de la expectativa. Hay que darle tiempo y ver qué es lo que puede hacer. Veamos. Esperemos.

- De la reforma al Indec anunciada por usted el año pasado, nunca se conoció la metodología completa

- La metodología la difundimos y la publicamos. Yo creo que el problema en el Indec es otro, no es la metodología. El problema es el resultado. Las metodologías son un problema de cómo hacer ciertas cosas. Acá lo que más se duda es del resultado. Se puede aplicar un método y según como se aplica obtener distintos resultados. Acá lo que está en cuestionamiento es el resultado y creo que hay que echar luz sobre lo que se está haciendo. La metodología no está mal, es casi la misma que se usó en la Argentina durante más de 40 años y que se alteró a fines de la década del 90. El problema no es la metodología, sino lo que resulta. Ahí hay muchas cosas para revisar y muchas cosas para aclarar. Espero que se aclaren porque no se puede vivir en este estado de incertidumbre con gente que dice que lo que dice el Estado es mentira y con gente del Estado que dice que lo que se dice es cierto. Y con visiones y resultados tan disímiles.

- ¿Avala la metodología, pero no el resultado? ¿Cree que hay una mano adentro que lo modifica?

- No. Creo que evidentemente está cuestionado el resultado.

- ¿Pero cómo está mal el resultado si la metodología es la correcta?

- Espero que eso en algún momento se aclare y que se disipen todas las dudas que hay. Lo que no se puede es decir que no pasa nada. Pasa algo. Y eso está en tela de juicio.

- Usted había dicho que los últimos cambios que se impulsaron fueron insuficientes.

- Esencialmente creo que es muy difícil pensar que los cambios se puedan producir con aquellos mismos que han generado este estado de incertidumbre.

- ¿Se refiere a Guillermo Moreno?

- Por lo menos, me refiero a la gente que ha conducido el Indec en estos últimos tiempos. Es muy difícil pensar que se puede hacer una buena revisión sobre lo que el Indec está haciendo si los actores son los mismos que hicieron esto.

- Con respecto al patrimonio de los Kirchner, se conoció la última declaración jurada que dice que en el último año el patrimonio aumentó en $28 millones ¿Cómo evalúa este incremento patrimonial? ¿Cree que debería existir alguna regulación?

- Sobre eso no quiero opinar. Tiene que opinar la persona que está cuestionada. Detesto hacer política con esas cosas. Y me da la impresión que ahí hay más aspectos contables que jurídicos para discutir. Por lo tanto, es una discusión que tienen que dar los que están siendo cuestionados.

- Se trata de un gobierno cuyo discurso giró mucho en torno a la redistribución de la riqueza y el propio matrimonio presidencial obtuvo un incremento patrimonial muy elevado

- Hay muchas cosas para ver que están escritas en los medios. El incremento en realidad está dado básicamente por la venta de muchos inmuebles que tenía Kirchner. Y efectivamente cuando uno presenta la declaración jurada presenta un bien con el valor fiscal y cuando lo vende, como se volvió liquidez, tiene que presentar la liquidez que tiene y muchas veces es mucho más alto el valor de realización de un bien que el valor fiscal. Ahí se produce una diferencia. Pero lo mejor es ver las notas que publicaron ustedes, donde está muy bien explicado.

- En esas notas dice que se compraron terrenos fiscales a poco más de $ 5 el metro cuadrado

- Sobre eso no voy a hablar. Sobre eso tienen que hablar quienes deben explicarlo. No puedo hablar porque no es mi patrimonio. Vale la pena hacer una lectura mucho más cuidadosa porque no estamos hablando del enriquecimiento de alguien que no puede explicar de dónde salió su plata. Me da la impresión que es un problema de valuación y de ponderación contable. Me parece que es eso. Como detesto hacer política con eso, no voy a hacer política con eso. Para eso está [Elisa] Carrió y toda esa gente.

- ¿Por qué cree que el kirchnerismo volvió a perder en la Capital Federal? ¿Qué pasa con el electorado porteño? ¿Y porque muchos referentes del kirchnerismo rechazaron la candidatura de Carlos Heller?

- [Piensa] Lo que ha pasado es que en la ciudad de Buenos Aires hay serios cuestionamientos al Gobierno y lo han expresado en votos. Cuestionamientos que tienen que ver con el Indec, con el trato que tuvo con el campo y otros seguramente. Mientras el Gobierno no revise esas políticas vamos a seguir teniendo un rechazo tan importante como ese. Es una lectura objetiva y la hago con mucha preocupación. Quisiera que no ocurra. Alguna vez dije que los porteños votaban en contra de todo el país y me arrepentí mucho de eso porque me parece que fue un agravio gratuito para todos los que, como yo, somos porteños. Y en verdad me parece que tenemos que revisar porqué nos pasó lo que nos pasó. El problema no fue Heller. Es una minimización. Y muchos de los que están cuestionando eso a Heller quisieron traer a [Jorge] Telerman, a [Rafael] Bielsa y no consiguieron traer a nadie. Me parece que es hora de tratar de ver cómo podemos corregir las cosas y no de tratar de encontrar culpables.

- ¿A quién votó en los últimos comicios?

- A Heller.

- ¿Y estuvo de acuerdo con su candidatura?

- Respeté lo que el partido decidió. No voy a cargar tintas sobre Heller. Heller es una expresión de las muchas expresiones que tiene el kirchnerismo. Es la expresión de un sector de izquierda que adhiere al kirchnerismo y que no viene del peronismo. Me parece un hombre digno y no tengo ningún cuestionamiento que hacer de él.

- ¿Cuáles son las tres principales medidas que debería tomar Cristina?

- Recomendaría terminar con las restricciones que existen para las exportaciones en materia agrícola que hay en el Oncca. Es un tema central. Recomendaría revisar mucho el tema de gastos porque los ingresos están muy alicaídos y daría un debate un poco más frontal para que los argentinos entendamos de qué se trata administrar el país y de qué se tratan algunas de estas facultades que se han delegado porque en la práctica no pueden funcionar de otro modo que no sean delegadas.

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