Alberto Fernández “enfría” su campaña y se diferencia de las plazas de Mauricio Macri

Alberto Fernández “enfría” su campaña y se diferencia de las plazas de Mauricio Macri

El candidato del PJ baja la intensidad de sus giras para concentrarse en “pensar” su eventual gestión. Opciones de cierre.

Un estadio, la 9 de julio o una ciudad del interior como Mar del Plata. Alberto Fernández coteja, mientras ensaya a desgano para el debate, el menú de opciones que le despliegan para el cierre de la campaña rumbo al 27 de octubre.

A simple vista, las ofertas del staff albertista van a contramano con la frialdad que el candidato le inyectó a su campaña: redujo actos y viajes y prioriza actividades donde luce como "futuro presidente".

Sin urgencias -lee encuestas que lo dan arriba de los 50 puntos- el candidato se ubica en las antípodas de Mauricio Macri que encaró su gira del #SiSePuede con la que planea recorrer, antes de la elección, treinta ciudades en todo el país.

Fernández no definió siquiera donde hará el acto de cierre. Tiene, en agenda, un acto grande el 17 de octubre, Día de la Lealtad peronista, junto a Cristina Fernández y los gobernadores, en Santa Rosa.

Con ese episodio a diez días de la elección, en México entienden que quizá no sea necesario un mega acto para despedir la campaña. Pero esa opción está en la baraja y Alberto todavía no la descartó. O, quizá, ni la analizó a fondo.

"Está la posibilidad de hacer un estadio o algo en la 9 de Julio pero hay que definir si sirve o no", apunta un dirigente del Frente de Todos (FdT) que, todo indica, tendrá un lugar en el gabinete albertista.

Fernández pivotea entre reuniones con empresarios y dirigentes, que considera "insumo" para diagnóstico y para definir políticas de su eventual gestión, y momentos en los que estudia ejes para el debate del 13 de octubre.

Esta semana reprogramó, sin fecha definitiva, la visita que haría junto a Axel Kicillof a Bahía Blanca y Mar del Plata, donde municipios bonaerenses donde el peronismo enfrenta a figuras macristas: Fernanda Raverta en Guillermo Montenegro en la costa, y Federico Susbielles al alcalde Héctor Gay en el sur provincial.

Ayer, miércoles, interrumpió su agenda para visitar a Malena Galmarini de Massa, que fue operada el último domingo. El candidato fue a saludarla y se encontró a tomar un café con Sergio Massa, que apuró su regreso de EEUU para acompañar a su esposa.

Kicillof irá igual pero Fernández prometió hacerlo la semana próxima, entre dos escalas definidas: el 17-O pampeano y la visita a Rosario, post debate, junto al gobernador electo Omar Perotti y María Eugenia BIelsa, que rankea como ministra de Vivienda.

"Bajó la agenda de campaña para tener más tiempo para pensar la gestión" explica a Clarín un colaborador. Fernández reniega del debate, cree que no sirve y que es una pérdida de tiempo.

La campaña fria es, dicen en calle México, consecuencia de una situación que consideran insólita: Macri de gira permanente, con promesas que juzgan "increíbles" y en campaña como si "no fuese el presidente responsable de esta crisis".

Hay una lectura extrapolítica. "El #SiSePuede es para que Macri no se deprima, junta a los propios y prepara su Dunkerque", dice un operador en referencia a la retirada del ejército inglés en el arranque de la Segunda Guerra.

En México, el búnker albertista, citan al pasar números que estiran la diferencia sobre Juntos para el Cambio (JpC).

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