Alarmante crecimiento de índices de adictos a los juegos de azar

Lo confirma un relevamiento realizado por la Asociación Riojana del Consumidor, que indica que dos de cada diez habitantes en la provincia está predispuesto a la ludopatía, siendo las mujeres las más afectadas. Por ello, solicitan programas y políticas que velen por esta adicción y la aplicación de la Ley N° 8.111, sancionada en el año 2006, que establece la protección y el tratamiento al ludópata como una política de salud e interés público.
Según un relevamiento realizado por la Asociación Riojana del Consumidor (ARCO), entre el 15 y el 20 por ciento de la población en la provincia está predispuesta a la ludopatía.

Por ello, solicitan programas y políticas que velen por esta adicción y la aplicación de la ley 8.111 sancionada en 2006.

La asociación considera que esta patología está afectando a quienes son vulnerables y tienen la creencia de que le pueden ganar al azar. Ingresan empujados por una sociedad de consumo que exige obtener bienes que el sueldo de un trabajo no les da.

Entonces, aquello que puede ser para muchos una salida familiar, una diversión, se convierte en un negocio íntimo y privado que los lleva a jugar para ganar, hasta perderlo todo.

Por esa razón, la ludopatía es una alteración progresiva del comportamiento que empuja a las personas a una incontrolable necesidad de jugar.

El adicto al juego nada le interesa, sólo desafiar al azar. El juego altera la armonía y, en algunos casos, ha desarmado grupos familiares.

No hay asistencia gratuita

Emanuel Akiki y Humberto de la Vega, presidente y vice de ARCO, manifestaron que en "otras provincias existen programas de ayuda al jugador compulsivo, crean líneas telefónicas de ayuda, elaboran registros para que los ludópatas autorregulen sus ingresos a las salas y abren centros de asistencia gratuita".

Por el contrario en La Rioja, "increíblemente no hay programas ni políticas que velen por la salud ante esta clase de adicción. En definitiva, el juego está haciendo estragos y el gobierno provincial no previene a pesar de existir una ley provincial (ley 8.111), sancionada en el 2006, cuyo proyecto perteneció al diputado Jorge Basso.

Otro dato a tener en cuenta es que "las mujeres son las más afectadas de nuestra comunidad. Hay amas de casa, que después de hacer las compras, utilizan el vuelto para ir a jugar a los juegos electrónicos, también las que han incorporado en su agenda de fin de semana la visita a las salas. A otras, directamente, hay que pedirles por favor que se vayan porque es el horario de cierre".

Desde 1980 el juego es definido como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud. Según expertos la ludopatía como adicción comparte "puntos en común" con otras adicciones (alcohol, drogas ilegales).

Ley provincial N° 8.111

La ley determina la protección y tratamiento al ludópata como política de salud e interés público para la provincia. El Ministerio de Salud es el órgano de aplicación determinando que todos los establecimientos de salud pública, deberán tener personal capacitado para atender la enfermedad y su tratamiento.

Gestionar una línea telefónica de acceso gratuito a efectos de evacuar consultas, sitios de asistencia, atención y establecer el primer contacto con el interesado.

Instrumentar la habilitación del "Centro de Asistencia, información y control estadístico de la ludopatía", arbitrando los medios a efectos de dotarlo con sectores de estadística e investigación, de evaluación y análisis de la etiología, epidemiología, sintomatología, asistencia y contención de pacientes convalecientes de ludopatía.

Otro aspecto importante es la creación de un fondo especial para el financiamiento del "Programa de prevención y ayuda al ludópata" aportados por los casinos y salas de juegos de azar la suma de $1.080 por máquinas electrónicas y juegos de mesa en forma mensual.

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