Alarman casos de suicidios en Crespo y piden Comité de Crisis

Alarman casos de suicidios en Crespo y piden Comité de Crisis

Hay conmoción por la frecuencia de los sucesos y de los intentos, que afectan dos sectores vulnerables: jóvenes y adultos mayores. Reclaman por intervención de la salud pública.

En los últimos meses hubo una serie de suicidios en Crespo que conmocionaron a la ciudad entrerriana. Eran jóvenes y adultos mayores, dos grupos etarios que los especialistas advierten como vulnerables. Los hechos llevaron a plantear la necesidad de contar con un Comité de Crisis para esa localidad; la creación de un equipo interdisciplinario que aborde la problemática. La autodeterminación de finalizar con la propia vida aún se presenta con tabúes y quienes se dedican a su tratamiento desde la salud, sostienen que sobre el tema hay que hablar.

La semana pasada tuvo trascendencia pública la noticia sobre el suicidio de una joven de 26 años en Crespo. En setiembre otra mujer perdió la vida por su propia voluntad y un joven, días antes, fue salvado cuando ya había tomado la decisión. En abril también murió un hombre de 68 años y así hay otros casos similares según los archivos periodísticos.

Reneé Modad es especialista en Psiquiatría y desde su desempeño profesional en esa ciudad, planteó la necesidad de que se constituya un Comité de Crisis. “La importancia de lograrlo radica en la frecuencia de los sucesos, de los intentos de suicidos y de las acciones suicidas; incluso por el tipo de población que abarca: es la juventud y el adulto mayor. Los dos son sectores vulnerables. En el último mes se dio un número elevado de casos denunciados, que tuvieron repercusión”, dijo a UNO.

Sostuvo que este tipo de sucesos tienen impacto en la salud pública y requieren de su intervención.

“En el mundo se trabaja con comités que tienen acción de prevención para las intenciones de conductas suicidas; no necesariamente hay que trabajar con el paciente que avisa que se quiere matar, sino con aquellas conductas que son autodestructivas como la drogadicción, el alcoholismo, el autoflagelo; hay muchas maneras de castigarse como la obesidad, el juego, el aislamiento, la improductividad, la falta de afecto o el mundo social y económico donde vivimos. Es lo que de alguna manera hace a una conducta destructiva y que en un paso ulterior es la ideación de muerte como resolución de la problemática”.

Particularidades

Reneé Modad explicó que la problemática no se da solo en Crespo donde ocurrieron un número importante de casos recientes, pero aportó sus observaciones sobre la particularidad de la ciudad. De todos modos afirmó que uno de los objetivos de ese comité que propuso es el estudio científico de las causas que llevan a esas decisiones.

“Crespo es una comunidad pequeña por más que sea una ciudad y no hay estudios científicos donde se puede proyectar una casuística clara, que pueda determinar causas. En el último tiempo fueron denunciados suicidios y cobraron importancia porque las familias que fueron impactadas tienen una representación afectiva y social”, destacó.

También mencionó aspectos genéticos, patologías no expuestas y la idiosincrasia de la ciudad entre otros factores que se deben estudiar. “Para no generar un efecto dominó, la propuesta es articular con un comité, una comisión o equipo interdisciplinario desde el ámbito técnico y científico que haga a la salud mental, para trabajar desde la prevención de forma más certera y no desde una presunción”, aclaró.

Dijo además que los casos de suicidios con las características que se dieron en Crespo pasan también en otras ciudades con determinadas particularidades hereditarias, biológicas y psicodinámicas sobre las que se puede trabajar de forma técnica, pero también desde la prevención y de la accesibilidad a una salud mental que posibilite hacer frente a esas conductas autodestructivas.

Acceso abierto a la salud mental

La Especialista en Psiquiatría, Reneé Modad trabaja en forma directa con la comunidad de Crespo y sostuvo que la población está carente de la accesibilidad a profesionales del área de Salud Mental, como también a un equipo de interdisciplinario.

También manifestó que cuando se desconoce que existe la posibilidad de acceder a un profesional o cuando no se la tiene, el hecho resulta privativo. Asimismo mencionó que aún existen prejuicios. “Es un conjunto de problemas, desde lo que no se ofrece hasta la indecisión para no acceder, lo importante sería hablar de salud mental para todos”. 

Son múltiples los factores que llevan a una persona a tomar una conducta autodestructiva y para Modad pueden ser trabadas desde la salud, la educación o la política comunitaria. Es decir, desde distintas áreas con proyectos que aborden desde consumo de drogas, la deserción escolar, el desempleo y hasta el abandono familiar de los adultos mayores en los geriátricos.

Poner el tema sobre la mesa y una línea gratuita

Natalia García es psicóloga, presidenta de la Asociación Vínculos y colabora en la coordinación de la Línea gratuita 135 que funciona en Paraná. Sostuvo que es necesario brindar un espacio para que se hable de lo que es el suicidio y de las crisis humanas.

La Asociación se formó para tratar el tema, brindar a la comunidad la línea gratuita y organizar actividades en escuelas y en distintos sectores de la sociedad en general. “La comunidad tienen que tener esa posibilidad de que se hable y se tome en palabras lo que nos pasa, eso ayuda a la prevención. Hay quienes sostienen que sí uno habla del suicidio genera ideas a las personas para llevarlo a cabo y es todo lo contrarios: en la medida que el problema se ponga en palabras ayuda a que surjan otras ideas y maneras de ver lo que le pasa a esa persona para que no llegue a esa instancia”, explicó.

La línea 135 funciona todos los días de 18 a 22 y cuenta con 15 operadores voluntarios. El horario original era de 16 a 23, pero aún les faltan brazos dispuestos a la tarea. Todos los años hacen dos cursos de capacitación para aquellas personas que quieran sumarse a la propuesta.

García contó que la mayoría de quienes llaman a la Línea 135 son personas adultas y que les cuesta llegar a los jóvenes, por eso también, la Asociación realiza iniciativas en escuelas. “Los jóvenes pertenecen a una de las franjas más desprotegidas desde el sistema de salud y el adolescente no llega a consultar ante un problema relacionado con el consumo o con ideas de hacerse daño. Cuando llega ya es una situación límite y nos parece importante que recurran a la línea cuando no saben cómo resolver algo que les esté pasando, allí podrán hablar, repensar la situación y hasta se los derivará de ser necesario”, destacó.

La Línea 135 es gratuita, anónima y confidencial. Asociación Vínculos está en facebook, su página de Internet es www.vinculos.org.ar y el correo asociaciónvinculos@yahoo.com.ar.

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