Alarma: prepara Moyano para Cristina plan contra la crisis

Hugo Moyano pretende cogobernar y ya elabora un plan anticrisis para entregarle en mano a Cristina de Kirchner.
Como jefe de la CGT, el camionero cree que el gobierno debe actuar con más firmeza -con lo que da a entender que no lo ha hecho todavía-ante los temblores económicos que ya se comienzan a sentir en el país y tienen, como primer reflejo, el capítulo laboral con despidos,suspensiones, reducción de turnos y horas extras, y anticipo de vacaciones. Frente a esa situación, sus asesores diseñan un paquete de medidas para pedirle a la Presidente que lo aplique: subsidios del Estado para empresas afectadas por la crisis, sobre todo las vinculadas con la exportación; pacto de no demandas laborales a cambio de no despidos con los empresarios; y un programade incentivo al consumo familiar con recursos provenientes de los fondos fiduciarios que manejaban las AFJP. No piden, sin embargo, que se vuelva a aplicar la "doble indemnización" porque se perdió el factor sorpresa y ya comenzaron a registrar despidos preventivos en algunos sectores. Puede que sólo se trate de un amague.

Por: Pablo Ibáñez

Hugo Moyano

La CGT reclama «firmeza» de Cristina de Kirchner para impedir que la crisis global agrave su efecto dañino en el país. Ese es el modo de los gremios para pedir la intervención directa del gobierno en el mercado laboral, que ya comenzó a mostrar datos críticos.

En alerta, la cúpula encabezada por Hugo Moyano volverá a reunirse esta semana para avanzar en el diseño de un plan antidespidos que más tarde tratarán de presentarle en persona a la Presidente. Antes, sin embargo, quieren «pulir» un paquete de medidas.

Ese plan, que combina medidas «de acción» con otras «de prevención» -según precisó uno de los sindicalistas abocados a esa tarea- comenzó a ser bosquejado en la cumbre que mantuvieron el jueves pasado los dirigentes que integran la «mesa chica» de la CGT.

A grandes rasgos, la propuesta gremial opera sobre tres ejes específicos:

Subsidios. El cacicazgo sindical sostiene que, así como en estos años, el Estado subsidio actividades de servicios -entre ellas, el transporte, sobre todo de pasajeros- ahora debería actuar sobre los sectores industriales que empiezan a sentirlos efectos de la crisis. ¿De qué manera? Simple: por medio de asistencias o subsidios a las empresas que, según su concepto, deberían orientarse esencialmente al capítulo salarial para que no se produzcan despidos ni bajas de sueldos.

Consumo. Una política específica para incentivar el consumo interno, con el gobierno interviniendo con crédito para mantener las compras a mediano y largo plazo -sobre todo los planes de tarjetas-, pero que tengan, como requisito esencial, financiar el consumo de productos de origen nacional.Apunta, a simple vista, al rubro electrodomésticos, pero quieren ampliarlo a automotrices y, también, a productos básicos. Todos, plantean, deben ser locales. ¿De dónde sacar los recursos? Si ahora se subsidiaba el consumo, muchas veces de productos importados a través de fideicomisos con recursos de las AFJP, ahora la CGT quiere que se mantengan esos fideicomisos, a pesar de que los fondos sean estatales, para incentivar el consumo interno.

Empresas. Ese programa debería estar enmarcado, sostienen, sobre un acuerdo entre los gremios y las empresas de controles compartidos y compromisos mutuos: los sindicatos de no complicar el desarrollo de la actividad y las empresas de no expulsar personal. A lo sumo, fijar planes coordinados de suspensiones rotativas, punto que se combinaría además con los subsidios y asistencias a las empresas.

¿Y la doble indemnización? La CGT pidió, apenas comenzaron los datos sobre suspensiones y despidos, que se reinstaureesa medida, pero ahora dudan de esa disposición. Por lo pronto, no se lo elevarán al gobierno. Quizá, la Casa Rosada lo haga por su cuenta.

Autocrítica

Hubo, en ese aspecto, cierta autocrítica porque, admiten reservadamente, la versión de que volvería la doble indemnización actuó como un búmeran: algunas empresas comenzaron con despidos «preventivos» ante el peligro de que se imponga, otra vez, la doble indemnización.

Sobre ese bosquejo trabajaronel fin de semana los dirigentessindicales, en contacto permanente con miembros del gabinete. El más consultado es Carlos Tomada, ministro de Trabajo, con quien cotejan y cruzan datos sobre el «mapeo» de la crisis en el aspecto laboral.

Este punto es central: la reunión del consejo directivo que iba a realizarse a mediados de la semana pasada se suspendió para dar tiempo a los gremios a que realicen un exhaustivo análisis de cómo está la situación laboral en sus rubros para luego confeccionar un mapa de toda la actividad.

En principio, hasta tanto no se tenga un paneo puntual sobre la situación laboral -hay trabajos privados que hablan de casi 80 mil trabajadores ya afectados directamente- no se convocará al directivo ni se elevará a la Casa Rosada un pedido de audiencia con la Presidente.

En ese eventual encuentro, Moyano concurriría por el grupo que integra la «mesa chica»: Armando Cavalieri (Comercio), Gerardo Martínez (UOCRA), Antonio Caló y Juan Belén (UOM), Héctor Daer (Sanidad), Andrés Rodríguez (UPCN) y Oscar Lescano (Luz y Fuerza), entre otros.

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