Alarma por un nuevo derrumbe de los mercados en todo el mundo

Las bolsas del Viejo Continente llegaban a registrar pérdidas cercanas al 5% por el temor a una recesión; las plazas asiáticas se desplomaron; expectativa en Wall Street
El sombrío panorama generado a partir de la preocupación de los inversores por el futuro financiero de las tres grandes empresas automotrices de Estados Unidos y el temor a una recesión global volvió a arrastrar hoy a los mercados de todo el mundo a un nuevo derrumbe.

En una jornada marcada por los descensos, en los mercados del Viejo Continente el índice FTSE de la Bolsa de Londres perdía hoy un 4,82%, mientras que el DAX de la Bolsa de Fráncfort, principal indicador de la zona euro, registraba una fuerte baja del 2,65%. Mientras tanto, el CAC de París retrocedía un 2,53% y el Ibex de la Bolsa de Madrid caía un 2,59%.

Por su parte, la mayoría de las plazas asiáticas registraron pérdidas, aunque quienes encabezaron la lista de los descensos fueron las bolsas de Tokio, que se derrumbó un 6,89%, y de Seúl, que cayó un 6,70%.

En tanto, las bajas se extendieron en el resto de los principales índices: Hong Kong cayó un 4,04%, Shanghai un 1,68% y Taiwán un 4,53%

Los operadores coinciden al señalar que los derrumbes de hoy, entre otros factores, son producto del desplome registrado en la víspera en Wall Street después de conocerse la reticencia de los legisladores a aprobar un plan de rescate para las empresas automotrices General Motors, Ford y Chrysler.

"La recesión es mundial. Nadie busca buenos negocios. Nadie sabe si todavía existen los buenos negocios. El valor se evapora de un día para otro", señaló Najeeb Jarhom, economista de AmFraser en Singapur, citado por Dow Jones Newswires.

Ayer, la Bolsa de Nueva York cayó a su nivel más bajo en cinco años; el Dow Jones perdió un 5,07% de su valor y el Nasdaq, un 6,53%. El derrumbe bursátil se produjo por una combinación de factores. Por un lado, los principales directivos de las tres grandes empresas automotrices norteamericanas, General Motors (GM), Ford y Chrysler, comparecieron ante el Congreso norteamericano, por segundo día y sin éxito, para solicitar un rescate de 25.000 millones de dólares.

No obstante, no lograron vencer el escepticismo de los legisladores, también compartido por la Casa Blanca, lo que alentó los temores de una bancarrota, algo que afectaría a sus proveedores y a, por lo menos, a 1,6 millones de empleos.

Además, la Reserva Federal vaticinó que para 2009, la economía norteamericana podría sufrir una contracción de un 0,2% o un crecimiento de apenas un 1,1%, una fuerte baja en comparación con la banda de 2,0 a 2,8% que había anticipado en junio. También hubo otro dato negativo: los precios al consumidor cayeron un récord de 1% en octubre, lo que constituye en el país la mayor caída mensual en 60 años.

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