Se alargan las negociaciones por el paro de petroleros en Santa Cruz

Se alargan las negociaciones por el paro de petroleros en Santa Cruz
Sin acuerdo, se pasó a cuarto intermedio hasta hoy. Seguirá la discusión en Trabajo.
Hasta media tarde, las noticias que llegaban desde Buenos Aires sugerían que las empresas petroleras habían accedido al reclamo del sindicato de Santa Cruz de otorgar un incremento salarial cercano al 25% y también a pagar los 18 días de paro acumulados hasta ayer. Pero todo se desvaneció con el correr de las horas: el Gobierno no logró acercar a las partes, ni siquiera con la gestión del titular de Planificación, Julio De Vido. La negociación se trasladó hasta el Ministerio de Trabajo donde, al filo de la medianoche, se acordó un cuarto intermedio hasta hoy.

Entre los manifestantes del piquete a la entrada de Caleta Olivia -que para entonces acumulaban casi diez horas a la espera de novedades- la alegría inicial dio paso a la crispación. Comenzaron las discusiones entre ellos y las asambleas espontáneas. Y comenzó a cobrar cuerpo la idea de profundizar la protesta con cortes de ruta permanentes y tomas de los yacimientos petrolíferos.

El día había arrancado a las 9, cuando el viceministro de Planificación, Roberto Baratta, recibió a Héctor Segovia, titular del Sindicato del Petróleo y el Gas Privado de Santa Cruz. La intervención directa del número dos de Julio De Vido había generado la expectativa de que el Gobierno estaba resuelto a dar por finalizado un conflicto que había dejado de ser salarial: la semana pasada, las empresas habían accedido a otorgar un incremento de 24,5%. De esa reunión participó también un representante de la petrolera Pan American Energy.

Luego, la negociación cambió de lugar. Del despacho de Baratta pasó al Ministerio de Trabajo. De Vido no se hizo presente. A la sede de Trabajo se sumaron los representantes de la Cámara Empresaria de Productores de Hidrocarburos (CEPH). Ya no era sólo el representante de Pan American sino de toda la Cámara, donde pisa fuerte YPF.

Los abogados de la firma que dirige Sebastián Eskenazi tenían directivas claras: no ceder al reclamo de pagar los días caídos, sino ofrecer como "gesto de buena voluntad" el pago de 20% a 30% de los salarios, descontando todo tipo de aportes sindicales. "Sería una injusticia para los demás gremios, que negociaron sin paralizar las actividades durante casi 20 días", argumentaron en YPF.

En Caleta, el gremio había convocado a una asamblea plenaria para las 17. Entre 600 y 700 operarios se dieron cita. El playón de estacionamiento de la YPF que queda al lado del piquete se vio colapsado por unos 300 vehículos. Recién a las 18 se hizo presente Rubén Retamoso, secretario adjunto del gremio provincial. "Les pido hagamos un cuarto intermedio hasta las 20.30", dijo. Pero antes de la desconcentración ocurrió un hecho más: los 600 manifestantes votaron a mano alzada, de manera unánime, la desafiliación de la Federación del Petróleo y Gas Privado. Desde Buenos Aires llegó la noticia de que la Federación había solicitado al Ministerio de Trabajo la intervención del gremio santacruceño, lo cual significaría remover a Segovia. Mientras tanto, puertas adentro, la negociación seguía y seguirá hoy.

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