Alan García dijo que no responderá "gritos de cantina" de Morales.

El presidente peruano se refirió así a los dichos de su par boliviano acerca de que él era uno de los peores presidentes del mundo. Los mandatarios están enemistados desde hace meses a raíz de la decisión de Perú de asilar a tres ex ministros bolivianos acusados de genocidio en su país.
El presidente Alan García dijo el viernes que no responderá a los "gritos de cantina" de su homólogo boliviano Evo Morales, quien afirmó recientemente que el gobernante peruano era uno de los peores presidentes del mundo.

"Yo nunca respondo esas apreciaciones, porque por encima de lo que diga un presidente pasajero están las relaciones de los pueblos que no deben verse heridas ni disminuidas por la forma en que alguien escoge los adjetivos para hablar", dijo García al ser consultado por reporteros.

"Yo comprendo a cada uno en su dimensión, en su educación, en su nivel, y creo que no es propio del presidente de una nación como el Perú andar respondiendo gritos de cantina", agregó.

Los gobiernos de Morales y García están trenzados en un intercambio de calificativos desde hace meses a raíz de la decisión de Perú de asilar a tres ex ministros bolivianos acusados de genocidio en su país. Según ha dicho el canciller José Antonio García Belaunde, las relaciones bilaterales se encuentran en su nivel más bajo.

García insistió en afirmar que el gobierno de Morales, así como otros gobiernos que se llaman socialistas, pretenden agitar e incitar protestas en Perú, a propósito del reciente enfrentamiento de indígenas amazónicos con policías que dejó 33 muertos el 5 de junio en la selva.

Señaló que como pruebas de sus afirmaciones "me bastan las declaraciones de gobernantes extranjeros", en alusión a Morales, quien envió una carta a los participantes de una cumbre indígena en mayo en la ciudad de Puno, en la que instaba a los pueblos a rebelarse.

"No van a prevalecer de ninguna manera los que quieren levantamientos generales de pueblos", manifestó.

Una encuesta reveló el viernes que el 64,5% de los peruanos responsabiliza al gobierno de la violencia derivada de la protesta de nativos.

Además, indicó que un 39% no cree que gobiernos extranjeros hayan influido o incitado el levantamiento indígena, como afirmó el gobierno, aunque un 35% de los entrevistados sí cree que hubo injerencia del exterior. Entre éstos, un 22% mencionó que la intervención habría sido de Venezuela, y un 20% dijo que de Bolivia.

Por los hechos del 5 de junio el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, y la ministra del Interior Mercedes Cabanillas fueron interpelados en la víspera por el Congreso para que explicaran lo ocurrido. Luego de su intervención la oposición presentó dos mociones de censura contra ellos, las que serán debatidas el próximo martes.

Si prosperara la censura a Simon, éste se vería obligado a renunciar junto con todo su gabinete, según establece la Constitución.

Pero García descartó que el gobierno esté atravesando una crisis. "No me parece que discusiones sobre un hecho concreto o interpelaciones en el parlamento signifiquen crisis", dijo.

García aseveró que otros gobiernos pretenden introducir en Perú un modelo económico "retrógrado y dictatorial" que solo generaría empobrecimiento, altos niveles de inflación y retroceso productivo, en comparación con las saludables cifras macroeconómicas exhibidas por Perú.

"¿Nos pueden dar lecciones a nosotros desde Venezuela o desde Bolivia?... Lo que se intenta es integrarnos como un furgón de cola a este llamado socialismo del siglo 21 que en mi concepto va a ser la pobreza del siglo 21 para esos países", expresó.

Indicó que esos gobiernos que pretendieron expandir sus modelos en Perú no consiguieron hacerlo en las elecciones presidenciales peruanas del 2006, y "reitero como presidente mi fe en que los peruanos del 2011 tampoco lo permitirán".

García, a quien sus críticos tildan de neoliberal, derrotó en las elecciones del 2006 al líder opositor nacionalista Ollanta Humala, simpatizante de los gobiernos de Morales y de Hugo Chávez, de Venezuela.

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