Alan, acusado de “presidente pro chileno”

El Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile gatilló duras críticas contra Alan García. Fue días antes de que Lima presente una demanda ante La Haya reclamando 37.900 kilómetros cuadrados de mar que están en poder del vecino.
La relación con Chile, un tema muy sensible en el Perú, se ha colocado en el centro del escenario político peruano, tensando al máximo las relaciones entre el gobierno y la oposición. La firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile gatilló duras críticas y protestas contra el gobierno de Alan García. En el sur del país, la población salió a las calles para rechazar el TLC con Chile. Lima y Santiago firmaron este acuerdo de libre comercio días antes de que Perú presente, el 20 de marzo, una demanda ante la Corte de La Haya reclamando 37.900 kilómetros cuadrados de mar que actualmente están en poder de Chile. Esta coincidencia de fechas ha aumentado las susceptibilidades en contra de este acuerdo comercial. El líder opositor, Ollanta Humala, acusó al presidente García de “traición a la patria” por firmar un acuerdo de libre comercio con Chile, en momentos en que ambos países mantienen una disputa limítrofe. Y desde el gobierno le respondieron llamándolo “antichileno” y “oportunista”.

El gobierno peruano defiende el TLC con Chile argumentando que las relaciones comerciales entre ambos países deben manejarse al margen de las diferencias limítrofes, y responde a las críticas señalando que los acuerdos de libre comercio, como el firmado con Chile, favorecen el desarrollo del Perú, algo que diversos economistas cuestionan. La postura del gobierno ha sido respaldada por el fujimorismo y la derechista Unidad Nacional, pero se ha encontrado con una dura oposición en otros sectores, la que Humala, líder del Partido Nacionalista, principal fuerza de la oposición, busca aglutinar y encabezar. A las críticas contra el TLC con Chile, marcadas por sentimientos nacionalistas, se suman las advertencias sobre las asimetrías económicas a favor de Chile contenidas en este acuerdo y los cuestionamientos al gobierno por haber firmado este tratado sin la previa aprobación del Congreso. Esto ha motivado una denuncia de inconstitucionalidad contra el TLC ante el Tribunal Constitucional.

Humala ha lanzado una “cruzada nacional contra el TLC con Chile”, la que se inició el jueves último con un mitin en Tacna, ciudad fronteriza con Chile, y prosiguió el viernes en Moquegua y el sábado en Arequipa, la principal ciudad del sur del país.

Luego de la Guerra del Pacífico, que en 1879 enfrentó a Chile contra Perú y Bolivia, Tacna quedó bajo ocupación de las fuerzas chilenas durante 50 años. Convertida en un símbolo en contra de la ocupación chilena, es la ciudad donde con más fuerza se perciben los sentimientos de desconfianza hacia Chile. No es casual, pues, que Humala decidiera iniciar ahí su gira anti-TLC. En su recorrido por el sur del país, Humala acusó a García de ser “un presidente pro chileno” y dijo que el gobierno peruano firmó el TLC con Chile para que el gobierno de ese país “no se moleste” por la presentación en los próximos días de la demanda peruana ante la Corte de La Haya por el diferendo limítrofe que mantienen ambos países.

“El TLC con Chile es un acto de traición a la patria. Este acuerdo afecta la soberanía nacional y la seguridad del país, porque consolida las inversiones chilenas en el Perú, las que abarcan sectores estratégicos como puertos, la distribución de energía, los hidrocarburos, el espacio aéreo comercial. Estas inversiones ahora quedarán al margen de la jurisdicción de los tribunales peruanos. Primero debe resolverse el litigio fronterizo con Chile y recién después de eso se puede hablar de integración, de tratados comerciales. Alan García es un presidente genuflexo ante el gobierno de Chile”, le señaló Humala a Página/12. “Si ganamos las elecciones en 2011, este acuerdo quedará anulado”, le aseguró el líder nacionalista a este diario.

El gobierno ha acusado a Humala de azuzar sentimientos antichilenos para buscar sacar ventajas políticas, pensando en las próximas elecciones. Sin embargo, el rechazo al TLC con Chile no se limita al Partido Nacionalista de Humala. Intelectuales, economistas y ex ministros de Estado han firmado un manifiesto público criticando el acuerdo comercial con Chile. Los firmantes de ese manifiesto aseguran que este acuerdo favorece los intereses económicos chilenos, perjudicando al Perú. Incluso el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006), un defensor de los tratados de libre comercio, se ha sumado a los cuestionamientos contra el TLC con Chile, el que ha calificado como “inconstitucional” por haberse firmado sin la aprobación del Congreso.

“Este acuerdo consolida las asimetrías existentes a favor de Chile, porque refuerza un patrón comercial en el cual el Perú exporta a Chile materias primas y Chile nos vende productos elaborados, lo que favorece a Chile y perjudica el desarrollo del Perú. El capítulo de protección de inversiones es claramente favorable a Chile”, asegura el economista Alan Fairlie, catedrático de la Universidad Católica. Las intereses económicos de Chile en Perú superan los 6500 millones de dólares, mientras las inversiones peruanas en Chile no llegan a los 300 millones de dólares.

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