Alak: la idea es no reformar el Consejo de la Magistratura

Alak: la idea es no reformar el Consejo de la Magistratura
Pese a su promesa de revisión y los reclamos de la Corte y la oposición
El Gobierno no tiene ninguna intención de dar marcha atrás con la polémica reforma del Consejo de la Magistratura, que le dio al oficialismo enorme poder en el cuerpo que selecciona y vigila a los jueces. No importa cuánto proteste la oposición ni los reclamos de la Corte Suprema. El flamante ministro de Justicia, Julio Alak, que había prometido una revisión, fue terminante. "El proyecto del Gobierno es mantener la ley", dijo en una entrevista con LA NACION.

Afirmó, no obstante, que va a escuchar todas las propuestas. "Lo que no podemos es no dialogar", dice.

Alak ocupa el despacho de ministro desde hace menos de una semana. Los seis plasmas gigantes instalados por su antecesor, Aníbal Fernández, con los que controlaba los canales de TV y las cámaras policiales de la ciudad, están apagados. No tienen el mismo estilo.

El primer mandato que recibió Alak antes de asumir, de parte de la Presidenta, fue claro: mantener la conformación del Consejo de la Magistratura, a pesar de la derrota electoral. Esto nada tiene que ver, dice el ministro, con las decenas de causas contra funcionarios kirchneristas que los jueces parecen haber decidido reflotar.

Alak, locuaz y afable, se toma su tiempo para responder, auxiliado por un ayudamemoria de siete carillas tamaño carta, donde sintetizó los desafíos de su gestión. De las presiones del poder político sobre la Justicia, que denunciaron los jueces, dice que no le constan, porque hace sólo diez días que es ministro.

-Usted anunció que uno de sus objetivos será garantizar la independencia de los jueces. ¿Qué medidas concretas va a tomar?

-Medidas concretas son no inmiscuirme, en absoluto, en los procesos judiciales. Mi primer acto institucional fue visitar a la Corte y manifestarle que vamos a trabajar para seguir fortaleciendo la independencia de los jueces. Si hay que tomar otras decisiones, las adoptaremos.

-Los jueces denunciaron presiones. Lo dijo la Asociación de Magistrados y también el presidente de la Corte. ¿Qué opina?

-No tengo conocimiento de esas presiones. No me constan porque hace sólo diez días que juré, pero el Gobierno ha trabajado mucho por la independencia del Poder Judicial con acciones concretas. La primera, la remoción de la antigua Corte, cuestionada por su relación con el poder político; la segunda, la sustitución por ministros independientes, con un prestigio indiscutible; tercero, la reducción de la Corte; cuarto, el esquema de selección en forma pública; quinto, la autolimitación del Poder Ejecutivo en el proceso. Podemos agregar el Consejo de la Magistratura, que en su composición actual establece una minoría concreta y real del oficialismo, con 5 miembros sobre 13.

-Esos cinco le otorgan al Gobierno poder de veto: ningún juez puede ser seleccionado o sometido a juicio político sin el voto de al menos uno de los kirchneristas. ¿Cree que eso está bien?

-Yo creo que el oficialismo no siempre ha votado igual.

-Sí en los temas centrales.

-El mismo poder de veto lo tiene el resto de los miembros, si se aglutinan. [Piensa.] El tema del poder de veto es una definición conceptual.

-Pero la Constitución habla del equilibrio entre los estamentos y no hay ningún otro que por sí solo tenga ese poder.

-Pero podríamos decir que el estamento no oficialista puede hacer lo mismo. El número de miembros no es lo central. ¿Cuál es el número ideal? Lo central es la transparencia y la promoción de los jueces más idóneos y éticos. Yo planteé como idea televisar las audiencias, algo que ya hace el Senado.

-Uno de los reclamos de la oposición es que haya cambios en la ley del Consejo. ¿Está dispuesto a hacer modificaciones?

-Hay que escuchar las propuestas. Será mi tarea escucharlas, analizarlas y sintetizárselas a la Presidenta. Lo que no podemos es no dialogar.

-¿Piensan elaborar un proyecto del Gobierno?

-El proyecto del Gobierno es mantener la ley y optimizar el funcionamiento.

-¿Aceptarían una reforma mínima, como incluir al presidente de la Corte en el Consejo?

-Voy a escuchar todo proyecto.

-¿Para qué sirve escuchar, si no aceptan cambiar la ley?

- Puede haber propuestas que la Presidenta considere positivas, pero no podemos estar cambiando las normas permanentemente.

-¿La idea de mantener el Consejo tiene que ver con las causas abiertas contra funcionarios kirchneristas en la Justicia?

-Para nada. La Presidenta está convencida de que es una buena ley.

-Usted dice que ha servido para optimizar el Consejo; sin embargo, se demora más de dos años para reemplazar a cada juez.

-También había grandes demoras con la ley anterior, que eran peores; las estadísticas lo prueban. La idea es, por vía reglamentaria, sin tocar la norma, solucionar los problemas.

-Hay 200 juzgados vacantes, muchos a cargo de subrogantes, que son inconstitucionales, según la Corte. El Senado no los cubre porque el Gobierno no envía desde hace un año la lista de candidatos. ¿Cuándo piensa hacerlo?

-Es un tema urgente y vamos a poner la máxima energía en hacerlo.

-¿Por qué no se hizo?

-Debe de haber razones, supongo... Igualmente, reivindico la gestión de mi antecesor. En justicia y seguridad ha hecho cosas muy importantes.

Un viejo reclamo de la Corte Suprema

* El miércoles último, la Corte Suprema de Justicia le planteó al flamante ministro de Justicia que era necesario reformular el Consejo de la Magistratura, organismo al que consideran responsable de la demora en la selección de jueces y de la ineficiente administración del Poder Judicial. Tras ese encuentro, Julio Alak había dicho a LA NACION: "Es preciso optimizar el Consejo de la Magistratura dentro del marco de la actual ley", aprobada en 2006 a instancias de la entonces senadora Cristina Kirchner, y que no descartaba que se fueran a "evaluar algunos proyectos".

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