El ajuste provincial

El Presupuesto bonaerense para 2010 prevé el crecimiento más bajo en el gasto desde las previsiones de 2003, en la salida de la crisis económica que sufrió el país. En relación a este año será casi tres veces menor

El Presupuesto bonaerense 2010 prevé un crecimiento del gasto mucho menor al de años anteriores, que es comparable al del período 2003, cuando el país estaba saliendo de la grave crisis que sufrió en 2001. Según se desprende del proyecto de ley enviado por el Ejecutivo la semana pasada a la Legislatura, el año próximo el gasto crecerá sólo un 11,2 por ciento en relación a este año.

Los gastos totales de la Provincia para el año que viene serán de 65.860 millones de pesos, mientras que para 2009 son de 59.242 millones de pesos. La variación es la menor desde 2003. Desde ese año hasta ahora el crecimiento más bajo del gasto provincial fue del 23 por ciento en 2007. Este año, en relación a 2008, el gasto provincial aumentó 33 por ciento, casi tres veces más que el aumento previsto para el año próximo.

"En una primera lectura de este proyecto de presupuesto vemos claramente las consecuencias directas de la imprevisión de años de políticas equivocadas, sumisión que no denotaba efectos contundentes en los años de expansión a tasas de crecimiento del PBI impresionantes, pero que fue desperdiciada por las administraciones de (Felipe) Solá y de (Daniel) Scioli y hoy, 8 años después de la crisis, vemos como el crecimiento nominal interanual 2009-2010 se acerca al del año 2002-2003", dijo el presidente del bloque Ari en la Cámara baja, Walter Martello.

Para el diputado provincial del bloque Gen, Abel Buil, "el año pasado el gobierno provincial se equivocó mucho en la previsión de los ingresos para este año, y el próximo va a pasar lo mismo pero en menor medida".

El Presupuesto 2010 prevé un déficit financiero de 5.387 millones de pesos. Sin embargo, para 2009 se había presupuestado un déficit de 2.900 millones de pesos y, de acuerdo a los cálculos del ministerio de Economía bonaerense, ascenderá a cerca de 5.500 millones de pesos al finalizar el período. Es por eso que muchos analistas consideran que el año próximo ocurrirá lo mismo, y que el déficit superará los 10 mil millones de pesos.

Además, el presupuesto de 2010, igual que ocurre con el de este año, no contempla la pauta salarial, es decir que el gobierno bonaerense deberá buscar financiamiento extra para otorgar aumentos de sueldo a sus empleados.

Por otro lado, actualmente la Provincia acarrea una deuda acumulada de aproximadamente 44.000 millones de pesos, que está fuertemente relacionada con la administración nacional (60%), seguida por la emisión de bonos (32%) y con el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Mundial (6,8%).

Para este año, el Presupuesto provincial prevé más de una decena de endeudamientos con diversas instituciones financieras para la realización de obra pública y la ejecución de distintos programas.

Entre ellos figura la autorización para que el Ente Administrador del Astillero Río Santiago se endeude por 47 millones de dólares para "la construcción de buques destinados a la exportación". Además, se autoriza al Ejecutivo a otorgar un aval por 100 millones de dólares y por un plazo de quince años para "la construcción de la Nueva Planta Potabilizadora de La Plata", a través de un fideicomiso que se constituirá en el Banco Provincia.

En el Presupuesto también se incluyen otros endeudamientos, como el de 45 millones de dólares como máximo con la Corporación Andina de Fomento (CAF), para "la ampliación de la capacidad de transporte de energía eléctrica en la Provincia". Y otro por 253 millones de dólares "con Organismos Internacionales de Crédito" para "el financiamiento de planes sociales".

Sumadas, las proyecciones de 2010 deben incluir un endeudamiento del orden de los 11.000 millones de pesos para cubrir las necesidades de la administración provincial.

En el Presupuesto bonaerense 2010 también se aclara que se reducen los ingresos provenientes de la Nación en la participación relativa en el total de ingresos tributarios, pasando del 43,9% en 2008 al 40,8% en 2009. A esto hay que sumarle la poca voluntad del gobernador Scioli (a pesar de haber hecho declaraciones en contrario) de reclamarle a la Nación mayor porcentaje de Coparticipación Federal de impuestos, e incluso de sumar recursos por fuera de los fondos coparticipables como en lo recaudado por el impuesto al cheque.

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