El ajuste llega a viajes y comida antes que a la comunicación

Cinco de cada diez argentinos prefieren recortar en esos rubros antes que en Internet, telefonía y TV por cable. Según los expertos, éstas son nuevas necesidades primarias.
Si es que ya no tuvieron que hacer recortes, muchas familias argentinas están pensando en qué gastos reducir para afrontar la crisis económica internacional. Y parece que un buen número de ellas está dispuesta a abandonar varias cosas antes que desprenderse de Internet, la TV paga y los servicios de telefonía. Una encuesta de alcance nacional llevada a cabo por Convergencia Research, una consultora especializada en el mercado de las telecomunicaciones, indica que antes de renunciar a esos servicios, cinco de cada diez argentinos prefieren restringir gastos en comida, viajes y vacaciones.

Cuando se les preguntó a los encuestados qué rubro ajustaría primero en caso de tener que reducir gastos en su hogar, la comida fue la opción más elegida, con el 29,1% de las respuestas. Le siguió el ítem viajes y vacaciones, por el que optó el 20,2% de la muestra. Recién en el tercer lugar se ubicaron los servicios de telefonía, TV paga e Internet. Le siguieron salidas a comer (allí recortaría el 14%), cine y espectáculos (12,5%) y vestimenta (8,1%).

El estudio señala que el ahorro en el rubro comida significaría la migración del consumo de marcas líderes hacia segundas marcas en los sectores medios. Mientras que en las familias de menor nivel socioeconómico, a las que responde un porcentaje significativo de la muestra, la alimentación constituye el principal gasto y, por ende, casi el único que pueden reducir.

En tanto, para Convergencia, la baja proporción de quienes cortarían en primer lugar los servicios de TV por cable, telefonía e Internet "muestra en general que una vez adquirido un servicio de comunicaciones, la voluntad generalizada es conservarlo, apelando en caso de necesidad a otros ahorros".

Daniel Finder, gerente general de Synovate Argentina, una consultora de investigación de mercado, le encuentra dos principales razones a esta conducta. Señala que, por un lado, Internet, el cable y el celular dejaron de ser servicios suntuarios y ya forman parte de las necesidades cotidianas de mucha gente, sobre todo entre los jóvenes que cuentan con estos servicios desde siempre. "Además -señala Finder-, rubros como la comida permiten restricciones graduales: la gente puede optar por gastar un poco menos en cada compra en el supermercado. En cambio, servicios como el celular o la TV son menos flexibles, con ellos muchas veces las opciones son tenerlos o no y estas decisiones drásticas suelen posponerse todo lo posible".

Si se desagregan las respuestas por rangos de edad, se ve que los más jóvenes y los de mayor edad son los menos dispuestos a renunciar a las telecomunicaciones. Sólo el 13,2% de los de más de 60 años, y el 14,4% de los que tienen entre 18 y 29 años respondieron que en lo primero en lo que ahorrarían sería en Internet, cable y telefonía.

Por otro lado, entre los poseedores de todos los servicios (TV paga, Internet, telefonía fija y celular) cuando la pregunta fue "¿Qué servicio de telecomunicaciones cortaría primero en caso de tener que ajustar su presupuesto?", Internet resultó la opción más elegida, con un 30,8%. "Ninguno" fue la respuesta del 23,9%, y el 20,7% dijo que cortaría la TV paga. Y fueron más los dispuestos a desprenderse de la telefonía fija (el 15,1%) que los que abandonarían la móvil (el 9,5%). Es que la gente valora cada día más la movilidad en las comunicaciones, señala Finder para explicar esta fidelidad al celular.

En tanto, entre los que no tienen Internet, el 31,5% abandonaría la TV paga, el 27,3% la telefonía móvil y el 13,8% el teléfono fijo. El 27,4% restante no dejaría ninguno de sus servicios de telecomunicaciones.

El monitoreo de Convergencia se hizo mediante encuestas telefónicas, y la muestra -de 820 casos- es representativa de la población argentina.

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