Ajuste empresario: cayó un 61% el reparto de dividendos.

Los inversores recibieron por esta vía en el primer semestre $ 5000 millones menos que un año antes.
Los dividendos pagados por las 28 empresas locales que cotizan en la Bolsa de Comercio porteña se desplomaron 61,3% en el primer semestre de este año en comparación con igual período de 2008. De esta forma, el ajuste para los bolsillos de los inversores por esta vía totalizó la nada despreciable suma de unos $ 5000 millones, dado que los 8162 millones recibidos en 2008 se redujeron a 3159,5 millones entre enero y junio de 2009.

El fenómeno es una manifestación más del efecto pobreza que sufrió la economía argentina como consecuencia de la crisis, aunque no hay que perder de vista que parte del derrumbe en esta transferencia de riqueza fue provocado por decisiones gubernamentales. Por ejemplo, la prohibición de hecho (aún vigente y sin plazo de caducidad, según reconocieron ayer en el Banco Central) que este organismo impuso a las entidades para repartir dividendos, apelando a criterios prudenciales, o la que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) aplicó sobre la distribuidora Edesur (que iba a retribuir a sus accionistas, con $ 65,5 millones, por primera vez desde 2001) para instar a la compañía a que dedique ese dinero a "las inversiones necesarias para que la red esté en condiciones para encarar las duras exigencias de consumo que habrá en el próximo verano", como justificó oportunamente el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.

Estas decisiones, que incluyeron una crítica del ex presidente Néstor Kirchner al grupo Techint porque su controlada Tenaris honró antes de las elecciones un pago de US$ 354 millones (comprometido como resultado de las utilidades obtenidas en su ejercicio 2008), significaron una versión novedosa del "corralito" con las empresas como víctimas, según interpretaron en el mercado, en el que la difusión del informe divulgado por la Gerencia de Investigación de la Bolsa provocó todo tipo de comentarios. En la mayoría de ellos se recordaba que este indicador había sido utilizado por la presidenta Cristina Kirchner como síntoma de la fortaleza que la economía local exhibía frente a la crisis global y del éxito de su gestión. "Quien fue presidenta en 2008 fue esta mujer y durante ese año las empresas repartieron más dividendos que nunca en los últimos 18 años", se había entusiasmado tras enterarse por este mismo informe de que las compañías habían distribuido $ 11.900 millones en dividendos entre sus accionistas, cifra 300% superior a la registrada en 2007.

De todos modos, adjudicar la merma sólo a decisiones gubernamentales es no reconocer que el fenómeno tiene múltiples factores. "Los dividendos son las ganancias realizadas que una empresa está dispuesta a repartir entre sus accionistas. Es natural que si ganan menos (como ya sucede), repartan menos", señaló un ejecutivo de la Bolsa llamado a ponderar las razones de este ajuste. De hecho, la última muestra del mercado (con datos al primer trimestre del año) ya había mostrado una merma del 85,4% en el margen de utilidades de las cotizantes locales.

Pero, además, aquí "hay otra serie de factores por considerar", advirtió la misma fuente. "Lo primero que hacen las empresas ante un escenario de crisis e incertidumbre, como el vivido en la primera parte del año y el actual, es cuidar la caja: restringen dividendos e inversiones hasta tener previsibilidad", explicó el analista Leonardo Chialva, de Delphos Investment. Recordó además que el pánico financiero mundial desatado por la quiebra del banco Lehman Brothers "afectó el financiamiento de las grandes compañías y profundizó esta tendencia a asegurar su disponibilidad de liquidez".

Su colega Francisco Prack, del grupo bursátil SBS, agregó a la lista de causas otro factor: el incentivo que las empresas tuvieron para usar parte de la caja para bajar deuda financiera (aprovechando que sus bonos corporativos llegaron a cotizar a precios bajísimos por temor a la ola de quiebras) o recomprar parte del capital social que tenían en circulación en el mercado "como estrategia defensiva para evitar un mayor intervencionismo gubernamental, luego de que la Anses se quedara con todos los títulos en poder de las AFJP". Seis empresas locales que llevan o llevaron adelante recompras (Molinos, Pampa, Edenor, Cresud y los bancos Macro y Patagonia) invirtieron hasta marzo $ 840 millones en este tipo de operaciones.

El grueso de los dividendos (82,5%), pese a una reducción interanual del 62%, fue del sector pretrolero. Y el 95% de ese aporte lo hizo YPF, obligada a mantener una agresiva política de reparto de utilidades como derivación del acuerdo entre Repsol y el grupo Eskenazi para que el primero "justifique" ante sus inversores su exposición en la Argentina y el grupo local pueda pagar los créditos que tomó para quedarse con el 14,9% de la ex petrolera estatal.

Derrumbe de las operaciones inmobiliarias

* La cantidad de escrituras de compraventa de inmuebles en la ciudad de Buenos Aires cayó un 42,92% en mayo respecto del mismo mes del año pasado, de acuerdo con lo informado ayer por el Colegio de Escribanos porteño. El monto involucrado en esas escrituras tuvo un retroceso del 29,23%, medido en pesos. El total de escrituras de mayo fue de 3664 y el monto alcanzó a $ 995,7 millones, con lo que el promedio por operación fue de aproximadamente US$ 72.000. Si se comparan los primeros cinco meses, se obtiene un descenso del 39,99% (16.088 en 2009, contra 26.811 del mismo lapso de 2008) en lo que respecta a la cantidad de escrituras. Si se miden los montos en pesos, la caída es del 29,22 por ciento.

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