Los CEO no se ajustan el cinturón

Se concedieron en secreto bonos multimillonarios a fin de año; la justicia inició una investigación
Para los presidentes y directivos de grandes entidades bancarias de Wall Street parece existir una realidad fuera de sus oficinas y otra completamente diferente dentro de ellas.

Afuera, la enorme crisis mundial hace que se desplomen mercados, que caigan empresas y que se recorten miles de puestos de trabajo.

Adentro, los CEO (directores ejecutivos) de Merrill Lynch, AIG, Bank of America, Goldman Sachs y Citigroup se muestran casi ajenos al impacto de la crisis, a pesar de que ellos tuvieron responsabilidad en el colapso financiero y de que sus firmas fueron rescatadas por una millonaria inyección de capital del gobierno de los Estados Unidos.

De hecho, John Thain, antiguo director y CEO de Merrill Lynch; Martin Sullivan, también ex CEO de AIG; Lloyd Blankfein, actual CEO de Goldman Sachs, y Vikram Pandit, de Citigroup, creyeron haber hecho un buen trabajo (al igual que sus empleados) y se premiaron, como es costumbre a fin de año, con bonos cuya suma total ascendió a 18.400 millones de dólares.

Pero semejante acto de codicia no podía pasar por alto: según informó The New York Times , el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, acusó el miércoles pasado a altos ejecutivos de Merrill Lynch de "irresponsabilidad corporativa", por haber cobrado en secreto bonificaciones por 3600 millones de dólares justo cuando esa entidad bancaria se beneficiaba con ayudas públicas.

En septiembre de 2008, el Bank of America compró a Merrill Lynch y la salvó así de la quiebra. Lo que el fiscal investiga ahora es si el cobro de esos premios se adelantó para que figure como un hecho antes de la fusión. Según la agencia Bloomberg, Cuomo aseguró que el cobro se hizo "secreta y prematuramente" y con "aparente complicidad" del Bank of America.

En concreto, se sospecha que cuatro altos ejecutivos de Merrill Lynch habrían recibido 121 millones de dólares (cada uno de ellos embolsó entre 18 y 39 millones), mientras que unas 696 personas habrían percibido premios de más de un millón de dólares en 2008.

Como parte de su investigación, la fiscalía de Nueva York envió citaciones judiciales a fines de enero al ex CEO de Merrill Lynch, John Thain, y al director administrativo de Bank of America, J. Steele Alphin.

Estilo dispendioso

Por la seguidilla de acusaciones, Thain renunció el pasado 22 de enero a la dirección de Bank of America.

Lo hizo luego de que el banco difundiera los resultados del peor año de su historia y se viera obligada a recurrir a un salvataje multimillonario adicional de fondos público para hacerle frente al rojo ocasionado por la compra de Merrill Lynch.

Todos los altos ejecutivos de estas firmas construyeron un estilo de vida dispendioso basado en los jugosos bonos. Tienen mansiones de fin de semana; departamentos de más de 20 millones de dólares en las zonas más exclusivas de Nueva York, y realizan gastos exorbitantes en decoraciones y viajes en jets privados.

El propio Thain gastó hace un año 1,2 millones de dólares en la renovación y decoración de su oficina.

No es el único. En septiembre pasado, después de que AIG recibió un salvataje estatal multimillonario, 70 de sus directivos se reunieron en un resort de California y gastaron 440.000 dólares, 23.000 en el spa.

En cambio, Pandit pidió perdón tras solicitar un nuevo avión privado, que después fue cancelado. Pero, más allá del gesto, el Citigroup no se privó de pagar los polémicos bonos pese a haber sido salvado por el gobierno.

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