Ajustada victoria del PJ en La Pampa.

La formalidad dirá que el justicialismo ganó la elección en La Pampa y que mantuvo las bancas legislativas que puso en juego, pero ayer las caras de los dirigentes no eran las que se usan para celebrar una victoria.
El ajustado triunfo sobre el Frente Pampeano -incluyendo una nueva paliza en contra en Santa Rosa- tuvo aromas similares a los de un traspié: el porcentaje de votos que cosechó el PJ en La Pampa es el más exiguo de la historia reciente, pese a que el oficialismo puso toda la carne en el asador, hizo jugar hasta el último día el aparato estatal y llevó a la cabeza de sus listas al dirigente más poderoso.

Las cifras oficiales conocidas al filo de la medianoche incorporaban algo más del 95% de las mesas escrutadas (ver cuadros aparte). El PJ obtiene, para el cargo de senador, el 38,38% de los votos contra el 34,93% del FrePam. Más ajustado todavía fue el comicio para diputados nacionales: el PJ llegó al 37,42% contra el 35,59% del FrePam.

En el año 2007, Oscar Mario Jorge sacó para la Gobernación 86.129 votos, el 47,26%. Su contrincante, Juan Carlos Marino, obtuvo 59.160, el 32,46%. A grandes rasgos, respecto de aquella elección, el crecimiento del FrePam es leve, pero la caída del justicialismo es clara. No hubo esta vez gran impacto del voto en blanco. Y la participación fue más alta que en las últimas ocasiones: llegó al 75%.

En todo caso, para el PJ fue un triunfo huérfano, como suelen ser las derrotas. Porque Carlos Verna, la figura central de toda la estrategia de campaña -diagramada pensando en la Gobernación de 2011- prefirió romper con la tradición del PJ pampeano de celebrar sus victorias -holgadas o no tanto- en la sede partidaria. Verna se acovachó en General Pico, la misma ciudad en la que desde temprano se había escondido de los periodistas para ir a votar (ver aparte) y el histórico bastión que le terminó garantizando la victoria en la provincia.

Victoria clave

La contundente victoria en Pico fue el respaldo para el PJ, porque le permitió "compensar" las derrotas que amuchó en Santa Rosa, General Acha, Eduardo Castex y hasta en la nunca esquiva Realicó. El justicialismo también perdió en Guatraché, la ciudad que gobierna la senadora electa María de los Angeles Higonet. Ganó bien, en cambio, en la convulsionada 25 de Mayo que comanda el vernista David Bravo.

Para Verna se abre un panorama impensadamente complicado: no tendrá la manija, como soñaba, sino que los resultados lo someten a la discusión con otros sectores internos. En agosto se elegirán autoridades partidarias y todo indica que el gobernador Oscar Mario Jorge se animará a pelear por la presidencia del PJ.

En algún sentido, para Jorge, la elección -con todos sus pesares- bien le puede significar un respiro: posiblemente ya no se sentirá tan presionado por el líder de su línea interna, la Plural. Ayer no se privó de soltar una frase como al pasar: "en el partido no participo", dijo, dejando en claro que la campaña estuvo diseñada por el ultravernismo.

Jorge limitó su influencia a ubicar a Cristina Regazzoli como candidata a diputada nacional. Y no le fue bien en Santa Rosa, su ciudad de origen. La interpretación del gobernador fue curiosa: "la oposición no nos ganó", dijo, dando a entender que la elección general había sido también una interna peronista.

Base en Santa Rosa

El FrePam se hizo muy fuerte en Santa Rosa y el intendente Francisco Torroba tiene derecho a interpretar el resultado como un respaldo de los ciudadanos a su gestión. De todos modos, los 18.777 votos de Juan Carlos Marino distan bastante de los más de 26 mil que cosechó Torroba en la extraordinaria circunstancia del año pasado.

Pero la oposición también hizo pata ancha en otras grandes ciudades y en numerosos pueblos donde el conflicto del sector agropecuario pegó de lleno. En ese aspecto, la figura del candidato a diputado nacional Ulises Forte terminó dándole frutos al espacio de radicales y socialistas.

El PJ pagó los costos de su confusa relación con un Gobierno Nacional cuya buena imagen se vino a pique en casi todo el país, además de una interna feroz que no termina de cerrar.

Esa circunstancia le sirvió en bandeja una oportunidad a Juan Carlos Tierno, que sin nada que perder hizo el intento de jugar por afuera y le salió bien: con "Pueblo Nuevo" se erigió en tercera fuerza, con especial impacto en Santa Rosa, donde le pisó los talones al propio PJ.

Ese desempeño electoral, que se nutrió también de afiliados resentidos con la conducción vernista, le abre las puertas a otro debate: el que discutirá si los que se fueron del PJ dando un portazo tendrán la chance de regresar como si nada hubiera pasado.

El otro sector filoperonista, "Es Posible", no tuvo el desempeño que sus líderes aguardaban, pero son unos 15 mil votos que un PJ en este estado no está en condiciones de desechar. El electorado también le dio la espalda al único espacio que se presentó en reivindicación de algunos políticas kirchneristas, el Frente Amplio.

Pueblo Unido, si bien hizo una elección pobre, duplicó sus números respecto del año 2007.

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