En una ajustada definición, Livni gana las elecciones en Israel, pero dudan que pueda formar gobierno

En una ajustada definición, Livni gana las elecciones en Israel, pero dudan que pueda formar gobierno
El partido Kadima (centroderecha) de Tzipi Livni sorprendió en las elecciones legislativas de Israel con una ligera ventaja sobre el Likud (derecha) de Benjamin Netanyahu, que de todas formas tiene muchas posibilidades de formar gobierno.
La diferencia entre el Kadima (centroderecha) de Tzipi Livni y el Likud (derecha) de Benjamin Netanyahu pasó a ser de dos escaños cuando iban escrutados un 91% de votos.

A partir de estos resultados casi totales del escrutinio, las proyecciones daban 29 diputados al Kadima y 27 al Likud.

El partido laico de extrema derecha Israel Beiteinu, de Avigdor Lieberman, obtenía 15 mandatos y el Partido Laborista (centroizquierda) sólo 13 escaños, contra 19 en el Parlamento saliente.

Lieberman queda así en una posición de hacedor de reyes, ya que sin su apoyo no se concibe ninguna coalición.

El Partido Laborista obtuvo el peor resultado de la historia de esta formación fundadora del Estado de Israel que durante mucho tiempo dominó la vida política del país.

Tanto Kadima como el Likud cantaron victoria: el primero se basa en que su líder llega en cabeza y el segundo destaca que es mayoritario, contando con Lieberman y los partidos religiosos.

"Tzipi Livni será la próxima primera ministra porque Kadima llegó en cabeza", declaró la número tres de la formación, Dalia Yitzik.

"Benjamin Netanyahu será el próximo primer ministro. Los resultados de la elección demuestran que el Likud ha ganado y que el campo nacional ha ganado. Una clara mayoría de la población ha rechazado al Kadima y se ha sumado al Likud", afirmó por el contrario un comunicado de Likud.

"Tzipi, Tzipi, es todo lo que esperamos ... No creo ni en Barak ni en Netanyahu", gritaban los partidarios de Livni, congregados en un hotel de Tel Aviv.

Los palestinos estimaron que el resultado "paraliza" el proceso de paz.

"Es evidente que los israelíes votaron para paralizar el proceso de paz", declaró el negociador Saeb Erakat de la Autoridad Palestina, al mando en Cisjordania.

En la misma línea, el movimiento islamista Hamas, en el poder en la franja de Gaza, donde Israel llevó a cabo recientemente una ofensiva militar que se saldó con 1.330 muertos, estimó que los israelíes votaron por los dirigentes "más beligerantes", con los discursos "más extremistas".

Los resultados podrían evolucionar a medida que avance el escrutinio de los votos que concluirá el miércoles por la mañana. Entonces se hará público un resultado completo aunque no oficial.

El presidente israelí Shimon Peres tiene una semana para realizar consultas y elegir al cabeza de lista que, en su opinión, tenga más posibilidades de formar una coalición para presentarla al parlamento.

El índice de participación se situó en el 65,2% de los electores inscritos al cierre de los colegios electorales a las 20H00 locales (18H00 GMT), según la comisión electoral central.

Ese índice era superior en 1,7 puntos al registrado a la misma hora en las últimas elecciones legislativas en 2006, pese a las malas condiciones meteorológicas.

Treinta y tres listas se presentaban a las elecciones, entre ellas dos partidos ultraortodoxos, que sumarían una quincena de diputados según las proyecciones y podrían formar parte de una coalición de derecha.

Estas legislativas cierran una campaña que suscitó poco interés, pese a los enormes desafíos que encara el próximo gobierno: riesgo de un nuevo enfrentamiento con Hamas como el registrado entre el 27 diciembre y el 18 enero, la reanudación de las negociaciones de paz con la Autoridad Palestina, la amenaza de un Irán nuclear y las relaciones israelíes con sus vecinos sirio y libanés.

Todo ello dentro de un contexto internacional difícil, con un nuevo gobierno estadounidense menos proclive a dar un apoyo incondicional a Israel.

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