Más aire para negociar la ley en Diputados

Por E. Tagliaferro

El anuncio de Cristina Kirchner facilitó el diálogo con los legisladores del arco de centroizquierda, que sumarían 14 votos clave.

Un cable de la agencia oficial Télam lo alertó de que la Presidenta se aprestaba a utilizar la cadena nacional. En ese momento Agustín Rossi se encontraba en su despacho negociando con legisladores de bloques aliados al oficialismo –básicamente un grupo de diputados del SI– las últimas costuras a la ley de medios. El santafesino respiró aliviado cuando un despacho posterior corregía la especie y aclaraba que se trataba de una rueda de prensa. En ese instante la voz de Cristina Fernández de Kirchner se hizo oír en su teléfono para invitarlo a la Casa Rosada.

Antes de ingresar al Salón Sur, donde tuvo lugar el anuncio, Rossi participó de una reunión con la Presidenta; con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y con el titular del Comfer, Gabriel Mariotto. Allí le informaron que las telefónicas quedarían excluidas de poder participar en el negocio del cable. La única acotación de Rossi fue que "tenía los votos necesarios para la media sanción de la iniciativa".

La advertencia de Rossi ponía en aviso a Fernández de Kirchner por si ella necesitaba reservarse esa carta para una futura negociación. Lo real es que la Presidenta suele tomar las decisiones en base a otras especulaciones y cuando las toma no repara en la lógica a la que debe recurrir un legislador como Rossi.

El santafesino estaba confiado porque en los cálculos previos descontaba sumar unos 138 apoyos. En la edición del lunes este diario publicó que el principal objetivo del titular del bloque del Frente para la Victoria era sumar las adhesiones de los diputados del SI, que se habían abstenido cuando se votó la prórroga de las facultades delegadas. Precisamente ese espacio de legisladores, la mitad del bloque SI y el diputado Claudio Lozano cuestionaban la posibilidad de que las telefónicas ingresaran en el negocio.

Después del anuncio, Lozano dijo que la medida era un avance. Aunque no adelantó su posición, ya que la misma será analizada el día de hoy en un plenario de Proyecto Sur y de la CTA, todo indica que sumará su voto a la iniciativa kirchnerista. El propio Fernando Solanas destacó el paso dado por el Gobierno.

La bancada del Encuentro Popular –integrada por el socialista K Ariel Basteiro, Vilma Ibarra y las diputadas de Libres del Sur, Victoria Donda y Cecilia Merchán–, de la que se descontaba su acompañamiento al kirchnerismo, ratificó que votará con el oficialismo. Donda y Merchán emplearon el mismo término al que recurrió Cristina en la Casa Rosada. "No hay excusas ahora para no votar la ley", dijeron.

Los socialistas, liderados por la santafesina Silvia Augsburger, se vieron tomados a contramano. La participación de las telefónicas era uno de sus principales argumentos. El otro punto es la oposición a cómo se compone el órgano de aplicación en el que el Ejecutivo tiene clara mayoría. Augsburger señaló que el voto se terminará de definir en una reunión del bloque socialista.

El porteño Miguel Bonasso adelantó que, a pesar de las modificaciones, continúa oponiéndose al proyecto oficial. Su principal cuestionamiento también está en la composición del órgano de aplicación. Los bloques de Unión PRO y del radicalismo, adelantaron que a pesar de los cambios están en contra del proyecto oficial. Sin mayores precisiones, el kirchnerismo parlamentario deslizó anoche que también podía incluir cambios en la composición del órgano de aplicación. De esta manera intentaría conseguir una votación más que holgada. Las autoridades del bloque confiaban anoche en que, luego del anuncio presidencial y de las modificaciones que ellos también podrían hacer, sumarían cerca de 150 votos a favor. Panorama que comenzará a dilucidarse hoy en el plenario de comisiones.

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