En el aire, el Dakar.

La magnitud de la impresionante carrera se corresponde con la fastuosa infraestructura de su televisación.
VALPARAISO, Chile.- Todo sorprende en el Dakar. Todo. Hasta los propios competidores, que ayer tuvieron libre la jornada, aprovecharon cada minuto para hacer lo que no pudieron durante siete días, a sabiendas de que la próxima semana estarán abocados, si la suerte los acompaña, en la dura tarea de competir en Chile y volver a atravesar la Argentina para regresar a Buenos Aires.

Y entre cada detalle que asombra por su magnitud y su despliegue, no queda al margen la televisación de una prueba que complica por su permanente traslado y las largas dimensiones de cobertura. Es posible que los competidores estén separados por 600 km entre sí en una sola etapa.

El Dakar Argentina-Chile 2009 llega diariamente a 184 países. Y como en todo deporte, el principal motor económico es la pantalla chica. Para ello, la empresa organizadora Amaury Sport Organisation (ASO) posee un complejo sistema de televisación que se plasma en las sorprendentes imágenes de una carrera por demás complicada de cubrir.

ASO trajo en barco desde Europa el camión de exteriores, que alquila a una firma holandesa. Es el mismo transporte que se utiliza para el Tour de Francia, ya que éste es organizado por la misma empresa. El camión lleva 20 islas de edición, que trabajan simultáneamente para los 14 canales que emiten el Dakar.

"Lo más importante es la coordinación y el respeto a los horarios. Además de que es difícil filmar en semejantes extensiones, el camión debe estar al día siguiente en el campamento de la otra etapa. Por ejemplo, de aquí, Valparaíso, sale a las 19.30, porque mañana [por hoy] a las 10 ya debe estar en funciones", explica Christophe Briand, máximo responsable de la transmisión.

Las imágenes son excepcionales. Cada toma se hace en alta definición y ASO provee a todos los canales acreditados las cámaras para que todos registren con una misma calidad. Y ello tiene un motivo, que explica Felipe McGough, coordinador para ASO de los canales latinoamericanos: "Todas las imágenes ingresan por el sistema XD Cam, de Sony. Y ese material se digitaliza multiplicando tres veces el tiempo real. Y a partir de eso, todos los canales pueden utilizar esas imágenes. Entonces, si los argentinos tomamos a Orly Terranova, los ingleses pueden usar esas imágenes para su trabajo".

Allí dentro no se pierde un minuto. De repente, una luz amarilla se enciende y alguien grita " silence ". Y nadie hace ruido. Se escucha sólo un relato en francés. "No hay cabina de audio; se agrega aquí la voz. Cuando se hace eso, se pide al resto que no interfiera. La convivencia es muy buena", agrega McGough.

En la entrada del asombroso camión, una pizarra blanca detalla los horarios de emisión satelital a París, desde donde se redistribuye la señal. Hay 12 cámaras y 12 periodistas en los bivouacs .

Pero lo más llamativo pasa por el aire. Y no es la señal satelital. Las mejores imágenes son captadas desde los helicópteros, fundamentales para seguir el Dakar. Hay cuatro que sobrevuelan la carrera (uno se precipitó en Río Negro, pero hoy volverán a ser cuatro) y, en cada uno, además de un camarógrafo y el piloto, hay un productor, que sale con la lista de pilotos por filmar en el día.

Todo es asombroso en el mundo Dakar. Cada detalle sorprende, hasta a los participantes. Y para mostrar la carrera de la mejor forma, la televisación es parte de un mundo que fascina por su organización y su despliegue.

* Meyer: "Jamás diría que eso es la Argentina"

Enrique Meyer, secretario de Turismo de la Nación, participó ayer en la ceremonia de bienvenida que realizó Chile en Valparaíso, con el embajador argentino, Ginés González García. "Lo que se ve por televisión es asombroso. Hay tales dunas y paisajes que si uno los ve de manera aislada, jamás diría que eso es la Argentina. Es increíble", comentó Meyer. Una opinión que coincidió con la de muchos argentinos que siguen el Dakar.

Comentá la nota