El ahorro preventivo de las familias aumentó durante marzo.

Los indicadores muestran una situación contraria: un aumento significativo de las familias en su capacidad de ahorro se contrapone a una disminución drástica de sus expectativas, de 18,2% de aumento frente a 25,5% de disminución.
El último mes reflejó un cuadro particular, que se combinó con una reducción de la tendencia de consumo de bienes durables.

"Junto a expectativas pesimistas de inflación y empleo y expectativas de ingreso estancadas, el escenario de incertidumbre es el que determina la precaución de las familias cristalizado en un aumento del ahorro en función de la disminución del consumo, lo que termina generando una disminución de las transacciones y, por lo tanto, potenciando la disminución de la actividad económica", explica la Fundación Mercado, al analizar los resultados de su último informe de opinión, de carácter nacional.

De ahí que según el presidente de la institución, Oscar Liberman, "se establece un escenario de desconfianza caracterizado como una paradoja de austeridad keynesiana: la precaución de las familias hace aumentar el ahorro en detrimento del consumo, generando una disminución de las transacciones y por lo tanto potenciando la caída de la actividad económica".

El aumento del ahorro de los hogares que detectó la Fundación Mercado, alcanzando a más de 1 de cada 5 familias no significa que se ha verificado un sustancial aumento de los ingresos que posibilita no sólo mantener los gastos habituales sino también acumular excedentes para hacer frente a decisiones futuras.

No sobra la plata, falta

Por el contrario, revela que frente a la incertidumbre que generó la singular desaceleración de la actividad productiva, con crecientes casos de despidos y suspensiones de personal por parte de las empresas, está llevando a acciones austeras de consumo y cancelar deudas, tanto con bancos como con emisoras de tarjetas de crédito. Esto último aparece en las estadísticas de los economistas como aumento del ahorro.

Eso es lo que surge de una lectura fina de las expectativas de ahorro presente y futuro que midió la entidad bahiense: mientras que hasta marzo-abril de 2007 el "índice de confianza de ahorro presente", se ubicaba por debajo de 20% y el de "expectativas del ahorrista" superaba 56%, se pasó desde entonces a un rango de 23 a 27% en el primer caso y de 40 a 35% en el segundo, y se agravó en las últimas mediciones.

Es decir, en la actualidad se está frente a un cuadro en que las familias advierten que necesitan cada vez más recursos para poder sostener los niveles de consumo, y que también perciben que sus ingresos habituales, en términos de poder de compra, se deterioran.

Efectos sobre las decisiones de compra

"La tendencia de compra de vivienda dismunuyó de 1,3% en febrero a 1,2% en marzo, mientras que la construcción se mantuvo en ascenso, de 2,5 a 3,6%. Por el contrario, la tendencia de compra de automoviles bajó por segundo mes consecutivo y volvieron a crecer las expectativas de aumento generalizado de los precios", indicó al Fundación Mercado.

A nivel regional, el trabajo detectó que las regiones con mayores índices de ahorro presente en marzo fueron Neuquén y la Ciudad de Buenos Aires, con 34,3% y 31,7%, en tanto las menores fueron Rosario Bahía Blanca con 15 y 16,1%, respectivamente.

En cambio, el porcentaje más alto de expectativas de ahorro se verificó en Tucumán con 44% y Mendoza y Córdoba con 41,8 y 40,8%. Las más bajas correspondieron a Gran Buenos Aires 31,8%, Capital Federal 34,7% y Rosario 34,9 por ciento.

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