Ahorrar hoy no es sinónimo de ganar mañana

Por Hernán de Goñi

Los funcionarios argentinos (sobre todo los que trabajan en el área económica) están más acostumbrados a gestionar en tiempos de crisis que de bonanza. Por eso no hay que bucear demasiado en los cajones del secretario de Hacienda para encontrar el manual básico a ejecutar en épocas de vacas flacas: pisar todos los pagos posibles para hacer rendir más la caja

Ricardo Echegaray, el actual jefe de la AFIP, simplemente decidió maximizar estas recetas. Hubo un freno parcial en las devoluciones de IVA, pero total en los reintegros a las exportaciones. Estiman que por este método se contuvieron egresos por casi $ 900 millones. No es poco.

Un síntoma de la crisis que juega a favor es el escaso crédito bancario. Con el cheque y el descubierto como principal elemento de financiación para pymes, el impuesto que los grava creció 12,4% anual.

Lo que escasean son factores que apuntalen la recaudación más allá del blanqueo y el generoso plan de regularización en marcha. Ayudar a los sectores que exportan podría ser una salida. Alguien debería evaluar que si la AFIP les embarra el financiamiento, estarán más cerca de perder contratos y ventas, lo que a su vez restará ingresos a futuro. Ahorrar no siempre es sinónimo de ganar.

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