Ahora viene el pico de la influenza

De los 18 muertos en Santa Fe, 15 pertenecen a Rosario. El ministro de Salud, Miguel Angel Cappiello, viajará hoy a la reunión del Consejo Federal de Salud, donde propondrá medidas. La falta de camas para internación es la mayor preocupación.
La pandemia de la gripe A entra esta semana en su pico máximo, y ayer se confirmó que hubo 18 fallecimientos por esta causa en la provincia de Santa Fe, de los cuales 15 se produjeron en el nodo Rosario, dos en Santa Fe y uno en el nodo Venado Tuerto. Uno de los fallecidos era un niño de 6 años. La secretaria de Salud de la provincia, Débora Ferrandini, indicó que los cinco fallecimientos nuevos (hasta anteayer se habían informado 13) no se produjeron todos ayer, sino que fue el momento de confirmación de la causa. También aclaró que el 70 por ciento de los decesos fueron en población considerada de riesgo, por padecer patologías como diabetes o inmunodepresiones. El ministro de Salud, Miguel Angel Cappiello, participará hoy de la reunión del Consejo Federal de Salud, y propondrá medidas para combatir la pandemia.

Las consultas por cuadros compatibles con influenza en la provincia ascendían ayer a 13.000 y los casos confirmados, a 2000, según detalló Ferrandini a Rosario/12 . "En este momento la principal preocupación pasa por la falta de camas para internación. Estamos trabajando al borde de nuestra capacidad operativa", admitió la funcionaria. En Rosario los servicios están saturados. Tan sólo en el Hospital Vilela hay 35 niños internados en la guardia, que tiene capacidad para 14 personas. A esta situación se suma una denuncia del Sindicato Médico de Rosario (AMRA): "Los profesionales estamos muy expuestos. En un solo hospital municipal hay cinco médicos enfermos de gripe A, y en el sector privado también hay casos", contó su titular, Sandra Maiorana. Y agregó: "El 90% de los 200 médicos que trabajan en las guardias de las clínicas privadas están en negro por lo tanto las trabajadoras embarazadas y los inmunideprimidos que no prestan servicio no están cobrando su sueldo". Se trata de deficiencias históricas que la gripe A hace visibles.

La falta de camas para internación es una realidad que resurge todos los inviernos, pero este año se agrava por la llegada de la influenza A. Así lo explicó Ferrandini: "Más allá de los pacientes con gripe A, las consultas por enfermedades respiratorias que no son compatibles con la influenza suman 30 mil, muchas de ellas con complicaciones que requieren internación y nos estamos quedando sin camas. Estamos invirtiendo en tecnología para dar cuidados intensivos a pacientes en sala debido a la saturación de esos servicios". Un problema que podría agravarse si esta semana se consuma el pico de gripe A, como prevén las autoridades sanitarias.

Recién asumido el Ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, anunció que en caso de un colapso de los servicios públicos el Estado podría utilizar la infraestructura de clínicas y sanatorios privados. Pero la funcionaria santafesina consideró que se trata de "una falacia" porque "el sector privado fue el primero en saturarse". Y aseguró que el estado santafesino realizará inversiones para dar respuesta a la demanda de salud.

Sin restarle importancia a la pandemia, a tal punto que siguió recomendando el aislamiento social y apeló a la responsabilidad de la población, Ferrandini también se preocupó por el pánico. Y recordó que el año pasado, en la provincia de Santa Fe murieron 1300 personas por gripe estacional. De todos modos, también indicó que la mayor preocupación con la influenza A H1N1 no es su tasa de letalidad sino la capacidad de ataque sobre la población.

Desde la Asociación de Clínicas y Sanatorios privados, Eduardo Javkin afirmó que trabajan con normalidad y que el único servicio que está al borde del colapso es el de terapia intensiva pediátrica: "A los casos de gripe A, que no son tantos, se suman los pacientes con bronquiolitis que son habituales en esta época del año con lo cual tenemos complicaciones porque en ambas patologías se requiere un respirador artificial", señaló.

Por otra parte, Maiorana denunció que crecen los casos de gripe A entre los profesionales de la salud: "Tan sólo en el Hospital de Niños Victor J. Vilela, que es donde yo trabajo se registraron cinco casos, de los cuales dos corresponden a mujeres embarazadas y constantemente nos llegan noticias de casos sospechosos en otros centros de salud. Las guardias están colapsadas y no hay barbijos para los pacientes, con lo cual la exposición que nosotros tenemos es muy grande", sostuvo.

En el resto de los Hospitales la situación se repite. Florencia Tomassino, Jefa de la guarida pediátrica del Hospital Provincial contó a este diario que están internando pacientes "en los consultorios porque ya no queda más lugar", aunque aclaró que allí sí hay barbijos para todos. Por si fuera poco en ese centro de salud hay cinco médicos con síntomas compatibles con la influenza. "Las consultas crecieron un cien por ciento y el personal se nos está enfermando, con lo cual estamos complicados", resumió.

En tanto, en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria hay al menos dos médicos con gripe A y eternas esperas de personas que esperan para ser atendidas en la guardia. Algo similar sucede en el Hospital de Niños zona norte, que según reconoció su director Hernan Odone, está trabajando "con todas las camas ocupadas y mucha demanda en la guardia". Del total de niños internados, dos tienen gripe H1N1 confirmada y hay otros diez casos sospechosos. Allí también hay seis médicos con parte de gripe y el personal trabaja a destajo. Aunque como en el resto de los efectores públicos, la demanda disminuyó un 10 por ciento durante este fin de semana.

En el Hospital Roque Saenz Peña "todas las camas pediátricas de internación ambulatoria y de sala están completas", según explico su director Federico Cornier. Por otra parte detalló que hay unos "veinte médicos" que no están concurriendo porque padecen síntomas de gripe.

Por otra parte, Maiorana denunció que la situación de los profesionales es aún mas grave en el sector privado. "El 90 por ciento de los médicos que se desempeñan en las guardias de los sanatorios está en negro por lo tanto las trabajadoras embarazadas y los inmunideprimidos que no prestan servicio no están cobrando su sueldo", señaló. Durante esta semana realizarán un pedido para que se regularice la situación. Desde la patronal Javkin se ofuscó por el cuestionamiento. "No hacemos nada que perjudique a nuestros colegas", respondió. Está claro que, en medio de la demanda creciente provocada por la pandemia, se hacen visibles falencias históricas que siguen sin solución.

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