Ahora todos quieren el ojo de Gran Hermano

Ahora todos quieren el ojo de Gran Hermano
El socialismo de Rosario diseña un sistema de monitoreo propio ya que, se argumentó, "no se le puede dejar esa bandera a la derecha". La comuna de Chabás también lo hará. Santa Fe y Esperanza ya lo tienen.
El ojo que todo lo ve y todo lo controla ya no es una idea que genera alarma en el mundo político santafesino. Hasta este año, el socialismo que gobierna la ciudad de Rosario había rechazado proyectos para colocar cámaras de seguridad, como pedían sectores de la oposición y empresarios. Sin embargo, el oficialismo –que perdió la mayoría en el Concejo municipal– cambió de óptica y envió esta semana a ese recinto una iniciativa para implementar un sistema de monitoreo permanente. Chabás, comuna del sur de la provincia, ya anunció que implementará lo mismo a comienzos del año que viene. Ambas localidades se suman a la ciudad de Santa Fe y Esperanza, que ya cuentan con video vigilancia. Dispositivo que, advierten desde el gobierno provincial, avanza en Santa Fe en el marco de un "vacío legal".

La modalidad del uso permanente de cámaras de video, que son conectadas a redes de Internet, se ajusta a las necesidades de cada localidad. En Rosario, la idea es montar centros de monitoreo en los seis distritos municipales que tiene la ciudad, uno por cada zona. Los mismos serán mixtos, integrados por personal de la Secretaría de Gobierno y por la Policía provincial, y revisados por un observatorio conformado por universidades, vecinos y organizaciones. Algo similar ya ocurre en la ciudad capital, aunque restringido al centro. En el caso rosarino, sería masivo.

El sistema "Seguridad Rosario" (Sero) apunta a equipar de cámaras a "los locales públicos y lugares de concentración multitudinaria, como confiterías bailables, complejos de esparcimiento, shoppings, bares, galerías, bancos, los peajes, la terminal de ómnibus y los edificios públicos y entes municipales". Las videocámaras deberán funcionar las 24 horas, los 365 días del año.

El mismo oficialismo que hace un año había rechazado una iniciativa similar del radical Jorge Boasso y criticado las posturas del "vigilantismo neoliberal", ahora propone "atender una demanda de la sociedad que es real", según dijo el autor del nuevo proyecto, el concejal socialista Edgardo Falcón. El edil justificó el cambio de posición en arrebatarle a "la derecha" uno de sus caballitos de batalla de la última elección.

"No debemos dejar el uso de este recurso en manos de las cámaras empresariales (la Asociación Empresaria de Rosario lanzó en noviembre su propio control de vigilancia) o de quienes tienen más recursos, sino democratizarlo y que participen las juntas vecinales", argumentó. "El Estado debe ser parte de esta discusión y poner límites racionales. Nos tenemos que meter y embarrarnos", dijo Falcón a Crítica de la Argentina.

GRAN HERMANITO. Chabás es un pueblo de 9 mil habitantes, en el sur provincial. Allí también decidieron instalar ojos electrónicos en comercios y lugares públicos. En febrero realizarán la primera licitación de compra y en marzo comenzarán a funcionar. Según aclaró su jefe comunal, Osvaldo Salomón, a este diario "no habrá monitoreo de las imágenes sino que todo quedará registrado en el disco rígido de una computadora, y cuando lo pida la Policía o la Justicia, una junta de vecinos revisará y analizará cada caso". El objetivo central es generar un efecto disuasivo hacia el delincuente foráneo. "Que sepan que en Chabás tenemos cámaras y esto los desaliente a venir", planteó el presidente comunal.

El secretario de Seguridad Comunitaria provincial, Enrique Font, aclaró que la herramienta es útil "para impedir que algún tipo de delito se cometa o para monitorear lugares que quedan desprotegidos de noche". "Pero –aclaró– no es la panacea y hay que tener cuidado con el efecto desplazamiento, es decir que el delito se cometa en otro lado". Por lo pronto, el debate ya no es cámaras sí o no, sino hasta dónde y bajo el control de quién.

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