Ahora sólo quieren escuchar a Scioli.

Dirigentes del Consejo Regional para el Desarrollo del Sudoeste Bonaerense difundieron ayer el petitorio que no pudieron discutir con el gobernador en su reciente visita a Bahía Blanca, y sobre el cual esperan obtener respuestas la semana próxima. Allí advirtieron que la crisis productiva de la zona está poniendo en juego la estabilidad socioeconómica de las pequeñas comunidades, y demandaron una serie de medidas urgentes para revertir la crítica realidad.
Superado el mal trago que pasaron en Bahía Blanca debido al "plantón" del gobernador Daniel Scioli, referentes de los distritos que componen la región del Sudoeste Bonaerense ratificaron ayer que la próxima semana viajarán a La Plata para entrevistarse con el primer mandatario provincial y escuchar de su propia boca qué respuesta dará la Provincia a los reclamos más urgentes de la zona.

En particular, los dirigentes esperan que el gobernador bonaerense dé precisiones acerca de los planes de asistencia diferencial para los productores de la región, que están atravesando una crisis sin precedentes, y de las medidas que tomará para poner en marcha, en forma definitiva, el Plan de Desarrollo del Sudoeste Bonaerense.

También le advertirán que la crisis productiva de la zona está poniendo en juego la estabilidad socioeconómica de las pequeñas comunidades.

La reunión con Scioli y con el ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó, está prevista para las 16 del miércoles 27, en la sede de la gobernación.

Hasta allí llegarán los referentes del Consejo Regional para el Desarrollo del Sudoeste Bonaerense que el último martes esperaron durante horas a Scioli en Bahía Blanca, pero que finalmente fueron atendidos por el ministro Monzó.

Los dirigentes aprovecharon ese encuentro para formular por escrito los reclamos que iban a exponer ante Scioli y comprometieron al ministro Monzó a trasladar el documento al gobernador para que, el miércoles próximo, ni bien se inicie la reunión en La Plata, quien tenga la palabra sea Scioli.

En el petitorio, los consejeros dejaron en claro que el estado actual de la región --fruto de una excepcional sequía-- está demandando "acciones concretas y urgentes", así como la implementación de medidas diferenciales que se adapten a las necesidades de la zona.

Allí también se indicó a Scioli que la región se halla en "un estado desesperante", y que peligra la sustentabilidad de los sistemas productivos que motorizan las economías locales y garantizan la estabilidad social de las pequeñas comunidades.

"Se requieren acciones que movilicen recursos y se dirijan prioritariamente --aunque no en forma excluyente-- al subsector de la ganadería. De igual forma, se pide asistir a productores y trabajadores que, en muchos casos, se encuentran en un estado terminal que se va extendiendo a toda la región", se señaló.

El dirigente villarinense Fernando Carrizo Fierro confió ayer que se trasladarán a Scioli una serie de datos "aterradores" sobre la evolución económica de la región en 2009.

Uno de ellos indica que este año, debido a la sequía y a la caída en el valor por tonelada de los diferentes granos, ingresarán a la región 617 millones de dólares menos que el año pasado (los ingresos ascenderán a unos 316 millones, contra 933 generados en la temporada pasada).

La pérdida adquiere una enorme relevancia con sólo considerar que la cifra indicada es casi seis veces superior al presupuesto 2008 del distrito de Bahía Blanca --el más importante de la región--, que fue de 110 millones de pesos.

Según un reciente informe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA) --al que algunos dirigentes pretenden hacer alusión frente a Scioli, la semana próxima--, la cosecha de trigo de la temporada 2008/2009 en la zona representó, en cuanto a rindes, poco más del 46% de la anterior.

En efecto, este año se recogieron 995.000 toneladas del cultivo más importante de esta zona, cuando el año pasado se habían recolectado 2.146.000.

Idénticas mermas registraron otros cultivos finos, como la cebada, así como los gruesos (girasol, maíz y soja).

El informe del CREEBBA también señala que casi no hubo diferencias en la cantidad de hectáreas sembradas en las temporadas 2007/2008 (1.058.000) y 2008/2009 (1.006.000), lo que permite apreciar --según el ente-- "el resultado de uno de los déficits hídricos más importantes de la historia".

Otro crudo dato de la realidad es que se pronostica una continuidad de la intensa sequía durante este año, por lo que la superficie sembrada se reduciría, en todos los distritos, entre un 30% y un 50%.

El trabajo del CREEBBA también indica que todos los sectores de la economía regional sufrieron una caída de sus ingresos, aunque el que más problemas padeció fue el de la producción.

En cuanto a la ganadería, se informará a Scioli que la dramática reducción del número de vacas madre (fruto de la falta de alimento o de ventas forzadas a precios irrisorios) provocará que la producción de terneros, para el próximo destete, sufra una merma del orden de las 300 mil cabezas.

"El factor desencadenante de la caída en el nivel de actividad, en este caso el déficit hídrico, no sólo tiene efectos económicos de magnitud, sino también sociales --recalcó el CREEBBA--. Por esta razón, es importante implementar políticas de mitigación de impactos".

Los pedidos

En el petitorio que se espera que conteste Scioli, se solicitó al gobernador que a la brevedad conforme un comité de crisis permanente para enfrentar las consecuencias de la sequía, con la participación de funcionarios nacionales, provinciales y el Consejo Regional del Plan de Desarrollo del Sudoeste.

También se reclamó la puesta en marcha de un Plan de Contingencia Regional, cuyo objetivo debe ser --se mencionó-- "la sustentabilidad económica, social y productiva de los productores y las localidades rurales de la región".

De la misma forma, se pidió el otorgamiento de subsidios sociales para productores y trabajadores sin posibilidades de producir y sin recursos de capital (una suerte de pensión rural temporaria).

En este contexto, también se le solicitó a Scioli la postergación del pago de deudas bancarias y fiscales, la eliminación de intereses y la suspensión de intimaciones y procesos judiciales ligados a deudas productivas.

Asimismo, se reclamó que se eleve al Congreso de la Nación un proyecto de ley que diferencie al sudoeste bonaerense de zonas que tienen otras posibilidades productivas y económicas, a fin de obtener "beneficios integrales y permanentes de asistencia, promoción y fomento socioeconómico y productivo".

Otra de las propuestas fue adaptar la denominada Ley Ovina para diseñar planes similares en beneficio de la ganadería ovina, porcina y otras producciones pecuarias.

Por último, se solicitó una "consideración diferencial" de derechos de exportación y limitaciones comerciales del mercado interno de los productos agropecuarios, en beneficio de los productores de la zona.

Tasas especiales

Uno de los elementos centrales de la reunión con Scioli, la semana próxima, será la creación de líneas especiales de crédito, a través del Banco Provincia, con tasas y plazos de pago preferenciales para esta zona.

Puntualmente, se solicitan créditos a corto plazo para solventar recursos forrajeros, inversiones, capital de trabajo y labores agrícolas; créditos a futuro para la reposición de hacienda ante ventas forzosas; y planes específicos para la recuperación y conservación de suelos.

De la misma forma, en el encuentro se le solicitará a Scioli que cree un Fondo Rotatorio Regional de asistencia y apoyo a los programas del plan, integrado por fondos naciones y provinciales.

Este fondo se utilizaría para la asistencia y promoción de los productores adheridos a los programas del plan de desarrollo, pero también de aquellos que actualmente no son sujetos de crédito.

De la misma forma, se solicitó al gobernador que gestione, ante la Nación, la homologación del decreto que declara al sudoeste bonaerense en estado de desastre agropecuario durante 2009, con todos los beneficios correspondientes.

El problema del agua

Uno de los aspectos que más llamó la atención, en la víspera, fue la inclusión de un polémico punto dentro del petitorio elevado al gobernador Daniel Scioli, referido específicamente a la problemática que genera la falta de agua en la zona.

En particular, se solicitó:

* Que se definan los cupos de agua del río Negro asignados a la provincia, a los efectos de iniciar el desarrollo de proyectos regionales de riego y abastecimiento de agua.

* Que se brinde atención "a la problemática de contaminantes que sufre el río Colorado".

* Que se ordene el funcionamiento de los cinco comités de cuenca delimitados por la Autoridad del Agua, correspondientes a los ríos Sauce Grande, Sauce Chico, Chasicó, Salado C (Encadenadas) y Quequén Salado.

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