¿Y ahora quién podrá defenderlos?

¿Y ahora quién podrá defenderlos?
BOCA 0 - DEFENSOR 1: Se terminó un ciclo... El de Ischia, el de algunos héroes de ayer, el de un equipo que hizo historia. Boca quedó eliminado de la Copa, su mayor fracaso de la era moderna. Hoy, el DT contesta si renuncia. Ameal lo quiere afuera.
La Bombonera estaba preparada para una fiesta. Con fuegos artificiales, miles de papelitos azules y amarillos y la voz de trueno de la hinchada. Era clima de final y fue final. Lo que nadie imaginó antes es que se trataba de la despedida del equipo hegemónico del fútbol argentino y americano desde 1998. Hasta la gente lo entendió así: hubo aplausos tibios, lo máximo que permitía el dolor. Nada de silbidos. Apenas algún reproche para Ischia con la ñata contra el blíndex, cuando el técnico bajaba los escalones hacia un túnel de final oscuro. Si ni siquiera dio su habitual conferencia para que alguien le preguntara si hoy, ante el tamaño del fracaso, sigue con la idea de no renunciar. Ayer se lo veía abatido y sin rumbo.

Tan así que hoy quedó en contestarles a los dirigentes si se baja o no del barco. Igual, si el DT quiere seguir, serán los dirigentes quienes le marquen la salida. "No puede quedarse, tiene que asumir Bianchi ya mismo", dijo anoche uno de los dirigentes que desfilaron por el vestuario, representando el pensamiento de la mayoría. Allí adentro, un rato antes, Ischia se había reunido con el Virrey, Marcelo London y Jorge Ameal. Pero fue un espacio de descarga, nada más. Para el desenlace hay que esperar unas horas.

Claro, el caso de Ischia es el primero que salta como responsable de un grupo que, según su capitán, Palermo, "no estaba a la altura". Y, de hecho, ya nada será lo mismo para ninguno. A Ischia le quedaría el apoyo de Bianchi (el resto, empezando por Ameal, lo quiere afuera). ¿Alcanza? ¿Y los demás? ¿Tachará todos los números de su countdown personal el 9? Abbondanzieri, que vino a terminar su carrera en el club, ¿la habrá terminado ya? Morel pareció perder el tren en esa escapada en la que De Souza lo dejó en ridículo, manoteando el aire. Ibarra ya lo miraba desde afuera. ¿Vargas podrá plantarse tan suelto ante los dirigentes con los mismos u$s 750.000 anuales que quiere? ¿Y Figueroa, aceptará ahora que le rebajen el contrato? ¿Encontrarán a alguien que se lleve a Palacio? No se los nombra porque sean responsables principales: la historia no será la misma para nadie.

El vestuario demostró que, aun dividido, se puede ganar un torneo. Boca lo hizo en el Apertura pasado. Pero ¿es lo más conveniente? ¿Cuánto desgasta? ¿Se puede seguir así?

La dirigencia también tiene su responsabilidad. Ameal eligió gastar una pequeña fortuna en Bianchi en vez de reforzar al equipo. Sin Bianchi, el equipo e Ischia habían hecho semi de Copa, fueron campeones y sub en los torneos locales y ganaron la Recopa. Ahora, Boca está a cinco del último y tuvo su peor eliminación en Libertadores desde el 2000.

"Es el fin de una etapa. ¿Si hay una decisión tomada? Mañana, mañana". Lo dijo un tal José Requejo. ¿Quién? Requejo, el vocal. ¿No suena a final?

Comentá la nota