Ahora una posible reunificación del peronismo tras las elecciones concentra el fuego de campaña.

El gobernador Scioli deslizó que "muchos peronistas" se irán de Unión-Pro el 29 de junio por su "proyecto contradictorio". De Narváez negó un acuerdo y dijo que "no va ni a la esquina" con el kirchnerismo. Y el Acuerdo Cívico denunció un "pacto oculto" entre esos dos bloques
El primer candidato a diputado nacional de Unión-Pro, Francisco de Narváez, rechazó hoy desde Tandil la posibilidad de un eventual acuerdo con el oficialismo para reunificar el PJ tras los comicios del 28 de junio, al señalar que "con el kirchnerismo no vamos ni a la esquina".

Cuando resta una semana para la realización de las elecciones legislativas, se conoció una reunión entre el dirigente Osvaldo Mércuri, cercano a Felipe Solá, en la Jefatura de Gabinete bonaerense, lo que, para De Narváez responde a un intento de restarle adherentes entre el electorado independiente.

El tema de la eventual reunificación del PJ a partir del 29 de junio se instaló con tal fuerza que incluso desde el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), eventual beneficiado si el oficialismo logra esmerilar la imagen de De Narváez entre los independientes e indecisos, salieron a asegurar que "no hay otro camino" que un acuerdo entre el kirchnerismo y la cúpula de Unión-PRO.

Cinco días después de reclamar la realización de internas en el PJ, De Narváez aseguró ahora que es improbable un acuerdo que reunifique al PJ: "Quiero que escuche Néstor Kirchner que el único acuerdo es con la gente de la provincia de Buenos Aires. No tenemos nada que negociar", enfatizó.

A su lado, Solá dijo que visitó ayer a Mércuri, quien le negó "totalmente" la versión de una búsqueda de diálogo y acuerdo: "Fue una operación, mitad de prensa y mitad de la Provincia para generar una debilidad en nuestra fuerza. Pero no ha pasado de un hecho menor", relativizó.

En ese contexto, y desde la vereda opuesta, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, se mostró hoy confiado en que "muchos peronistas" que integran actualmente las listas de Unión-Pro "van a ir abandonando" esa agrupación después de las elecciones, por tener "un proyecto contradictorio" con los postulados justicialistas.

"Muchos peronistas están muy incómodos en ese espacio", pero "se han tenido que sumar allí por una razón u otra, pero después de la elección van a estar en este espacio, que es amplio", dijo.

A todo esto, la candidata a diputada nacional del ACyS Elisa Carrió afirmó hoy que "mientras la gente muere en las calles de la Provincia, Scioli y De Narváez juegan a la política en Gran Cuñado y arreglan por abajo para después del 28".

"Al que a vote a De Narváez le va a pasar lo mismo que al votante de (Roberto) Lavagna", dijo Carrió, en referencia a que el ex ministro de Economía compitió contra el kirchnerismo en las últimas elecciones presidenciales, para luego reunirse en la Quinta Presidencial de Olivos para acordar la "reorganización" del PJ.

Mientras tanto, el titular de la UCR, Gerardo Morales, denunció que hay "un acuerdo oculto de los dos peronismos", y llamó a "seguir resistiendo" porque "hay una mayoría del pueblo argentino que quiere" que el oficialismo "pierda".

"No es casual la reunión de Osvaldo Mércuri con el jefe de Gabinete de Scioli (Alberto Pérez), porque Scioli ya dijo que después del 28 se reunifica el PJ y De Narváez adelantó que quiere elecciones internas", analizó Morales.

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