Ahora, a pensar en la Copa Davis

Nalbandian cayó ante Tsonga en la final de París y quedó al margen del Masters; pese a su gran actuación en las últimas semanas, pasará al 12° puesto del ranking; descansará unos días y comenzará a prepararse para el match contra España, el gran objetivo

Un revés en la red marcó el último punto en la temporada de la ATP de David Nalbandian. La gira concluyó con una caída en la final del Masters Series de París ante el francés Jo-Wilfried Tsonga por 6-3, 4-6 y 6-4, y significó, al mismo tiempo, la imposibilidad de clasificarse para el Masters de Shanghai -aun cuando él mismo no estaba convencido de ir- y su salida del top ten en el ranking. Más allá de acusar algunas dolencias ayer, se prevé que el cordobés llegará en óptimas condiciones -tanto en lo físico como en lo tenístico- para la definición de la Copa Davis ante España, en Mar del Plata, del 21 al 23 del actual.

Nalbandian intentaba alcanzar en el Omnisport de Bercy el décimo título de su trayectoria, pero no pudo con la potencia y el juego agresivo que impuso Tsonga, aquel inesperado finalista del Abierto de Australia, hace casi nueve meses, que terminó por quedarse con el último pasaje para Shanghai. Juan Martín del Potro será, entonces, el único representante de nuestro país en el certamen que agrupa a los ocho mejores jugadores del año.

En cuanto al ranking, Nalbandian no pudo defender los 1000 puntos que había acumulado hace doce meses en los Masters Series de Madrid y París; en la gira europea bajo techo sumó 825 unidades (título en Estocolmo, finales en París y Basilea, y octavos de final en la capital española), y ese déficit redundará en un retroceso desde el puesto 8° al 12° del ranking. Después de cinco años consecutivos en el grupo de elite, finalizará la temporada fuera de los diez primeros.

La baja de Nalbandian dejará a Del Potro (9°) como argentino mejor posicionado en el ranking. El ascenso del tandilense a esta ubicación también tiene incidencia en la Copa Davis, ya que en la final ante los españoles será Delpo el que partirá como primer singlista, mientras que Nalbandian quedará como el número 2 del equipo nacional.

El cordobés se quedó con las ganas de ser campeón por segundo año consecutivo en París, pero dejó una muy buena imagen en su juego, en un partido entretenido, con puntos de calidad y ante un rival alentado por 15.000 compatriotas. Nalbandian había dicho, en la previa, que quien comenzara mejor la final tendría las mejores posibilidades. Y fue el francés el que empezó a pura contundencia, con un quiebre prematuro para ponerse 3-0. Tsonga desbordaba por potencia y un gran saque (totalizó 25 aces) y a Nalbandian le tomó un rato encontrar el ritmo del partido; tendría una sola chance para recuperar el break, en el séptimo game, pero el francés la salvó en la red.

El partido se hizo más parejo y el cordobés se adueñó de un segundo parcial muy reñido; sin embargo, cuando parecía asomar la reacción de Nalbandian, Tsonga aprovechó su única oportunidad en el comienzo del tercer parcial. El argentino tuvo tres chances para igualar en el último game, cuando Tsonga sacó 0-40... pero el francés ganó los últimos cinco puntos, incluidos un ace y dos saques ganadores, para desatar la euforia parisiense.

Tras la caída, en declaraciones a la agencia Télam, Nalbandian se refirió a un problema físico: "Tengo los dos pies un poco mal, incluso pensé en no presentarme a la final, ya que tengo líquido en la planta de un pie y la uña rota en el dedo gordo del otro. Me costó moverme como en otros partidos".

"Tsonga jugó muy bien, sacó mucho mejor que yo, estuvo muy regular con su servicio. Además, me metió mucha presión y yo no jugué mal, pero no rendí como lo venía haciendo en el torneo. Igual me voy contento. Hice una muy buena semana con miras a la final de la Davis, pero en general realicé una buena gira desde Estocolmo", agregó Nalbandian, que regresó de inmediato a nuestro país; descansará unos días en Córdoba y luego comenzará la preparación para el match frente a España, con la obsesión por cerrar el año con toda la gloria.

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