"Ahora le voy a pasar la cuenta del dentista, je".

INDEPENDIENTE: Leonel Núñez se tomó con soda haber perdido un pedazo de diente por culpa del codazo de Eduardo Domínguez. "Pienso que no hubo mala leche", relativizó el 9.
¿Quién alguna vez no imaginó el momento mágico de depositar un diente debajo de la almohada y que al día siguiente apareciera plata? "Decile al Ratón Pérez que te venga a defender", lo carga un compañero al paso a Leonel Núñez. Pasó que Eduardo Domínguez, defensor de Huracán, le partió el sábado la paleta izquierda al delantero de Independiente y no hay noticias del pedazo faltante. "No lo encontré. Ya mandé a alguien para que lo fuera a buscar, je", se ríe el Gordo, dejando ver, con esa sonrisa, una pequeña hendija en su dentadura. "Fue un codazo en una circunstancia del partido. Ya está, lo importante es que se ganó. Pero ahora voy a averiguar el teléfono de Domínguez y le voy a pasar la cuenta del dentista, je", chicanea el 9 al ex Rojo, quien de yapa se llevó un corte en su brazo. ¿Le pedirá Edu que le pague la cirugía?

-¿Domínguez se dio cuenta? ¿Te pidió perdón?

-No, porque yo salí enseguida. A los diez minutos me pegaron una patada (NdeR: Paolo Goltz le dejó los tapones clavados en la rodilla izquierda) y me sacaron lesionado. Pienso que no fue con mala leche.

-Una patada es algo entendible. ¿Pero un codazo no es algo evitable?

-Sí, por ahí sí. Incluso podría haber puesto el codo más abajo. Pero insisto: no lo hizo de mala leche.

Está claro que, más allá del chiste, no hay rencor de Núñez para con su rival. Ahora deberá visitar al dentista, pero Roberto Peidró, el médico de Independiente, le explicó a Olé: "Su diente está firme. Intuyo que puede corregirse con un simple implante. O con un esmalte especial. Nada que no le impida seguir con su vida normal". Peor fue la patada: ayer lo obligó a trabajar diferenciado. Y si bien el punta es optimista ("Tuve un golpe, por suerte no fue nada más grave. Es un moretón importante y seguro mañana -por hoy- empiezo a trotar de vuelta", contó), es muy factible que no llegue para enfrentar a Colón, el viernes.

Y pensar que si José Moreno no se hubiera desgarrado, Gallego no habría incluido a Núñez ante Huracán, por lo que no sólo no tendría que haber sido reemplazado en el primer tiempo por lesión, sino que tampoco hubiera perdido parte de un diente... Efecto mariposa. Así y todo, participó en los dos goles en una función extraña para un 9: la recuperación de la pelota. "Uno está para sumar desde cualquier lugar. Repito: lo importante es que se ganó", resaltó.

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