Ahora, la mutación de los Kirchneristas

La primera impresión que causa ver tanto a Néstor como a Cristina Kirchner, hablar en tono conciliador, despojado de soberbia con cara larga y gestos adustos, es imaginar hasta donde pueden contener la bronca que debe viajar por dentro de ambos dirigentes, que supieron hacer del poder, su espacio de vida y dentro del gobernador un país a su antojo.
7 de cada 10 argentinos le dijo NO a los Kirchner, este legado que quedo plasmado él último domingo, es inapelable y pone al kirchnerismo en la puerta de su partida.

El hecho de que Néstor Kirchner haya tardado tanto en admitir públicamente su derrota, habla a las claras que los Kirchner no estaban preparado para la paliza que recibieron. Sucede que cuando se ejerce el poder con rigor, con soberbia, sembrando pánico como herramienta de seducción y gobernando como lo hizo primero Néstor y después Cristina, la derrota no forma parte de su pensamiento de ahí la sorpresa y de ahí los cambios de modales impostados, tal como lo hicieron durante todo el día el matrimonio presidencial.

Nadie en el ámbito político imagina otra cosa que no sea el final del Kirchnerismo. Ahora vendrá la huida del bloque oficialista de una buena tanda de diputados otro tanto en Senadores, después vendrán los pasos al costado que nos tiene acostumbrados algunos gobernadores para dejarlo solo a los Kirchner en su retirada final.

En la provincia, la mutación será un paso obligado, de la misma forma que los ultramenemistas se convirtieron rápidamente en Kirchneristas, hoy esos mismos dirigentes ya están buscando un nuevo paraguas que los cobije en los nuevos tiempos.

Si bien el peronismo gano la provincia con la ultra kirchnerista Rosana Bertone y se colocó en un lugar expectante para las próximas elecciones generales, también es cierto que Bertone perdió en Ushuaia a manos del Partido Federal Fueguino.

Esta derrota en la capital de la provincia, desnudó sin lugar a dudas la interna del Justicialismo, dejando en claro que las diferencias entre los peronistas de la capital sigue a flor de piel. Hay un dato que el peronismo debería tomar nota, más allá de haber ganado una banca en nombre de Kirchner, en la provincia sucedió lo mismo que en el país siete cada diez electores, no votaron a Kirchner o lo que es peor votaron en contra.

Ahora es tiempo de rearmar las estrategias políticas, el gobierno provincial deberá cambiar el rumbo de su gestión además de varios integrantes del gabinete, si quiere salir del pozo en que cayó el gobierno de Fabiana Ríos.

En el radicalismo se abre un interrogante que quedó flotando a lo largo y ancho de la provincia, hasta donde jugaran los Intendentes Martín y Sciurano en las próximas elecciones generales ¿Martín se animara a ir por la gobernación? Si bien Rojas hizo una brillante elección en Rió Grande, la realidad es que la UCR perdió en la provincia, teniendo los dos municipios a favor y con ellos dos gestiones exitosas, difícilmente haya una explicación convincente, lo cierto es que ambos intendentes dejaron pasar por alto una oportunidad valiosa de posicionar a la UCR con una banca más en diputados.

El MPF que supo amasar el poder en la provincia por casi un lustro, demostró que aún no puede despertar de su largo letargo y quienes se fueron del Mopof, como es el caso del partido "Renovación Provincial" siquiera amagó despegar.

La performance del piloto Catalan Magni fue buena en Ushuaia, no así en Rió Grande con lo cual el partido "Hacer por Tierra del Fuego" tiene por delante un desafió enorme, si quiere convertirse en una fuerza política capaz de seducir a un electorado que por el momento se mostró más indiferente de lo que muchos pensaban.

Quienes también deberán redoblar los esfuerzos para las próximas elecciones, son el Partido Popular del ex gobernador Colazo, quien lleva a su mujer Ana, como candidata a diputada Nacional y arrastró un poco mas de 6 mil votos, con buena perfomance en Rió Grande donde cosecho la mayor cantidad de voluntades. Colazo buscó, con estas elecciones posicionarse para la intendencia de Río Grande, logrando un caudal de votos que le permitieron construir un piso y pensar en su vuelta por la intendencia.

Si bien es prematuro hablar de candidaturas, lo cierto es que estas elecciones parlamentarias, no tan solo cambio el mapa político en el país, sino que también cambio el mosaico en la provincia, donde el ARI de Fabiana Ríos, fue la gran derrotada.

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