Por ahora, Merino seguirá al frente de la Tamse

Salvo el recambio de la conducción, que se produciría más adelante, el municipio accedió a todos los reclamos de los choferes: pago en 7 días de deudas a comerciantes por créditos sacados por los choferes y arreglo en 30 días de las unidades averiadas.
Las autoridades municipales se comprometieron a realizar aportes adicionales para que la Tamse pueda arreglar en un plazo de 30 días cerca de 40 colectivos que se encuentran en reparación y pagar en 7 días deudas a comerciantes acreedores de los choferes que realizaron estas compras con "código de descuento" que no fueron abonadas por la empresa pero sí descontados de los sueldos de los empleados.

Estas dos medidas, entre otras, destrabaron el conflicto que dejó sin servicio durante 26 horas a todas las líneas de la Tamse (también a los diferenciales), que en total cubren el 40% de los servicios del transporte urbano de pasajeros. Los servicios se reanudaron ayer a las 16.30, aunque la normalidad recién se restableció a las 18.

Las otras dos concesiones a los choferes fueron saldar en 72 horas los atrasos a la obra social de la UTA y la conformación de una "mesa de concertación", integrada por delegados, choferes, gremio y empresa, para ir monitoreando el cumplimiento de lo acordado.

Un quinto reclamo de delegados e integrantes de la conducción de la UTA quedó para más adelante. Se trata del pedido de renuncia de todo el directorio de la Tamse, director obrero incluido, Casadidio. A este último, los delegados le achacan haber designado a varios familiares en la empresa.

De esta manera, Raúl Merino y los dos restantes directores seguirán en el cargo, por ahora. Pero se da por seguro que antes de que termine el año y en el marco de los cambios en el Gabinete que se preparan para diciembre, será relevada la cúpula completa de la empresa municipal de transporte.

Incluso, ayer al acordarse el levantamiento de la medida de fuerza, hubo una postrer exigencia que puso en vilo la reanudación del servicio. La UTA quería que se produjera en ese momento el relevo de la conducción de la empresa. Una llamada telefónica desde un despacho muy importante advirtió que era políticamente imposible acceder ahora a ese pedido pero que el cambio igual iba a sobrevenir en poco tiempo.

Desde su misma aparición, el problema de la Tamse ha sido la superpoblación de empleados. Sin embargo, en lo único que la empresa estatal ha mantenido una constante es en el crecimiento de su planta de empleados. Cuando apareció, en julio de 2002, tenía 760 empleados y hoy, siete años después, tiene el doble: 1.496 empleados.

La desproporción -también la pertinencia- entre las demandas de los trabajadores y un paro de una jornada completa ya habla por sí misma de problemas que existen. Baste con señalar que la pérdida de recaudación de más de 200.000 boletos ($ 300.000) en 26 horas de paro, cubre gran parte del dinero faltante para repuestos y deudas comerciales, los dos principales reclamos de los que impulsaron la protesta.

Ayuda municipal

La Tamse recibe mensualmente 4 millones de pesos para que la Tamse cubra su rojo operativo, pero ééta es una verdad a medias, como queda demostrado en el conflicto que terminó ayer. El resto del déficit se disimula en la acumulación de pagos a los proveedores, sin contar las cargas sociales que adeuda y que para cancelarlas la empresa se ha acogido a un plan de pago de regularización.

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