Ahora llegó Marinelli, otro juez con fama de duro

El juez en lo Contencioso Administrativo federal Ernesto Luis Marinelli tiene 52 años, desde que cumplió 20 está en Tribunales y se recibió en la Universidad Católica Argentina en 1983. Es separado, padre de tres hijos que tienen entre 21 y 27 años: uno de ellos, siguiendo los pasos de su padre, acaba de recibirse de abogado. Tiene fama de duro y algunos funcionarios lo miran con recelo.
Fue secretario de un juzgado en lo Civil y Comercial Federal y secretario de Cámara hasta que en octubre de 1993 fue designado como juez a cargo del juzgado federal en lo Contencioso Administrativo Federal número 1. Estuvo de vacaciones hasta que ayer a la mañana se hizo cargo del juzgado de Feria donde están las causas judiciales sobre el uso de reservas para el Fondo del Bicentenario y sobre la permanencia de Martín Redrado en la presidencia del Banco Central. Marinelli reemplaza a la jueza María José Sarmiento.

Su padre fue directivo de River y el juez siguió con la tradición familiar. Es hincha del equipo que preside Daniel Passarella y va con sus hijos a la platea San Martín. Durante muchos años no pisó el Monumental porque le traía recuerdo de su padre, quien murió muy joven. Pero volvió a la cancha cuando sus hijos se lo pidieron.

Se lo presentó como un juez que está enfrentado con el Gobierno pero desde las cercanías de Marinelli señalan que su enfrentamiento -por cómo le fue en sucesivos concursos para ascender a camarista- es con el Consejo de la Magistratura y no en el Ejecutivo.

Marinelli intentó ascender a camarista en lo Contencioso Administrativo en un primer concurso: obtuvo el primer lugar en calificaciones pero el Gobierno eligió al que había salido cuarto Jorge Alemany. Eso, según cuentan fuentes de la justicia en lo Contencioso, no generó ningún conflicto porque el Gobierno puede elegir a quien quiera cuando el Consejo de la Magistratura presenta una terna.

En el segundo concurso Marinelli consideró que los jurados habían sido arbitrarios en la corrección de su examen y presentó un recurso de amparo contra la Magistratura. El amparo prosperó pero de todos modos fue designado como camarista un juez de la Ciudad de Buenos Aires, llamado Guillermo Treacy.

Marinelli se presentó a un tercer concurso pero lo abandonó. Hizo un planteo ante la Magistratura porque uno de los jurados, el camarista Sergio Fernández, es amigo desde hace más de 30 años de uno de los concursantes, Luis María Márquez. Cuestionó lo poco "anónimos que son los exámenes cuando, como en este caso se conocen los jurados con los concursantes. Y se bajó del concurso.

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