Ahora Kuchen quiere los fondos de Alumbrera para investigación

La semana que viene el Consejo Superior de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) decidirá si ésta recibe o no 1,2 millones de pesos provenientes de las ganancias de la explotación de oro y cobre La Alumbrera; un porcentaje de dinero que según una ley nacional debe ser distribuido entre las universidades nacionales.
Ayer el Rector, Benjamín Kuchen, dijo que en su opinión esta plata debería ser aceptada y destinada a la investigación de todas las cuestiones relacionadas con la explotación minera.

Pero la opinión del rector no es decisiva en este tema, ya que su voto es sólo uno más entre los 36 consejeros, entre los que hay estudiantes y profesores. Este Consejo Superior se reunirá el jueves que viene, votará y decidirá por mayoría simple si la UNSJ recibe el dinero y en caso de recibirlo, qué se debe hacer con él.

Este fondo proviene de un total de $50 millones, se trata de un porcentaje de las ganancias de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), uno de los socios en la explotación de Alumbrera, que fue fijado por ley (ver aparte).

"Que el dinero se acepte o no será decisión del Consejo Superior; yo me inclino a pensar que debería ser aceptado", expresó Kuchen.

El dinero ya está depositado en la cuenta bancaria de la universidad, "totalmente separado de la cuenta del presupuesto", subrayó el rector. Pero podría ser devuelto si el consejo vota su rechazo. Hasta ahora ningún decano de las cinco facultades que dependen de la UNSJ se manifestó en contra de estos fondos; dos de ellos dijeron que debe usarse (Ricardo Coca de Ciencias Sociales y Oscar Nasisi de Ingeniería); otros dos expresaron que deben consultarlo con la gente de sus facultades (Paolo Landini de Filosofía y Guillermo Rodríguez de Arquitectura); el quinto decano no pudo ser consultado.

Sólo el gremio universitario, Adicus, expresó que no se debería recibir este dinero, según publicó el suplemento especializado de este diario, Cuyo Minero.

Los fondos en cuestión han desatado una polémica en las universidades de todo el país después de que el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, pidió a los rectores que no reciban estos dineros por "motivos éticos"; luego hizo lo mismo el premio Nobel Alternativo, Raúl Montenegro. Mientras que geólogos y mineros de todo el país salieron a defender el origen y la distribución de los mismos (ver Frente a Frente).

La primera en manifestarse contra estos fondos fue la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba; pero Exactas, de la misma universidad dijo que los quiere.

Según Kuchen la UNSJ debería usar estos recursos en la investigación relacionada a las explotaciones mineras "desde todo punto de vista, lo ambiental, lo económico, sociocultural, productivo y lo geopolítico de la minería", dijo.

Los fondos

¿De dónde provienen los fondos que desataron esta polémica y por qué los reciben las universidades nacionales? Todo empezó hace 61 años, cuando en 1948 el profesor Abel Peirano y su grupo de colaboradores de la Universidad Nacional de Tucumán (descubridores del yacimiento), donaron mediante escritura pública sus derechos mineros de Bajo la Alumbrera a dicha universidad. Pero fue recién 10 años después, en 1958, cuando se sancionó la Ley Nº 14.771, que estableció cómo serán distribuidos esos fondos.

A pesar de que Alumbrera comenzó a ser explotada en 1997, recién el año pasado el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) resolvió la distribución de los primeros 50 millones de pesos provenientes de las utilidades de la mina.

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