Ahora Ibarra deberá explicar el “voto inalámbrico”

Según una filmación, Gonzalo Ruanova -del bloque ibarrista- estira la mano en una maniobra parecida a la de los diputruchos . Cómo se justificó.
Secuencia. Durante la filmación de la sesión del 11 de septiembre, se puede ver cómo un legislador del bloque de Ibarra estira la mano en una maniobra sospechosamente parecida a la que estigmatizó a los diputados PRO como “diputruchos”. El legislador jura que, en realidad, fue un “amague”.

La Legislatura porteña vive uno de sus peores momentos. Luego de que trascendiera que varios diputados del bloque oficialista –Oscar Moscariello y Silvia Majdalani– votaron por otros legisladores que no estaban sentados en sus bancas –Martín Borrelli, Daniel Amoroso y Cristian Ritondo, entre otros– durante la sesión del 4 de diciembre, ahora aparecen nuevas irregularidades que podrían golpear al bloque de Aníbal Ibarra, Diálogo por Buenos Aires. Precisamente, el propio Ibarra motorizó el primero de los “videogates”, que desacreditó a todo el cuerpo de legisladores del macrismo.

En las imágenes tomadas por las cámaras oficiales de la sesión del 11 de septiembre pasado, se ve con claridad cómo el legislador ibarrista Gonzalo Ruanova estira su mano dos veces para emitir, aparentemente, un voto por su compañero Raúl Alberto Puy, que se encontraba parado a unos metros de su banca.

¿Chicana? Lo que se discutía en ese momento era el giro a la Comisión de Justicia de distintos proyectos vinculados con la ley de procedimientos en caso de abortos no punibles. Ambos legisladores votaron en negativo, pero lo que se ve en las imágenes es que sólo uno estaba sentado en su banca en el momento que todos los demás diputados del recinto estaban votando.

Consultado por PERFIL, Ruanova aseguró que él nunca votó por otro legislador: “Jamás accioné el dispositivo de voto de un compañero. No hago esas cosas y no tengo ninguna nuda sobre eso. Quiero ser taxativo: si se prueba que lo hice, renuncio a mi banca”, explicó.

—Pero si no votó en lugar de Puy, ¿por qué estira la mano y la apoya sobre su botonera dos veces como si votara?

—Podría haber sido un gesto, un movimiento o un amague, no sé. Esta es la primera vez que veo el video.

Totalmente convencido de su postura y de no haber violado el reglamente interno de la Legislatura, tal como se defendieron los macristas, el joven legislador de 31 años que hace un año ocupa su banca en el recinto porteño, se acercó hasta la redacción de PERFIL para ver el video junto a este cronista y hacer su descargo. El DVD con las imágenes que lo muestran en una postura “demasiado parecida” a la que tuvieron Moscariello y Majdalini cuando votaron doble, es parte de las municiones con las que se defienden los arquitectos del bloque PRO luego del ataque ibarrista.

Sucede que los primeros videos que circularon en los medios y que terminaron estigmatizando a los diputados de Macri como “diputruchos” salieron del despacho de Aníbal Ibarra, el único que tiene casi todas las filmaciones de las sesiones desde que empezaron en marzo de 2008. Con la excusa de utilizarlas para su página web, Ibarra pide desde hace varios meses una copia de los videos de las sesiones. Pero quedó comprobado que, además, los videos tienen otra finalidad. Más política que para promover en su espacio virtual sus discursos en el recinto.

“Ibarra tiene dos tipos que están todo el tiempo visualizando los videos de la sesión como si fueran productores de Televisión Registrada (TVR). Están buscando roña y hasta tiene gente con cámaras propias en el recinto por si se le escapa algo a las cámaras oficiales”, confía uno de los legisladores que más sufrió con la operación articulada por el destituido jefe de Gobierno luego de la tragedia de Cromañón.

En la mira. Al nuevo videogate se le sumó un episodio confuso que esconde posibles irregularidades dentro del bloque PRO.

El pasado 20 de noviembre la Legislatura aprobó la Ley de Publicidad Exterior, norma que endurece la reglamentación referida a la instalación de cartelería en la vía pública. Pero según denuncia el propio ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, la norma salió bastante más blanda de lo que exigía el Ejecutivo: “No responde a las expectativas que teníamos nosotros para mejorar la polución visual”, comentó, y explicó que por eso tuvo que vetarla parcialmente.

Cuando se enteró su Jefe de Gabinete, Fabián Rodríguez Simón, presentó la renuncia y amenazó con denunciar a los legisladores macristas que habían recibido coimas de las cámaras del sector para sacar una ley más blanda. Antes de que Simón distribuya esos nombres, fue reincorporado y hoy negocia un cargo. “Parece un chiste, en vez de investigar sus denuncias lo reincorporan. Va a tener que dar explicaciones el ministro”, disparó Eduardo Epszteyn, presidente del bloque ibarrista. Otro “escándalo silencioso” más que cristaliza la pérdida de legitimidad que se respira dento del vapuleado bloque oficialista.

Los PRO, los más vagos

En los últimos tres meses del año, el bloque PRO siguió con serios problemas de productividad legislativa, según el último informe del Instituto Moisés Lebensohn, (UCR Capital). Los legisladores macristas siguen teniendo uno de los peores índices de productivad en el recinto. De acuerdo al “Indicador Cuantitativo de Productividad Legislativa”, son el bloque más vago: a pesar de ser mayoría, están en cuarto puesto después del kirchnerismo, el ibarrismo, la Coalición Cívica y hasta el telermanismo.

“El bloque oficialista PRO no sólo trabaja poco, sino que además no logra ganarse la confianza del Ejecutivo, que envía proyectos directamente a la Legislatura, en vez de hacerlo a través de sus propios legisladores”, ilustra Hernán Rossi, presidente del Instituto.

Con respecto a la agenda de proyectos, las acciones declarativas encabezan por lejos el ranking de proyectos y el segundo tema que ocupa a los macristas es la seguridad. Derechos Humanos e Infraestructura son los que menos los inquieta.

“Macri sabe que sus legisladores trabajan mal y no confía en ellos, aún cuando la lista de legisladores de su partido la armó él, lo que le otorga una importante cuota de responsabilidad en la baja performance resultante”, criticó Rossi.

En sintonía. Los demás bloques tampoco mejoraron su performance en los últimos tres meses del año. Todo lo contrario: según Lebensohn, la actividad legislativa entre octubre y diciembre bajó de manera sustancial con respecto a los meses anteriores. De más de mil proyectos que se analizaron entre julio y septiembre, los últimos tres meses se redujeron a menos de setecientos. Se acentuó también la característica “declarativa” que cuadriplicó a los demás temas.

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