Ahora, la paz: Giorgi ya negocia con el campo y tregua de Cristina con Bergoglio

El gobierno busca el mejor entorno para las medidas que lanzó contra la crisis, y lo hace apaciguando una disputa que él mismo creó.Por: Carlos Burgueño
La primera tarea de Débora Giorgi como ministra de la Producción es hacer las paces con el campo, algo que intentó durante el último conflicto. Ayer, Cristina de Kirchner tuvo una reunión con Jorge Bergoglio y obispos, que las partes calificaron como una tregua que se prolongará en el tiempo.

La Mesa de Enlace a pleno recibirá en las próximas horas la invitación formal de parte de Débora Giorgi para realizar un primer encuentro dentro de 10 días. Allí los cuatro dirigentes que representan al agro, y que sostuvieron por meses la disputa más dura que vivió el kirchnerismo, tendrán el primer indicio concreto sobre la nueva etapa que el gobierno quiere encarar con el campo. En la carpeta de primeras medidas que Giorgi quiere impulsar, figura la reapertura de los mercados que se cerraron por orden del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Concretamente, Giorgi quiere asegurarles a los dirigentes de la Mesa de Enlace que los mercados de carnes, lácteos, quesos y frutas de la Unión Europea, Norteamérica y, fundamentalmente, Rusia, volverán a abrirse para los exportadores primarios locales; lo que les permitiría facturar en los próximos meses unos u$s 400 millones más.

Además, la nueva ministra les asegurará a los productores que los envíos no serán fiscalizados, más allá de lo técnico, por la ONCCA, que dirige Ricardo Echegaray, funcionario que -ayer quedó confirmado continuará dependiendo orgánicamente de la Secretaría de Agricultura de Carlos Cheppi, quien a su vez estará bajo el ala de Giorgi. En otras palabras, se le prometerá a la gente del campo que la situación para las exportaciones volverá a la situación de marzo de 2008 y que las trabas de Moreno, y luego de Echegaray ( según el campo, más políticas que efectivas para controlar los precios internos), quedarán olvidadas. O al menos archivadas momentáneamente.

Habrá una advertencia. Fuera de las negociaciones quedan las retenciones a las exportaciones de soja, maíz y trigo, pero se avanzará en la flexibilización de créditos productivos desde el Banco Nación. Además, se prometerá que con las licitaciones para la colocación de plazos fijos con dinero proveniente de las AFJP, y que en teoría deberían garantizar inversiones productivas a baja tasa, el campo tendrá algún tipo de prioridad cuando se trate de producción con valor agregado destinado a la exportación.

Si se cierra un primer acuerdo con la Mesa de Enlace en estos temas, Giorgi tiene un premio extra para los productores agropecuarios. Alguno de los dirigentes podría sumarse a la comitiva de empresarios que acompañará a la presidente Cristina de Kirchner a Rusia, uno de los mercados que la Argentina quiere reabrir y que mantenía casi cautivo para el mercado de la carne antes de las embestidas morenistas para sostener (fallidamente) los precios internos. Este viaje, uno de los tres al exterior que tiene programado la Presidente (los otros serán a Chile y Brasil), se concretará entre el 8 y el 9 de diciembre e incluye una entrevista con el premier ruso, Dmitry Medvedev, y un seminario de negocios entre los dos Estados.

Se supone entonces que antes de esa fecha Giorgi recibiría a la Mesa de Enlace en los flamantes despachos de su ministerio,que funcionará en el Palaciode Hacienda, muy cerca de las oficinas de Julio De Vido, Moreno y Echegaray.

La invitación se hará extensivaal titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati; Carlos Garetto, de Coninagro; Mario Llambías, de Confederaciones Rurales (CRA); y Pablo Orsolini, de la Federación Agraria (FAA). Aún no hay decisión sobre si el convite a viajar a Rusia se puede extender a Eduardo Buzzi, pero sí está claro que hay un veto, el entrerriano Alfredo de Angeli.

Avanzada

Para conocer el semblante de los contactos, la semana próxima habría una avanzada entre la Mesa de Enlace y el Ministerio de Producción. Entre el lunes y el martes llamarán a los dirigentes desde la Secretaría de Agricultura para un nuevo encuentro, que podría darse entre el miércoles y el jueves. Sería el primer paso concreto para avanzar en una nueva etapa en la relación que el gobierno quiere mantener con el campo y que excluye a Moreno y a Echegaray, al menos hasta que se decida lo contrario desde Olivos.

Más allá de la relación con el campo, desde el Ministerio de Giorgi se está ya preparando el contenido de tres paquetes de medidas para sectores puntuales que se lanzarán antes del viaje a Rusia. El más inminente es el plan para el sector automotor que ayer discutieron el secretario de Industria, Fernando Fraguío, y los representantes de las terminales (ver nota aparte). También se prepara un anuncio sobre promoción de exportaciones que se presentará en conjunto con la Cancillería de Jorge Taiana y la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de Alfredo Chiaradía, y un tercer plan para la industria de la construcción.

Mientras tanto, ayer se conoció en el Boletín Oficial la oficialización de Débora Giorgi al frente del nuevo ministerio y el cambio de nombre del Ministerio de Economía y Producción por el de Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, cumpliendo así el sueño de siempre de Néstor Kirchner de transformar a esta cartera en una administradora de cuentas públicas de ingresos y egresos de dinero y colocación y administración de deuda externa. La salvedad es la presencia de Moreno bajo la órbita de Carlos Fernández.

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