Ahora la EPE denunciará a los vecinos que agredan a las cuadrillas

Ahora la EPE denunciará a los vecinos que agredan a las cuadrillas
La Empresa Provincial de la Energía (EPE) denunciará penalmente a los vecinos que agredan o amenacen a los operarios de las cuadrillas. La decisión se tomó luego de la seguidilla de episodios que vivieron decenas de empleados después de la tormenta del de febrero, ni bien comenzaron los trabajos de reposición del servicio que afectó a buena parte de la ciudad.
Ante el menor riesgo para la integridad física de los operarios, la compañía ya dio precisas instrucciones para que se retiren las cuadrillas, dejando los trabajos en suspenso hasta que cesen las actitudes hostiles.

La última de estas situaciones la protagonizó el miércoles pasado un supervisor de la EPE, quien fue tomado de rehén en Pavón y Gutiérrez por un grupo de mujeres que lo rodeó al grito de "queremos luz". Para liberarlo debió intervenir personal de la comisaría 11ª.

Esta saga de episodios movilizó al Sindicato de Luz y Fuerza, que mantuvo reuniones con directivos de la EPE. "Le pedimos a la empresa que ante los últimos acontecimientos y el nerviosismo de la gente, le brinde seguridad a las cuadrillas para que trabajen con tranquilidad", indicó Marcelo Becello, secretario adjunto del gremio.

Secuestro virtual. Como si fuera la gota que colmó el vaso, el gerente de Relaciones Institucionales de la EPE, Raúl Stival, anunció ayer que se presentarán a la Justicia para denunciar el caso puntual de Pavón y Gutiérrez. "Estuvieron reteniendo al vehículo, no le permitían moverse, lo cual es un secuestro virtual", explicó.

Es que lo que en otros años fueron casos aislados "se ha convertido en una práctica habitual. La empresa ha decidido empezar a actuar de otra manera. Lo llevaremos a la Justicia porque se trata de un acto de privación de la libertad", sostuvo el funcionario.

En las oficinas de la empresa están trabajando junto a Luz y Fuerza para determinar el contenido que tendrán las denuncias. No obstante, Becello aclaró que la función del gremio se limita a "pedir seguridad para los trabajadores", y que la decisión de denunciar a los vecinos "corre por cuenta de la compañía".

Por su parte, Stival valoró las tareas de los operarios. "La gente está trabajando con riesgo eléctrico, de noche y lloviendo. Si a esto se le suma el estrés de tener que estar custodiado por la policía o ser agredido por los mismos vecinos a quienes se está ayudando, la situación se vuelve insoportable", señaló.

Becello también dijo que en muchos casos es "entendible el nerviosismo de la gente", pero advirtió que "a partir de ahora las directivas son claras. La empresa le dijo a los empleados que ante el menor indicio de violencia o agresión, se retiran del lugar sin hacer el arreglo hasta que estén dadas las condiciones de seguridad".

El dirigente recordó que los empleados están acostumbrados a la custodia policial cuando deben ir a barrios complicados o enfrentarse a personas que los amenazan o le tiran piedras a las camionetas, pero destacó que muchas veces prescinden de los policías.

Laburantes. "Hay oportunidades en las que los empleados prefieren no ir con custodia, porque sienten que eso resulta chocante. Pero ahora es distinto, porque se tergiversó todo. La gente debe entender que son laburantes y que estos episodios en realidad lo que hacen es demorar que les repongan el servicio", indicó Becello.

Así, la EPE sigue abarcando con sus cuadrillas las zonas puntuales donde todavía hay vecinos con problemas en el suministro eléctrico, aunque advierte que cualquier actitud agresiva con las cuadrillas será llevada a la Justicia.

Piquetes

Al cierre de esta edición ayer se contabilizaban tres piquetes oficialmente relevados por la policía provincial. Estaban en Juan José Paso y Provincias Unidas, en acceso Sur y Puente del arroyo Saladillo (ambos reclamaban ayuda tras la tormenta) y en Francia y Junín, donde un grupo de vecinos se manifestaba contra obras de urbanización en la zona.

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