"Ahora debo responderles"

Cuqui Silvera tuvo una bienvenida de ídolo. Una bandera le recordó que volvía a su casa y él admitió: "La gente influyó en mi regreso".
Andrés Silvera siempre fue un consentido por los hinchas de Independiente, aunque vistiera cualquier otra camiseta. Es como que se respira una atmósfera especial entre ambos. Y en su vuelta al club que lo vio campeón y goleador en el 2002, esto quedó bien en claro. Por caso, en la página oficial del club aparece una encuesta. "¿Estás contento con la vuelta del Cuqui?". Y el delantero roba con el 95% de los votos positivos. Aunque la evidencia del cariño se dio ayer por la mañana en el predio. "Bienvenido Cuqui Gooool. Esta es tu casa", rezaba el pasacalles firmado por "los hinchas que amamos al Rojo". Y, la verdad, hace bastante tiempo que en Villa Domínico no se veía una bandera en la que se leyera un mimo. Pero él lo pudo. Y devolvió el gesto: "Ahora debo entrar a la cancha y responderles".

Tampoco fue una de esas mañanas típicas en Villa Domínico. Las miradas se repartían entre el partido ante Acassuso y los trotes del Cuqui por todo el predio. Y algunos pispeaban para ver si el Tolo le daba unos minutos. Pero no. Es más, tampoco los tendría mañana ante Almagro. Lo que sí, en Silvera ayer se encendió la chispa del reencuentro. "Son muchos los recuerdos, porque hay utileros que estuvieron antes conmigo, gente que trabaja desde hace tiempo en este club... Fue muy lindo todo", contó.

Y para que el regreso del Cuqui se haya hecho realidad hubo muchos factores circundantes; entre ellos, los hinchas. "El Tolo hizo lo suyo para que pudiera estar, los dirigentes también. Fueron los que más se preocuparon. Y por el cariño de la gente y lo que viví acá... Todo eso llevó a que volviera, y estoy contento. Se hizo bastante largo", explicó el punta.

Y esa relación con la popular que inclinó la balanza nunca fue un misterio. Cada vez que Silvera enfrentaba a Independiente lo ovacionaban aunque les metiera goles (obvio, Cuqui pedía perdón). "Claro que eso influyó en mi regreso. Significó muchísimo también para mí. En el último clásico me aplaudieron y eso sumó al decidirme, porque ya en ese entonces pensaba en irme de San Lorenzo. En ese partido mi cabeza estaba en otro lado, tratando de ver qué rumbo tomaba...".

Lo cierto es que a Silvera no le cayó para nada en gracia lo que vivió en Boedo tras la eliminación de la Libertadores. "La idea era irme bien, pero no se pudo porque la gente llegó a insultarme a mí y otros tres jugadores más... Y me dolía", contó. Por eso, y tras pensar también en dejar el fútbol, Independiente lo pudo. Y la propuesta de Gallego colaboró. "Sería lindo poder entrar a la Copa, pelear el campeonato y quedar en la historia, porque eso es lo que se busca en este club cada vez que arranca un torneo, y en donde está puesta nuestra mente", explicó.

Ahora resta saber cuándo se lo podrá ver en acción. "La idea es ponerme bien rápido. Está difícil que llegue para la primera fecha. Igual, está en duda el arranque del torneo y, por ahí, eso ayuda. La verdad, me entrené muy poco este tiempo. No es lo mismo salir a correr solo". Y en el Rojo tiene una hinchada que correría con él...

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